GUISANDO
(Gredos-Tiétar-Ávila)
NATURALEZA
Dentro de las maravillas naturales que se encuentran en el término de Guisando,
podríamos hablar de forma destacada de la sierra: La Sierra de Gredos. Gran
parte del territorio municipal se encuentra en el macizo central de Gredos, que
es precisamente donde se encuentran Los Galayos, joya del alpinismo español, y
La Mira, uno de los puntos más altos de la sierra, con vistas maravillosas, y
final de una de las rutas más bellas del senderismo de montaña. 
El origen de Gredos es el mismo de toda la meseta castellana, es decir una cordillera de granito originada en el último plegamiento del Paleozoico y que fue arrasado durante el Mesozoico hasta convertirse en una penillanura. El macizo se rejuveneció en la Era Terciaria, en forma de horst, o sea en forma de falla con fuerte pendiente hacia el sur y mucho más suave hacia el norte, originando desniveles medios de 1500 mts.
La sierra de Guisando se encuentra en la parte del macizo central, entre el puerto del Pico y el puerto de Tornavacas. Y como ya hemos comentado anteriormente en su término se encuentran Los Galayos, que están encima del nacimiento del río Pelayo que forma la garganta de Guisando. Para acceder a ellos, hay que llegar a la entrada del pueblo y subir por la carretera que lo deja a la izquierda, aproximadamente unos 3 kms. Entonces se llegará a la plataforma del Nogal del Barranco o "La Cabra", donde se pueden aparcar los coches, y allí se encuentra una estatua dedicada al macho montés de Gredos. De ahí parte un camino que ya hay que hacer andando, al pie de un refugio y un kiosco, hacia la Apretura, que es donde nace el río Pelayo. Dicho camino está bien arreglado y va ganando altura poco a poco en forma de zigzag. Los pinos van desapareciendo y la vegetación se va transformando en la típicamente serrana. Hasta llegar a la Apretura se tarda una hora y media y hay un par de fuentes (la del Amanecer y la de Macario Blázquez) que rara vez se secan. Una vez llegados a la Apretura, el camino casi desaparece y se deben seguir los hitos que llevan al refugio "Victory" ya al pie de Los Galayos. Dicho refugio está abierto todo el año y allí por módicos precios se puede dormir, consumir refrescos e incluso comprar algunos complementos de alpinismo.
Desde ahí se divisa todo el conjunto de los Galayos (2200 mts) y se puede practicar la escalada a un alto nivel (300 mts de pared vertical), ya que prácticamente es la escuela de muchos alpinistas. El conjunto de El Galayar lo forman El Torreón (símbolo de la federación española de alpinismo), la Punta Amezúa, la Aguja Negra, el Gran Galayo, el Pequeño Galayo, el Risco de la Ventana, la Punta Tonino Re, el Diedro de la Punta de la María Luisa, la Aguja Gemela Sur, la Punta Margarita, la Aguja Desconocida y la Aguja Nueva, todos ellos escalables a diferente nivel.
Otro punto de interés se encuentra en
La Mira (2343 mts), que es un antiguo torreón utilizado antes como telégrafo
óptico. Para acceder a ella no hace falta escalar, se sigue la ruta
anteriormente comentada desde el Nogal del Barranco hasta la Apretura. Desde
allí hay dos alternativas: subir por el refugio Victory, al pie de los Galayos
siguiendo los hitos, que tiene una gran pendiente pero no se pierde uno por el
camino; o bien subir por la margen izquierda del nacimiento del río pelayo por
un camino empedrado en zigzag de unos 100 mts que en principio es más fácil,
pero que luego el camino se vuelve confuso aunque se sigan los hitos. Una vez
alcanzada la Mira, se contempla una de las vistas más maravillosas del mundo,
contemplando las provincias de Toledo y Cáceres por el sur, y la de Ávila por
el norte con otros picos de Gredos. Por cierto para subir a la Mira, desde la
plataforma del Nogal del Barranco, se tarda entre 3 o 4 horas, según
experiencia senderista, es más cansado bajar que subir aunque se tarde menos,
por el camino se contempla un Tejo solitario (es un árbol, no un animal), se
observan cabras monteses desde bastante cerca, a la vuelta es una gozada parar
en el refugio del Victory y contemplar como escalan los montañeros casi todo el
año, en lo alto de la Mira suele haber vacas de la raza avileña inofensivas, y
hay una fuente cerca la de "Los Pelaos" que es una delicia de fresca.
También en las proximidades hay otro refugio que está en ruinas, es una pena
que no se recupere. Y muy importante, es mejor subir en verano, en primavera hay
peligro de deshielos y en otoño de tormentas, subir con alguna prenda de
abrigo, chubasquero, comida y agua, y el teléfono móvil por lo que pudiera
pasar.
Otras rutas que los senderistas pueden hacer con muy bellas vistas son: la subida a la cabeza Arbillas, al Cervunal, a la cabeza del Covacho (sobre cuya falda se asienta el pueblo de Guisando), el cerro de la Cuba, o la subida al Pino Bartolo (el pino más grande del término y que con los bartolitos forma un bosque de cuentos), cuyo camino parte del camping. Son trayectos bastantes menos duros que la Mira y de diferentes tiempos de duración.
En cuanto a la flora y la fauna, hay que tener en cuenta que Guisando pasa de
tener una altura de 2.300 mts a unos 500 mts, por lo que nos encontramos muy
diversa vegetación y diferentes animales. No nos enrollamos más y ponemos las
especies más abundantes: El pino Pynaster, resinero o negral, enebros, berezos,
piornos, escobas, tejos, castaños, robles, olivas, cerezos, melocotoneros,
higueras, manzanos, perales, naranjos, limoneros, ciruelos, caquis, granados,
kiwis, nogales, todo tipo de hortalizas, jaras, tomillo, orégano, manzanilla,
míscalos (y otras setas), esparragos silvestres, flores de todas las clases,
hierbas de todo tipo; Animales: águilas, cabra montés (capra pyrenaica
victoriae), algún ciervo (introducido últimamente), buitres, zorras, ardillas,
tipos, salamandras, salamanquesas (saltaojos), lagartos, víboras, lagartijas,
culebras, truchas, y todo tipo de insectos; Animales domésticos: cabras,
ovejas, gallinas, patos, gatos, perros, mulas, caballos, burros (de 4 patas), y
pajaritos de jaula.
Bibliografía:
Cayetano Enríquez de Salamanca. GREDOS POR DENTRO Y POR FUERA.1981
Juan Andrés Feliú Suárez y otro. CRÓNICAS DE GREDOS. 1994