La lista Roja de Especies
Amenazadas de la Unión Mundial para la Naturaleza dice: Una especie está
extinta cuando el último individuo existente ha muerto. Está en Peligro
Crítico cuando enfrenta un riesgo extremadamente alto de extinción en
estado silvestre en un futuro inmediato. En Peligro Critico está
enfrentando un muy alto riesgo de extinción en estado silvestre en el
futuro cercano. Vulnerable cuando no está en Peligro Crítico o en
Peligro cuando enfrenta un alto riesgo de extinción en estado silvestre a
mediano plazo. Clasificaciones como estas, no existían en tiempos de
nuestros padres. Se ve que hemos sido muy eficientes en el antiguo arte de
destruir. En tan sólo unos pocos años, nuestra generación se ha
encargado de hacer desaparecer de la faz de la tierra a variadas formas de
vida y de poner en peligro a miles de otras. Y todo esto ante nuestros
indiferentes ojos, realmente nuestra torpeza no tiene límites, pues al
quebrar el delicado ecosistema, no hacemos mas que firmar nuestra propia
aniquilación como especie, puesto que es obvio que somos parte
dependiente de la biosfera que nos cobija
Ante el desastre, se
levantan iniciativas. Por una parte están los grupos de ciudadanos
comprometidos que comprendiendo la magnitud del peligro, cierran filas y
hacen frente a las grandes internacionales, que están convirtiendo
nuestro planeta en un basurero, intentando que se legisle a favor del
medio ambiente. Por otra en Roma la FAO y el instituto italiano de
biotecnología se han reunido para tratar el problema. Permitirán a los
científicos, clonar al menos un 30% de las miles que están en la situación
crítica y se podrán conservar a través de almacenamiento criogénico.
Algo que parecía difícil de resolver aparentemente se podría solucionar
por esta vía. La ciencia, si este sistema fuera efectivo, tiene ahora la
oportunidad de reparar esta situación ya que la tecnología en muchas
ocasiones ha sido participe de destruirla. Aunque este equilibrio natural
de las especies nunca deba ser quebrado por beneficios monetarios, sin
considerar que es precisamente la diversidad la que mantiene con vida este
planeta.
Pero no contentos con esto,
ahora ya piensan en clonar seres humanos, y la pregunta es obvia, ¿para
qué? No será porque nuestra raza está en peligro de extinguirse, pues
muchos vociferan que lo único que hay es super población. ¡Cómo es
posible que mentes calenturientas tengan libre tránsito en temas que
deberían estar controlados, por nuestra seguridad¡, incluso la Dra.
Goodenough, decía que "si esta técnica de clonación llegara a
perfeccionarse, los varones ya no serían necesarios para la reproducción"
¿dónde cabe tanta necedad? No creo que esto sea a lo que aspiramos los
hombres del mundo.
Si ya es alborotador,
clonar especies para guardarlas ante una eventual catástrofe, lo es aún
mas el que se usen embriones humanos para experimentar. Este es un tema
que es preciso nos convoque a todos, pues a todos nos afecta, ya nos
acostumbramos a los alimentos transgénicos, a respirar cualquier cosa
menos oxígeno puro, a vivir bajo la tortura de la contaminación acústica,
pues hemos convertido nuestro hogar en una casa de locos, es tiempo que
nos detengamos y pensemos hasta dónde hemos llegado y también en lo que
queremos para el futuro. Lo que tenemos que hacer, es cambiar nuestro
estilo de vida, para darle una oportunidad a la naturaleza de restaurar
con el tiempo el daño sufrido, un ejemplo de esto lo podría comparar con
el uso de pesticidas, que los organismos vegetales no toleran. La super-solución
tecnológica es intervenir genéticamente a éstos para hacerlos mas
resistentes así la solución es más barata y todos contentos. Es hora de
despertar, es tiempo de poner en alerta todos los sentidos, en especial EL
SENTIDO COMUN. Si las armas valen millones de dólares para destruir,
millones de dólares podrían servir también para cuidar del planeta dónde
vivimos y en definitiva para gozo de estos seres infortunados, que por
mucho que se empeñen verán truncadas sus descendencias en un mundo que
también a ellos les pertenece. No hay que permitir que la chispa de vida
que les quede se apague cuando la ciencia podría tener alguna solución.
¿La tiene?
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