Cueva del Moruquín desde Correcillas
Dificultad: Baja
0:00 h - Correcillas 1:30 h - Collado de Santiago 2:00 h - Cueva del Moruquín 3:15 h - regresamos después de comer 3:40 h - Collado de Santiago 5:15 h - Correcillas 0:00 h. Estamos en Correcillas (1.300 m.), la estrecha carretera por la que llegamos termina justo en el pueblo, en la parte de abajo. Correcillas está enclavado en la ladera Sur del monte Veldeo, lo que hace que llegar a él por la carretera que discurre paralela al Arroyo de Correcillas y ver sus casas ladera arriba entre árboles sea de gran belleza. Tenemos fácil aparcamiento en la parte de abajo del pueblo pues la carretera por la que venimos se ensancha al terminar. Subimos por las callejas empedradas del pueblo hasta llegar a la iglesia (se ve desde el aparcamiento), subimos a la calleja que está justo encima de ella y giramos a la izda. siguiendo en dirección al pequeño cementerio que se encuentra en la ladera SW del monte Veldeo. Llegamos al cementerio en tan solo 5 minutos pues no está lejos, el camino de tierra por el que discurrimos está por secciones empedrado, recordando tiempos mejores en los que estos pueblecitos y sus vías de unión estaban llenos de vida y de gente . . . hoy casi abandonados tanto los unos como los otros. En muy poco tiempo hemos ganado altura sobre el hermoso valle por el que accedimos en nuestros vehículos, las vistas de este a nuestra izda. con el Arroyo de Correcilas en el fondo son magníficas. En poco tiempo las perdemos de vista pues el sendero va girando a la derecha, al NW, siguiendo otro valle más estrecho por el que discurre el Arroyo de Santiago. No hay pérdida posible pues el sendero está bastante bien marcado, discurre muy cerca del cauce del arroyo que siempre tenemos a la vista y lo franquean a ambos lados las altas paredes que forman este valle. El sendero tampoco tiene dificultad pues va subiendo muy poquito a poco sin que casi se note la pendiente que tiene. Llegando a la parte final, cerca del collado, la pendiente se hace algo más notoria aunque sin ninguna dificultad. En esta zona el arroyo forma pequeñas gradas y cascadas en las que, en la época que estamos, están cubiertas por hielo, haciendo formaciones naturales de gran vistosidad. En breve ya podemos observar el collado al que nos dirigimos justo delante de nosotros. Un poco antes, unos 100 mtrs., vemos a la derecha, en la ladera SW del Pico Bucioso, una pequeña cabaña de piedra que utilizan los pastores de la zona para recogerse cuando hay mal tiempo. Es un buen lugar para cobijarse unos minutos, de un día frío o lluvioso, si es que os toca mal tiempo cuando realicéis esta ruta. 1:30 h. Estamos en el Collado de Santiago (1.550 m.), podemos ver como el sendero baja ahora por la ladera NW hasta la zona de Rodillazo. No nos paramos pues el día es frío e inclemente, giramos a la izda., al SW, para ascender por un camino en zigzag bien marcado que en 1 Km. salva un desnivel de unos 90 m. y nos deja en el Valle del Marqués. Una impresionante y amplia llanada de praderío a más de 1.600 m. de altitud se abre ante nuestros ojos. Como podéis ver en las fotos desde el collado hasta aquí nos encontramos con muchas zonas de nieve. Siguiendo algo menos de un kilometro, bajamos lentamente hasta lo que parece ser el sumidero de este valle, donde desaparece un pequeñito arroyo que en él encontramos, completamente helado en esta ocasión. 2:00h. En esta zona aparece delante de nosotros la amplia entrada de la Cueva del Moruquín (1.590 m.), una cueva que contiene hielo durante la mayor parte del año, y que en nuestra visita nos regala la visión de magníficos y grandes cuchillos de hielo que descienden de la bóveda como si fueran estalactitas. La entrada de la cueva es amplia y visible, la forman dos paredes verticales separadas metro y medio una de la otra; y con una altura que llega hasta los 4-5 metros. Entrando en ella acedemos a una inmensa cámara principal de gran altura, 5 y hasta 6 metros. Dentro de ella pasamos un buen tiempo contemplando sus bellas formaciones, tanto de roca caliza como el hielo que de ella se precipita. Hay grandes cuchillos de hielo, formaciones en cascada, y alguna columna de más de ½ metro de espesor. En la parte final de la galería principal podemos ver que parte una estrecha ramificación de unos dos metros de altura y medio metro de ancho, sería una interesante galería para explorar, pero es invierno, el Sol se pone muy temprano y el día no da para que echemos dos horas más explorando estas cavidades. Además, justo al principio de esta estrecha galería hay una formación de cuchillos que cual rejas impiden la entrada, y por supuesto no queremos romperlos. En toda nuestra visita no hemos roto ni una sola de estas preciosas formaciones. Por supuesto, uno no puede llamarse "Montañero" o "Senderista" si no deja los sitios que visita tal como los encontró . . . si no mejor. Esforcémonos todos por dejar intacta la naturaleza, los paisajes, la vegetación, y como no, las construcciones que visitamos en nuestras rutas, sean cabañas de pastores, cierres para que no escape su ganado, o los pueblos abandonados que podamos cruzar o en los que pernoctar. Nosotros aprovechamos que la cueva nos abriga del viento y el frío que hay fuera para encontrar un sitio seco y sentarnos a comer algo. 3:15 h. después de recoger todas las mochilas y cualquier resto de nuestra comida que pudiera advertir a otros de nuestra visita, regresamos dejando el sitio como si nunca hubiésemos estado. Salimos de la cueva por la pala de nieve que cubre la entrada, ascendemos lentamente por el nevado Valle del Marqués y bajamos por el camino hasta el Collado de Santiago (3:40 h.). En cinco minutos pasamos por delante de la cabaña, pero no paramos en ella pues no quedan muchas horas de Sol y queremos llegar de día a los coches. Por la noche las temperaturas estos días bajan tremendamente. Bajamos sin demora por el mismo valle por el que subimos, con el arroyo siempre a nuestro lado e intentando seguir el camino, marcado a veces en los prados, sin abandonarlo. Es muy fácil al bajar perder la senda pues el ganado en su paso deja bastantes trazos que nos pueden confundir y hacer que vallamos ganando altura en vez de perderla. No hay problema, intentar siempre seguir lo más cerca posible del cauce de agua y siempre encontraremos el sendero correcto que nos llevará paralelos al arroyo hasta Correcillas. Llegando el final volvemos a ver el sendero empedrado que ya impedirá cualquier despiste, empezaremos a alejarnos poco a poco del cauce del arroyo, ganaremos un poco de altura sobre el valle, iremos girando a la izda. hasta el pequeño cementerio y delante de nosotros aparecerá la bella estampa de Correcillas 5:15 h. Estamos bajando por las estrechas callejas empedradas de Correcillas y llegamos a nuestros coches. Aquí acaba nuestra excursión, ¡hasta la próxima!.Volvemos a Villamanín donde estamos parando estas vacaciones, el día anterior subimos al pico Tres Concejos, que divide Asturias de León.
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