Dificultad: Baja
Desnivel máximo : 200 m.
Horario Total : 3-6 h.
Longitud aprox. : 5 Km.
Punto de partida/llegada : O Folón - El Rosal (La Guardia)
Ciclacibilidad : NO
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0:00 pueblo de O Folón (El Rosal)
0:10 "Muiño do Galego"
0:20 vemos los molinos
0:45 después del baño seguimos
1:00 cartel indicador en la zona superior
1:30 baño en la zona superior
2:00 . . retorno mismo itinerario
3:00 estamos de nuevo en los coches
5:45 h. Estamos en el pequeño pueblo de O Folón, donde llega la carretera de acceso a este hermoso paraje. A poco de pasar un bar (con buen vino de O Rosal) encontramos un sitio a la derecha de la carretera para dejar nuestro vehículo. Justo antes de llegar a un puente en el que la carretera cruza el arroyo que alimenta a estos 36 molinos de agua. Junto a este puente hay una pequeña área de recreo con mesas de piedra y alguna parrilla.
Dejamos el coche y salimos hacia arriba por una senda que parte de la carretera por la que hemos venido, justo pegado al bar antes mencionado encontramos un cartel que la señaliza. Subimos unos 6 mtrs. y giramos a la derecha por una senda de tierra entre eucaliptos (foto 2), el sonido del agua es una constante que nos acompañará en todo el trayecto, y desde aquí lo podemos empezar a notar. Vemos a la derecha del sendero (y veremos muchas veces), al lado del camino canalizaciones de agua que salen del cauce del río para abastecer a los distintos molinos que están repartidos por la zona.
En poco tiempo (5:53 h) estamos delante del "Muiño do Galego", el molino mejor conservado de todos y en perfecto estado de funcionamiento. Si su dueño está podremos verlo por dentro y observar como se realizaba antaño el proceso de hacer harina con los cereales. Nosotros nos paramos un buen rato a verlo. A la derecha del molino el sendero cruza ahora un pequeño cauce de agua (bastante caudaloso en temporada de lluvias). Se puede pasar por las piedras o por un puentecillo de madera que hay tres metros más arriba (foto 3).
Seguimos subiendo por este sendero y veremos una tras otra varias desviaciones a la derecha, cogeremos la última, aunque no importa mucha si nos equivocamos pues son distintos tramos para llegar al valle y sus molinos. 6:05 h. Entre los arboles, a nuestra derecha, aparecen abajo cuatro molinos juntos y podemos percibir enfrente de nosotros un grupo de ellos todos seguidos, uno detrás de otro (foto 4).
Llegamos a una zona donde hay de nuevo canales para el agua en el margen del camino (foto 5), el bosque se abre y podemos ver perfectamente la zona en que más molinos hay. Es una imagen de gran belleza pues están todas las edificaciones una detrás de otra. El agua que mueve las aspas de un molino sale de él y se precipita inmediatamente en el siguiente. Las construcciones están todas en buen estado (rehabilitadas) y en todas se pueden observar las piedras de moler. Sin embargo el proceso de reconstrucción aún no ha terminado y ninguno se puede ver en funcionamiento, lo que de ningún modo desmerece la visita al lugar.
Aquí nos encontramos con un torrente que cae de nuestra derecha con una preciosa cascada (foto 7) y algunas pequeñas pozas (foto 6), ¿hace un baño?. . . . por supuesto que sí. 6:30 h después de esta refrescante parada seguimos nuestro camino que sigue pegado a la izquierda de los molinos (foto 8) en escaleras formadas con piedras. Al pasar el primer sector de molinos el camino discurre ahora por la derecha de los mismos subiendo en zig-zag en esta ocasión.
En poco tiempo llegamos a la parte de arriba del recorrido, donde encontraremos un cartel indicador de la zona, con curvas de nivel, la situación de los 36 molinos y un breve comentario. Desde este alto podemos obtener unas muy buenas vistas de Portugal, el río Miño en su desembocadura y el monte Sta. Tecla. Si cogemos la pista que gira ala izda. iremos a una capilla, nosotros nos dirigimos desde aquí a la derecha por una pista ancha que nos llevará a otra zona de cascadas (un cartel indica baixada ó Picón, y en una gran piedra veremos pintado "Pozas" y un "=").
El sendero discurre ahora entre pinos, y en breve el camino gira 90º a la izquierda por encima de un pequeño cauce de agua. En 30 mtrs. llegamos a un cruce que cogemos a la izquierda y se abre de nuevo un estrecho valle ante nosotros. 7:00 h Estamos delante de un cauce de agua de unos tres mtrs., lo cruzamos, y 25 mtrs. más adelante parte un minúsculo sendero a la derecha, bajando casi tapado entre la vegetación. Lo seguimos bajando por este estrecho valle al lado de un torrente, este queda a nuestra derecha.
Aunque este tramo es complicado, la experiencia vale la pena pues llegamos a pozas y cascadas de gran belleza (foto 9), en las que por supuesto nos damos un baño (foto 10) (7:15 h). El torrente que cae por este abrupto valle baja rápidamente y forma zonas de gran belleza. Bajar todo lo que queráis que después tendréis que subir por el mismo camino (je,je,je . . . a veces, muchas veces no hay camino).
Nosotros damos aquí la vuelta y regresamos (foto 11) (7:40 h.), pero como no nos queda demasiado lejos de donde vivimos os aseguro que volveremos frecuentemente, si es posible todos los veranos, pues queda mucho por explorar y la aventura es de gran belleza.
Son las 8:50h. y estamos de vuelta en los coches, después de haber disfrutado de un impresionante paraje, de bañarnos en pozas, meternos dentro de cascadas, . . . . . IM-PRESIONANTE.
NOTA: la dificultad del recorrido es baja en la zona de los molinos, prácticamente todo el recorrido. Pero en la zona final (la última fotografía) hay que pasar por zonas con maleza, y si queremos bajar para descubrir sus pozas y cascadas tendremos que buscar pasos bajando por grandes piedras, lo que aumenta su dificultad. Pero si no os gusta no tenéis por que pasar por esta zona, podéis dar la vuelta antes. En cuanto al horario comentar que se pueden ver los molinos en 1:30-2 horas, pero si nos paramos en las pozas y cascadas a bañarnos, y llevamos comida, puede alargarse toda una tarde . . . . o todo un día.
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