RECUERDO


Hace muchos años que llegué a este país. Me gustó porque la gente es divertida y todo era muy bonito; por eso decidí quedarme para siempre. Desde entonces he viajado mucho por todos los pueblos y ciudades, y como me gusta tanto ir de un lado para otro he podido conocer a muchísima gente, ¡ uff ¡ podría contar más de un millón de aventuras que me han pasado.
Un día, ¡qué risa¡ estuve toda la tarde sentada en el suelo, aunque nadie me! hacía caso. Pasaba alguien y yo gritaba: "¡ oye señor, cógeme y llévame contigo ¡, pero el señor, tocándose su bigote blanco seguía su camino  como si nada.
Y así estuve mucho rato hasta que de repente se acercó a mí uno de esos señores  muy pequeñitos y con cariño me cogió entre sus deditos con olor a chocolate y caramelo de fresa. Me miró sonriendo y dado saltos gritó "!yupi! soy el niño más feliz del mundo; mis amigos se van a morir  de la  envidia"; entonces me metió en el bolsillo de su pantalón y fui dando tumbos ahí dentro (creo que el niño
corría ) yo estaba contenta, por fin alguien me veía bonita y me quería y estaba orgulloso de mí ; pero con tanto salto me caí del bolsillo, ¡ ay ¡ no me dio tiempo de agarrarme y caí rodando y dándome golpes por todos lados. Esto no me podía pasar a mí, yo pedía socorro pero nadie me oía.
 Y por mi lado pasaban todo tipo de monstruos : ruedas que querían aplastarme, zapatos enormes
zapatos enormes ¡ cuidado que me pisas ¡ y ahora ....¡ oh no ¡ un agujero por el que me caigo .....
¡ Socooooorrooo ¡ ....está todo muy frío sucio y oscuro ; me da miedo ..... estoy en un lugar muy
lejano donde no hay ruido, ni señores de bigote, ni niños con olor a caramelo ; no puedo moverme
creo que estoy atrapada y nadie sabe que estoy aquí, creo que me dormiré para siempre y nadie se
acordará de mí. Ni siquiera yo me acuerdo casi de mi nombre ; ! ah, sí  ! creo que alguien me llamó
alguna vez Srta. Peseta.

 


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