CARMELO LUNA
Siempre deseó, cuando era pequeña que alguien se hubiera "inventado" un cuento solo para ella, dormirse plácidamente escuchando palabras nacidas solo para su sueño, pero nadie lo hizo.
¡Mama! ¡Mama! sigue...
¿Que siga que? cariño.
El cuento, sígueme contando el cuento ¿En que pensabas ? le preguntó su hijo
¡Pero bueno¡ si hacía tan solo 5 segundos, era ella la que tenía siete años, pensaba mientras acariciaba el ensortijado pelo de Carmelo.
¡Pasaba tan rápido la vida¡
Poder quedarse dormido en la cama de mama, los viernes por la noche, era siempre un regalo para el niño, y hoy era viernes, una hermosísima noche de viernes con la luna llena, cuya luz entraba por la ventana abierta y se reflejaba en el espejo de la habitación de Candela.
Vivir en el valle rodeados de esas imponentes montañas era como mágico, y de pronto, algo la hizo levantarse de la cama acercarse al espejo y encontrarse con su propia mirada inundada por la luz de la Luna. ¡Que felicidad¡ por fin había descubierto su sueño de infancia.
Volvió a la cama, puso en pie a Carmelo, se dieron la mano y avanzaron de nuevo hacia el espejo.
La imagen se repitió, pero ahora con dos protagonistas.
¿Que ves Carmelo ? - preguntó Candela mientras le besaba.
¡Un cuento mama, es como un cuento¡ soy capaz de ver todo lo que imagino ¿Que has hecho mama?
Nada, mi amor, no has imaginado nada a mi lado que no puedas imaginartú sol cuando quieras.
Carmelo se moría de sueño, volvieron los dos a la cama, y abrazado a su mami, supo que algún día muchas personas descubrirían ese Espejo Mágico leyendo sus cuentos. Los cuentos de Carmelo Luna.![]()
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