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CUENTO ANDALUZ
Cerca de San Sebastián
estaba de centinela,
sin temor y sin cautela,
la víspera de San Juán.
Cuando observé a poco trecho
un toron como un gigante,
más grande que un elefante
que vino hacia mi derecho.
Yo que en peligro me vi,
me colé por un reducto,
entró el toro tras de mí
y por el mismo conducto.
Salgo del reducto y ¡zas!
en una casa cercana
me metí por la ventana
y el toro siempre detrás.
De la casa, sin desdoro,
aunque el caso no se crea,
salí por la chimenea
y siempre detrás del toro
¿Qué hice entonces? me encogí
y me metí en el cañón
de mi fusil. ¡Trapalán!
y el toro detás de mí
mas no por eso aturdido
quise entregarme, leo juro.
Cuando me vi en tal apuro
me salí por el oido.
¡Válgame Cristo!¡Qué enredo!
¿Pués cómo, ¡voto a Caifás ¡
no salió en toro detrás?
..porque tapé con el dedo. |
LA MEDIA
MANTA
Al despertar el día, con triste resignación, un mal hijo, llamado Juan,
le decía a su padre setentón:
.- Padre, aunque trabajo y lucho, hace un año enfermo estás. Padre, yo
siento mucho, pero ya no puedo más. Sabes que soy un buen hijo, pero mi
hacienda es escasa y en el hospital de fijo, estarás mejor que en casa.
Así Juan dijo, y Juana, la nietecilla del abuelo, le estaba
oyendo, llorando la pobrecilla. Ocultando amarga pena, dijo el yayo
sonriendo:
.- La mañana está muy buena y el fría ya va cediendo. La cosa es muy
natural y ya ves que sonrío. ¡Con que andando al hospital! no te apures
hijo mía y tu no llores chiquilla, Metida en un rincón, mete en un lío
Juanilla la manta y el chaquetón.
.- Juán, ayuda a este carcamal…
Y así salieron los tres camino del hospital. Triste pena
suspirando, al llegar junto a la ermita se apoyó el viejo temblando sobre
la puerta bendita.
.- Está fresca la mañana –dijo- El sol no ha roto el hielo.
.- Ya lo estás oyendo, dijo Juán- dale la manta al abuelo.
Las tijeras preparando, Juana a su padre miró, y la manta
desdoblando, en dos trozos cortó. Arrugando el entrecejo dijo el padre:
.- ¿Vas a darle al pobre viejo media manta nada más?
.- Guarda media –dijo Juana- por si acaso sientes frío cuando te lleve
mañana al hospital, padre mío. |
LOS DIEZ
MANDAMIENTOS DE LA CARRETERA
1.
Amarás la vida sobre todas las cosas
2.
Tomarás la carretera en serio
3.
Cumplirás las normas
4.
Mantendrás la velocidad adecuada
5. No
beberás cuando conduzcas
6. No
cometerás imprudencias
7. No te
distraerás
8. No
irás nunca sin casco ni cinturón de seguridad
9.
Respetarás a peatones, ciclistas y motoristas
10.
Velarás por la seguridad en carretera
Todas estas recomendaciones se encierran en dos:
Amarás la vida sobre todas las cosas y la de tu prójimo como
tu vida misma.
REFRANERO
Por San Andrés mata tu res, grande o chica como esté.
Siete cosas hubo en la boda de Antón: puerco, marrano, guarro, cochino,
cerdo, tostón y lechón.
Dijo la leche al vino: .- seas bien venido, pero no uses mucho este
camino.
Come leche y bebe vino, y harás de viejo, niño
.Maribel |