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El
viernes 2 de agosto nos presentamos en Vía Universitas para
iniciar la primera Calcenada, que consistía en recorrer
andando los 100 kms. que separan Zaragoza de Calcena, el
objetivo era hacerlo en menos de 24 horas.
Al
ser la primera edición la incógnita que rondaba nuestras
mentes era saber si seríamos capaces de llegar al día
siguiente al destino en el tiempo máximo y si estaría cada
uno de nosotros entre los afortunados.
Salimos 12 andadores de los cuales
sólo 2 habían acometido una experiencia similar, los demás
habíamos entrenado duro para llegar en buena forma al día
esperado. En la salida había un numeroso grupo de conocidos
que nos despidió y nos dio los primeros ánimos.
Empezamos el recorrido formando pequeños
grupos que se distanciaban unos pocos metros los unos de los
otros, siempre escoltados por nuestras valiosas furgonetas,
que en pequeñas paradas nos abastecían principalmente de
bebidas, era el momento de intercambiar impresiones entre
todos.
El recorrido
transcurría paralelos al Canal Imperial en un terreno llano
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y con una
estupenda temperatura para caminar.
Al caer la noche, sobre las 11 de
la noche, hicimos la primera parada larga, comimos algún que
otro bocadillo que después de unas 4 horas de andada nos supo
como el mejor manjar.
La
siguiente meta era llegar a Epila donde volveríamos a parar.
De aquí en adelante la noche sería nuestra compañera, una
noche buenísima para andar por caminos. A partir de las 2 de
la mañana el camino se hacía un poco más duro, se empezaba
a notar el cansancio acumulado, se hablaba menos, se compartía
el tiempo con el silencio de cada uno y con pequeñas bromas
sobre nuestra aventura.
Nuestro
próximo alto estaba cerca, Epila, allí llegaríamos sobre
las 4,30 de la mañana, paramos en la entrada de las piscinas
y volvimos a reponer fuerzas, vemos ya nuestras primeras
rozaduras, alguna que otra ampolla y las piernas entumecidas.
Cambio de vestuario ya que la noche invitaba a ponerse la
manga larga.
La siguiente etapa, en mi opinión,
sería la más dura, Epila-Rodanas, nos separaban 18 kms. de
camino que tendía
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