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de
Castilla, es indudable la importancia de la función defensiva en
la aglomeración. El emplazamiento de los dos pueblos está hecho
de modo que sean fortalezas naturales por los profundos escarpes
que rodean gran parte del poblado y los muros protegían al pueblo
por el lado de fácil acceso.
Los
emplazamientos de los pueblos del Somontano tienen unos factores
determinantes. Hay una función estrictamente defensiva, por
ejemplo Añón, Alcalá de Moncayo Purujosa sobre rocas jurásicas
que caen verticalmente por dos o tres flancos. Que la función
defensiva ha sido causa fundamental de ese emplazamiento lo
demuestra además su situación antinatural y antieconómica en
casos como Purujosa. Para traer agua en las casas tenían que
bajar por ella a bastante distancia al río Isuela que corre en un
barranco profundo, donde tienen la pequeña huerta del municipio.
Allí junto al río pasaba el antiguo camino de Castilla y en lo
alto de las rocas, como una atalaya, estaba el primer pueblo
aragonés minúsculo, pero convertido por su posición en una
fortaleza natural en medio del inmenso bosque que cubría estos
montes ásperos sólo surcados por caminos de herradura.
Pero
lo ordinario en los otros emplazamientos del somontano es buscar
la defensa contra el frío y el viento, en el fondo de un valle
abrigado. El agua del barranco sirve para proporcionarles unos
cultivos hortícolas y su exposición al sol en la «solana»,
al mismo tiempo que dan la espalda al frío cierzo, les hace
tener un clima mucho más benigno de lo que les corresponde a su
altitud. Con todo, aunque el emplazamiento no es estrictamente
defensivo, no olvidaban este aspecto y varios de ellos tenían un
fuerte castillo, elemento indispensable de seguridad de aquella época.
Talamantes conserva algunas ruinas que dan idea del magnífico
castillo templario
que
se
alzó
para
su
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defensa
y conocido es el castillo de Trasmoz, todavía majestuoso en sus
ruinas, que Bécquer visitó e inmortalizó en sus escritos.
Calcena
aunque no conserva restos del castillo, si hay una zona en lo alto
del pueblo que decimos «El
Castillo», por lo que tuvo que haber emplazado un castillo.
PEDRO
CARDIEL UCEDA
VERANO DE 1996
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Los
pueblos del Somontano Sur del Moncayo, según el Diccionario Geográfico
Estadístico de Pascual Madoz |
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CALCENA: Villa con Ayuntamiento
de la provincia, Audiencia Territorial y Capitanía General de
Zaragoza (19 leguas), partido judicial y administración de renta
de Borja (6 leguas), diócesis de Tarazona (7 leguas); situada en
terreno montuoso y quebrado al sur del Moncayo, se halla al abrigo
de unas peñas altas, amarillas, goza sin embargo de buena
ventilación y clima saludable, tiene sobre 200 casas distribuidas
en varias calles, además de la llamada municipal que también
sirve de cárcel, una escuela de primeras letras, y una iglesia
parroquial (Ntra. Sra. de |
los
Reyes), servida por un cura, un coadjutor y un sacristán: el
curato es de primer ascenso y se provee por S. M. o el diocesano,
mediante oposición, el cementerio ocupa un paraje ventilado fuera
de la población; dentro de la villa brota una fuente muy
caudalosa que da nombre al río Isuela, con cuyas aguas, además
de abastecer a los vecinos para beber y usos domésticos, se riega
la vega que poseen unas 60 cahizadas, y se mantienen un molino
harinero,
una
fábrica
de
papel de
estraza,
un
batán,
y
otra
continúa
en el eco 18 página 15 |