|
|
La persona del puesto fijo que ve salir humo de algún
sitio se lo comunica directamente a Zaragoza o al forestal de la
zona, para que se ponga en marcha. Entonces se le pide al puesto
fijo que localice el humo lo más exacto posible, lo describa y su
comportamiento, por ejemplo: si es blanco o es negro, si sale
mucho o poco, si va a más o a menos, si se extiende o siempre
sale del mismo sitio,...
Ya son las 20.30. Acabo de darme la última vuelta del día
y estoy esperando a que Zaragoza nos despida. Zaragoza pasa la ronda.
Me toca a mí: |
- "San Cristóbal, ¿qué tal se queda la tarde
por allí?.
- "San Cristóbal, sin novedad en la zona. El
cielo se queda despejado y sopla viento del sureste. Buenas noches
a todos y hasta mañana".
- "Buenas noches, que descanses".
Contenta por haber pasado un día sin humos ni tormentas me
bajo al pueblo.
Jutta Eilbracht
|
|
LA
CAZA Y EL DISFRUTE DE LA NATURALEZA SON DOS FUENTES DE INGRESO
PARA CALCENA. POR ELLO, DEBEN
DE SER COMPATIBLES Y SUS PRACTICANTES RESPETARSE MUTUAMENTE. DADO
QUE ES UN TEMA POLÉMICO, HEMOS PEDIDO OPINIÓN A UN EXPERIMENTADO
CAZADOR. |
|
Durante
mucho tiempo las aves rapaces han sido motivo de caza
indiscriminada por parte de los cazadores, unas veces basados en
la creencia de que dichas especies eran unos competidores,
otras
|
Ustedes
se preguntarán ¿y qué tiene que ver las rapaces en todo esto?,
paciencia amigo cazador, que la paciencia debe ser una de las cualidades de un buen cazador, que
poco a poco iré dándote los argumentos por los que no sólo no
debemos exterminar las RAPACES, sino protegerlas.
Todos sabemos que las rapaces se alimentan de carne, y de
ser posible fresca. Dentro de la dieta no sólo entran los
conejos, perdices y codornices, sino que entran también los
corvidos menores, de manera especial las cornejas y las urracas o
picarazas, las cuales son a su vez depredadores de huevos y
polluelos, tanto de pájaros como de la perdiz y otras gallináceas
cinegéticas (codornices, faisanes) o colúmbidos (palomas, tórtolas).
Pero además existe otra razón basada en los hábitos
alimenticios y es que, como en todo ser vivo, tratan de conseguir
el alimento de la manera más fácil, por lo que un alto
porcentaje de los animales que cazan son aquellos que físicamente
están peor dotados, contribuyendo así a mantener las especies
cinegéticas menores mejor constituídas, haciendo que la
descendencia de las mismas sea lo más fuerte y completa posible,
que es lo que gusta al cazador, o acaso ¿produce alguna emoción
la caza y captura de alguna pieza con minusvalía física?.
Además de las piezas de caza, las rapaces se alimentan,
dependiendo la proporción de la variedad de rapaz, de animales
terrestres que no sólo no son trofeos cinegéticos, sino que
constituyen una amenaza para las piezas cazables, como son los culébridos
(cuya densidad está aumentando por razones que se escapan al
comentario en este artículo) y ciertos reptiles como el lagarto
verde. Así mismo, entre su dieta incluyen multitud de roedores,
de manera especial las rapaces nocturnas, en las cuales llegan a
constituir estas especies el 80% de la dieta, con lo cual no sólo
libran a nuestras
piezas de
depredadores, sino
que al
mismo tiempo
realizan una
función desinfectadora,
ya que
la mayoría
de las
enfermedades que están
afectando a
nuestra caza
menor, los vectores que las propagan lo constituyen los insectos,
de los cuales las ratas, ratones
|
|
RAZONES
DE UN CAZADOR PARA PROTEGER LAS AVES RAPACES |
|
por el simple placer de ejercitar el tiro, y en otras
con el fin de conseguir un adorno para la casa o la bodega, ya que
la belleza de estas aves, en manos de un buen taxidermista, las
hace motivo de ornamentación.
La gran cantidad de estas aves en el siglo pasado hacía
que no existiera una preocupación especial por las mismas, sin
embargo el descenso en su número ha hecho que la sociedad tome
conciencia de lo que supondría la desaparición de las mismas.
Lamentablemente la sociedad, no sin razón, culpa de la disminución
de estas especies a los cazadores, cuando la realidad es que sólo
una parte de los mismos, los ignorantes, son los que pueden estar
contribuyendo a dicha disminución.
Si continúas leyendo, creo que podrás compartir conmigo
las ideas por las que yo, cazador desde mi infancia, siempre he
defendido la presencia de las rapaces en los terrenos cinegéticos
en los que practico mi deporte favorito: LA CAZA.
Recientemente asistimos a una disminución de todas las
especies cinegéticas menores. Las causas son muy variadas y en la
mayoría no achacables a los cazadores; desde el uso y abuso de
fertilizantes químicos, el uso de herbicidas, el incremento de
basureros indiscriminados e incontrolados que originan
superpoblación de otras especies nefastas para la caza menor
(raposos, ratas, mustélidos, córvidos, ...), enfermedades
infectocontagiosas introducidas por el hombre como el caso de la
mixomatosis o producidas espontánemente, como el caso de la
neumonía vírica.
|
página
anterior continúa
en la página
siguiente
|