Yo
soy "natural de Cádiz" o sea gaditano. Todo ser humano es
"natural de alguna parte". Ser gaditano o ser sevillano o
mallorquín es como poseer un oficio que luego se ejerce o no se
ejerce. Luego se es poeta, o comediógrafo, o católico, o
diabético; pero eso pertenece a otras categorías por encima de la
naturaleza considerada como peana o sitio.