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UNA CASA CON ENCANTO, Por encima de Macael, y a más de 800 metros de altura, en la vertiente norte de la Sierra de los Filabres, se encuentra Laroya, preciosa villa en forma de graderío que trepa a la montaña en medio de un paisaje verde que hace resaltar más la atractiva vista de este pueblo blanco. Con algo más de 80 habitantes se sitúa como el municipio más pequeño de la provincia de Almería, quizá por esta razón aún se conservan intactas sus raíces, su modo de vida dormido en el tiempo. El Cortijo el Picachico se encuentra
a la entrada de Laroya, bajo él, un olivar y el río,
sobre él, almendros, retamas y vegetación autóctona,
frente a él una enorme masa de carrascas que cada día van
ganando espacio y haciéndose las dueñas del monte.
Su edificación está en consonancia con la de la zona, con
casi 200 años de antigüedad, ahora restaurado para destinarlo
al turismo rural. La decoración combina la belleza y calidez
de lo antiguo con la comodidad de lo moderno.
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