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El
almirante que velaba por el Che
Una historia poco conocida del Che revela el oculto nexo con el almirante
Raúl A. Lynch, miembro de su familia y embajador en Cuba del régimen
militar que derrocó a Perón.
"Raúl
Lynch se portó bien, desde lejos".
Esta
es una de las escasas referencias positivas que el Che comenta en la correspondencia
con su madre, Celia de la Serna, mientras permanece preso en México
en 1956. La familia Guevara Lynch estaba en esos días agitando
a todas sus relaciones para obtener la libertad de Ernesto Guevara, encarcelado
en México en las semanas previas al desembarco de Fidel Castro
en Cuba.
El
padre del Che, al recordar muchos años más tarde los momentos
que vivió cuando se dijo que todos los revolucionarios habían
muerto el mismo día del desembarco, escribió: "Yo tenía
contactos con el gobierno que presidía el general Aramburu. Me
dirigí a su secretario particular y pedí ser recibido por
el presidente (...). El general Aramburu intervino y la cancillería
argentina se movió con rapidez".
La
angustia dejó paso a la alegría de toda la familia cuando
sucedió lo que el padre del Che narró del modo que sigue:
"El
secretario del Ministerio de Relaciones Exteriores (...) me recibió
en su despacho (...) y me dijo lo siguiente: Acabo de recibir un cable
de la Embajada argentina en La Habana que dice así: El doctor Ernesto
Guevara de la Serna, según averiguaciones de esta embajada, no
se encuentra ni entre los muertos, ni entre los heridos, ni entre los
prisioneros hechos por el ejército de Batista".
En
sus memorias, el padre del Che, Ernesto Guevara Lynch, omitió consignar
el nombre del embajador argentino en La Habana que había enviado
el mensaje que tranquilizó a su familia. No era otro que el mismo
"Raul Lynch (que) se portó bien , desde lejos", ya en
1956.
Raúl
Lynch era primo del padre del Che y es sugestivo que no haya merecido
una mención en la obra de éste, donde figuran detalladamente
otros 26 miembros de la familia. El libro, escrito en 1981, apareció
cuando aún vivía Raúl Lynch e, indudablemente, la
gratitud del autor hacia su primo, el embajador argentino en La Habana
que removió cielo y tierra para saber si el Che estaba vivo, consistió
en silenciar su nombre. Lynch falleció en 1986.
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¿Quién
era Raúl Aureliano Lynch?
Desde
octubre de 1955 Lynch ocupaba la embajada argentina en Cuba, aunque no
era diplomático sino contraalmirante, aviador naval y jefe de estado
mayor de la infantería de marina. Había participado en el
levantamiento militar del 16 de junio de 1955, cuando ya estaba en situación
de retiro desde el año anterior, a causa de su ostensible antiperonismo.
Lynch
fue un hombre de confianza del almirante Isaac Rojas, el líder
de la marina de guerra sublevada contra Perón y era considerado
como un nacionalista dentro de la Armada. En 1939, Adolf Hitler lo había
condecorado con la Cruz del Mérito de la Orden del Aguila Alemana
y en 1949 el general Franco lo honró con la Cruz de Mérito
Naval de España.
El
contralmirante Lynch estaba en inmejorables condiciones para llevar adelante
las averiguaciones sobre la suerte del Che, primero en México,
cuando estaba preso, y después en Cuba, donde se lo dio por muerto.
Según
escribió Hilda Gadea, la peruana esposa del Che, ella fue completamente
desautorizada por él cuando sugirió apelar al contraalmirante
Lynch para que gestionara discretamente su libertad. Fidel Castro había
aprobado esa idea, pero cuando el Che la conoció, su reacción
fue inmediata: "¡De ninguna manera!" dijo. "Yo
quiero el mismo trato que los cubanos".
En
conclusión, Guevara permaneció más tiempo encarcelado
en México por su negativa a aceptar la gestión diplomática
a su favor que su pariente estaba dispuesto a emprender.
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Pero en una carta a su madre, el Che, si bien no identifica a nadie, señala
que las intervenciones para obtener su libertad también estaban
condicionadas: "Todos podían ayudar pero a condición
de que abjurara de mis ideales", escribió. En consecuencia,
pidió que abandonaran las gestiones, aunque sin puntualizar cuáles.
El
parentesco del Che con el contraalmirante Lynch había despertado,
sin embargo, la curiosidad de la inteligencia de los Estados Unidos. En
el primer informe exhaustivo sobre la personalidad de Guevara, redactado
el 13 de febrero de 1958, la CIA recogió la información
que lo menciona. Fue suministrada por uno de sus agentes, quien posiblemente
estaba infiltrado entre los revolucionarios.
"Che
dijo relativamente poco sobre su entorno personal" dice el
texto de la CIA "y dice que su tío, a quien identifica
como Guevara Lynch, es o fue embajador argentino en La Habana, Cuba, y
es oficial naval". Este documento, años más tarde desclasificado
en Washington, muestra una corrección manual sobre el nombre Guevara
Lynch: Ahora corrige por Raúl A. Lynch y la continuación
del párrafo fue suprimida.
Los
caminos del contraalmirante Lynch y su pariente el Che volvieron a cruzarse
el domingo 23 de febrero de 1958, cuando Juan Manuel Fangio fue secuestrado
por el Movimiento 26 de Julio, horas antes de disputar el Segundo Gran
Premio de Automovilismo de Cuba, en La Habana. Fangio fue secuestrado
en el Hotel Lincoln de la capital cubana por un comando que buscaba publicidad
internacional para la causa revolucionaria. La foto de Fangio, cuando
fue liberado por los secuestradores, dio la vuelta al mundo: a su lado,
el contraalmirante Lynch sonreía satisfecho por el final feliz.
El secreto rodeó la negociación que permitió la liberación
de Fangio, hasta nuestros días, pero nunca se mencionó al
Che.
En
1959, cuando los revolucionarios entraron en La Habana y el Che ocupó
la fortaleza donde se juzgó sumariamente a los militares y policías
que habían sostenido al dictador Batista, el contraalmirante Lynch
ya no estaba en la embajada argentina. Es poco probable que ambos volvieran
a mantener algún contacto, y el marino que "se portó
bien" sobrevivió casi veinte años al guerrillero a
quien tuteló "desde lejos" porque, aunque comunista,
de todos modos, era de su familia.
Rogelio García Lupo, Clarin, Domingo 13 de octubre de 2002
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