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MALVINAS
20 AÑOS DESPUES: COMO TRATAR DE LA GUERRA EN LA ESCUELA
Cartas de los chicos a un maestro que murió en Malvinas
Julio
Cao era un maestro de Laferrere al que mataron en la guerra. Desde las islas
había escrito una carta a sus alumnos, que fue publicada por la revista
Viva el domingo pasado. En la Escuela Islas Malvinas, donde el comedor lleva
su nombre, la leyeron y le contestaron
Querido
maestro Julio Rubén Cao:
Te escribo para contarte que mi mamá se acuerda que cuando fue la guerra
de Malvinas, el director de su escuela les habló muy contento y cantaron
la marcha de las Islas. Pero a los pocos días, en casa, una tía lloraba.
Su hijo era soldado y tenía miedo de que lo mataran en la guerra. Espero
que no vuelva a pasar. Nos parece que tendríamos que hablar y resolver
nuestros problemas pacíficamente. Para mí, las guerras sólo traen muerte
y sufrimiento. La carta esta fechada el 2 de abril de 2002, firman
Pablo Andrés Marín y su mamá. El es alumno de 7° grado de la Escuela Islas
Malvinas, del barrio de Mataderos. Y Julio Cao es un maestro argentino
que combatió, y murió, en la guerra de Malvinas.
La semana pasada, los alumnos de esta escuela —que en el 2001 le pusieron
de nombre a su comedor "Julio Rubén Cao"— recordaron a los soldados que
murieron en 1982. Les escribieron cartas.
En primer grado no quisieron quedarse afuera: los que todavía no saben
leer y escribir, dibujaron su homenaje. Los chicos no se pusieron de acuerdo.
En ninguno de sus cielos hay sol. Sólo aviones y más aviones, desde los
cuales caen bombas, redondas y con una mecha para encender. Escenas del
desembarco. Soldados con armas. De pie, atrincherados, tirados, con casco,
sin casco, vivos, muertos. Gotas de sangre de soldados. Algunos de los
pequeños artistas pintaron la Bandera argentina con los colores de su
pasión: azul y amarilla, y, ahora sí, en el centro, el sol.
El libro de la historia oficial de esta escuela, en sus primeras páginas,
certifica que en 1926 nació sin nombre y con sexo. Libro de actas, sobre
tema "Sexo de la escuela." Se resuelve que será una escuela infantil
para varones". Cuarenta años después, en octubre de 1963, el Gobierno
la bautizó Islas Malvinas y la patrocinó el Buque Escuela Fragata Libertad.
Actualmente, en el patio, sigue colgado de una de las paredes, un inmenso
salvavidas celeste y blanco. Cerca, una placa de bronce con la leyenda:
"Luis Vernet. Gobernador político militar Islas Malvinas 1829-1832".
Carta 2. Querido Julio Rubén Cao: Hola, ¿qué onda? Somos los de 7°
grado de la Escuela Islas Malvinas de Mataderos. ¿Qué se siente de estar
en una nube? Nosotros estamos en el 2002. Existe la TV color de 29 pulgadas:
es una cosa cuadrada donde se ven imágenes en ella. A fin de año tuvimos
5 presidentes en 10 días. Y ahora uno con cara de dibujito animado que
se llama Duhalde. ¿Se duerme en una guerra? ¿Qué se siente al matar a
decenas de hombres? P.D. Saludos a Rodrigo (El del Cuarteto).
Diego Ibáñez es alumno de 2° grado "A". Mira atentamente los "cuadros"
de sus compañeros, y lee el final de una carta, en voz alta: Posdata:
Saludá a los ingleses. Se asombra, y pregunta: "¿Qué raro, no? En
vez de matar a los soldados..., yo que vos me pego un tiro. ¡Me pongo
un tiro! Mi mamá me contó que en la guerra habían unos que tenían una
ametralladadora y entraban, y pa-pa-pa-pá. No quedaba nada". Calla. "¿Qué
sabés de la guerra de Malvinas?", le pregunta Clarín. "Esperá. Está en
el libro, esperá", y sale corriendo. Vuelve enseguida con un folleto y
muestra la tapa "La política británica en nuestras islas australes". Del
principio hasta el final, lo recorre hoja por hoja, lo cierra para mostrar
el mapa: "Ves, ésta es Gran Malvina, y ésta la Soledad".
Carta 3. Querido maestro Julio Rubén Cao: ¡Hola!, ¿cómo andás? Pienso
que debés andar mal por ahí. Los chicos de 7° grado te queríamos saludar,
y decirte que tu alegría jamás podrá ser recompensada. Te queremos. P.D:
Saludá por nosotros a los soldados ingleses.
Haydée Fernández y Jorge Narducci son los maestros de 7° grado. Ellos
alentaron a sus alumnos a tener una experiencia nueva. "Buscamos el lado
afectivo y humano de la guerra. A partir de las cartas de soldados publicadas
en Viva, les propusimos a los chicos que escribieran cartas.
Que pensaran qué le contarían 20 años después a esos hombres que fueron
y no volvieron. Porque ellos, estén dónde estén, las van a leer. No corregimos
ortografía ni estilo. Este es el testimonio real de los chicos", cuenta
Haydée. Y aclara que antes debatieron sobre el contexto político en que
se dio la guerra. "Les explicamos que había un gobierno no democrático,
que nuestro pueblo tenía dicotomías".
Narducci llevó a la clase un artículo de la BBC de Londres acerca de cómo
era la Argentina en 1982. "Se sorprendieron los chicos cuando leímos la
opinión de un ciudadano inglés que decía: ''Argentina perdió la guerra
y se sacaron a Galtieri de encima. Y nosotros tuvimos a la Thatcher diez
años más''. No sólo escribieron cartas los hijos. Hay cartas de madres
o familias.
Carta 4. La guerra de Malvinas fue declarada por un general llamado
Galtieri que decidió ser presidente y escribió la historia negra de la
Argentina. Murieron muchos chicos inocentes sin armas. Por este señor
murieron de frío. Son ellos nuestros héroes que jamás olvidaremos.
Firma: Familia Prósperi.
Las paredes de la escuela están tapizadas con cartas y dibujos. La directora,
Graciela Montenegro, la vice, Cecilia Cabrer y la secretaria, María del
Carmen Cianni, las recorren una y otra vez. Se conmueven cuando leen que
los chicos escribieron hasta de los suicidios de excombatientes.
Carta 5. Todo es muy feo. Todos los soldados se arriesgaron mucho
por las Islas Malvinas. A muchos los mataron y algunos se salvaron pero
se acordaban y se suicidaron Firma: María, 7 años.
La mamá del maestro Cao, Delmira, vive a pocas cuadras de donde estuvo
el Regimiento La Tablada. Ella comprende estas líneas que otra madre le
escribió: Hoy, 2 de abril de 2002, vuelven a mi memoria todas las
madres que veía cerca de mi casa. Mi casa quedaba cerca del Regimiento
de la Tablada. Veo salir a esos chicos en los camiones, de noche, no sabían
cuál era su destino. Esas madres me hacían abrazar a mi hijo de poca edad,
y al que llevaba en mi vientre. Y pensar que yo no estaba en su lugar...
El miedo y la tristeza de esas madres me hicieron sentir más madre.
Firma: María de Olmedo

MALVINAS
20 AÑOS DESPUES: LA GUERRA DE MALVINAS EN LOS PROGRAMAS EDUCATIVOS - Se
enseña poco, tarde y mal La
Guerra de las Malvinas tiene ausente en la mayoría de las escuelas del
país. En las primarias, casi no se estudia la historia argentina de los
últimos cincuenta años. Y en 5° año del secundario, donde figura en los
programas, apenas llega a darse por falta de tiempo.
"Lo más preocupante es que, en los institutos de Profesorado, hasta ahora,
no forma parte de los planes de estudio. Recién se está intentando una
reforma de la formación de los maestros y profesores que incluya una importante
actualización disciplinar", explica María Ernestina Alonso, docente, autora
y editora de libros de texto para alumnos de primaria y secundaria.
Frente a esto, maestros de la Escuela Islas Malvinas y profesores de otras
secundarias públicas aseguran que a los alumnos les interesa saber qué
pasó en Malvinas. Muchos de los excombatientes recorren las escuelas,
conversan con los estudiantes, y han participado de muchos de los actos
por el 2 de abril de los últimos veinte años.
Enrique Vásquez —docente y autor de textos— es profesor en todos los años
del secundario público porteño Nicolás Avellaneda de Palermo, considerado
un colegio "progresista". "Como profesor pude percibir con el tiempo distintas
reacciones de los alumnos frente a la guerra. Reconocen como pares a los
soldados. Y los diferencian claramente de los militares que participaron
de la represión ilegal de la dictadura. Hace doce años se interesaban
porque tenían recuerdos propios. Ahora, cuando les pregunto por qué, en
su mayoría me responden que podrían haber sido ellos. Les impresiona que
muchos tenían 18 años, como ellos".
Vásquez confiesa que en 5° año apenas puede llegar a dar la última dictadura
militar. "Y en ese contexto, Malvinas. Llegar implica correr contra el
tiempo. Y, sobre todo, voluntad de enseñarlo. Yo tengo voluntad de enseñarlo
y confieso que me cuesta". Tanto él como otros especialistas consultados
coinciden en que, básicamente, en las escuelas donde circula el tema de
la Guerra de Malvinas se dan dos tipos de transmisiones. Una que contextualiza
la guerra como una acción de una dictadura militar. Y otra que se limita
a mencionar los hechos, aislados. Muchos actos escolares son el prototipo
de esta postura.
"Toman el 2 de abril como la pura efemérides. Podría resumirse así: ''Las
Malvinas habían sido usurpadas y hubo un intento de recuperación'', y
punto. Otros, que son los menos —no porque no quieran sino porque es un
período difícil de nuestra historia para estudiar y transmitir—, hacen
un enorme esfuerzo para ubicar la guerra en un determinado contexto",
explica Alonso.
La renovación de los temas que deberían saber todos los alumnos argentinos
—coordinada, en los años 90, desde el Ministerio de Educación, por la
reconocida pedagoga Cecilia Braslavsky— impulsó el estudio de la historia
argentina reciente. Pero, por ahora, esa renovación no llegó a las escuelas
ni a la capacitación y formación de los docentes.
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