logotipo

img_google

270 argentinos y 264 ingleses

Clarin, Sábado 6 de abril de 2002


No existen cifras oficiales de excombatientes de Malvinas que se hayan suicidado en la posguerra. Esa falta de datos habla por sí misma del desamparo en el que vivieron durante los últimos veinte años. La Federación de Veteranos de guerra de la República Argentina calcula que los suicidios suman ya 270, una cifra cercana a los muertos en Malvinas: 326 (otros 323 murieron en el hundimiento del crucero General Belgrano)

Para los veteranos, los años que siguieron a 1982 fueron tanto o más duros que los setenta y cuatro días de guerra. En especial para los soldados. Se les ordenó no hablar sobre la guerra, fueron licenciados y abandonados a su suerte. La sociedad, que los vio marchar con júbilo, les dio la espalda: no consiguieron trabajo (muchos no lo tienen aún) estigmatizados por haber combatido. Muchos, sin poder superar el trauma de la guerra cayeron en los conflictos comunes a tantos veteranos de casi todas las guerras: alcohol, violencia familiar, adicciones y se vieron impulsados, acaso sin saberlo, al suicidio.

No fueron suicidios silenciosos. En todos los casos, como aquel que quebró el cristal de un espejo, se cortó la yugular y alcanzó a escribir con su propia sangre "Muero con las bolas bien puestas", como quien se colgó del travesaño de la cancha de fútbol donde jugaba siempre, como quien eligió el balazo en la cabeza, parecieron lanzar un pedido de auxilio.

No fueron los únicos: 264 veteranos ingleses de Malvinas se suicidaron desde 1982. Y tampoco fueron suicidios silenciosos. El último, en enero de este año, fue el de Charles Nish Bruce, comando paracaidista de la fuerza SAS: se arrojó de un avión, sin su paracaídas


volver a Oscar Poltronieri

volver a Diario Accion

Diario Accion, General Rodriguez, Buenos Aires, Argentina