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Congreso sobre el Extremeño o Habla Extremeña, 1 de octubre/ Ponencias

EL EXTREMEÑO EN LA LITERATURA

Ponencia presentada por Pablo Gonzálvez González

San Pedro de Mérida 1 - 10 - 2004

Índice:

I. PRENOTANDOS

Presentación

Generalidades

Intentando dar respuesta a la pregunta

Fines de la ponencia

Literatura que trata el extremeño: Tesinas, vocabularios y diccionarios

Tesis y Dialectología de Zamora Vicente

El Extremeño, “Habla de Tránsito”

Sin llegar a ninguna parte

Lo que escribe y cómo lo ejemplifica

Tesis de Pilar Montero y José Antonio G. Salgado

Contradicciones en la doctrina expuesta por Pilar y su ejemplificación

Vocabulario tradicional Léxico de la Agricultura y Ganadería de José Antonio G. Salgado

Vocabularios locales y diccionarios extremeños

El extremeño elemento de literatura

Conformación de los escritores con los extremeños

La reacción del siglo XIX

Los primeros escritores

Interés actual por el extremeño

II. BIOGRAFÍAS

Comentarios a las notas biografico-literarias

Deducciones biográficas

Títulos de los textos a considerar

III. HACIA LA INVESTIGACIÓN DEL EXTREMEÑO

Vocalismo

Vocalismo en los escritores

Empleo de -i,-u extremeños en lugar de –e, -o castellanos en los escritores.

Comentario, por autores, sobre el uso de de –e > -i, -o > -u átonas a final de palabra.

Observaciones sobre el cierre de la -e átona final

Observaciones sobre el cierre de la -o átona final.

Diptongos, triptongos, hiatos

Consonantismo

Tratamiento de la -d- con relación alcastellano

Tratamiento de la -d- en los distintos escritores

Comentario

Tratamiento de la r en los distintos escritores

Comentario

Causas que influyen nuestra fonética

La aspiración

Naturaleza de nuestra aspiración

Qué se aspira en extremeño

La aspiración en los escritores tratados

La aspiración en otros escritores

Morfología

Artículo

Nombre

Aumentativos

Nombres derivados

Nombres compuestos

Adjetivo

Adjetivos-pronombres posesivos

Pronombre

Verbo

Comentario final

El infinitivo

Infinitivo en los tratadistas

Comentario

Infinitivo en los escritores tratados

Comentario al infinitivo en ambos grupos

La unión de Infinitivo + pronombre de 3ª persona

Infinitivo en otros escritores

Gerundio

Participio

Adverbio

Adverbio de negación

Preposición

Preposición pa

Preposición pol

Preposición de

Reglas de uso

Conjunción

Interjección

Apóstrofo

Comentario

Colocación del apóstrofo en la escritura

IV. ¿CONTRADICCIONES EN EL EXTREMEÑO?

Los escritores se van autocorrigiendo

Última anécdota

V. NECESIDAD DE ORDEN

VI.BIBLIOGRAFÍA

EL EXTREMEÑO EN LA LITERATURA

I. PRENOTANDOS

Presentación

Me llamo Pablo Gonzálvez González. Soy de Calzadilla (Cáceres), ganador en varios concursos literarios, ponente en el Primer Congreso de Extremeño de Calzadilla, he publicado Hojas Extremeñas Sueltas , la Primera Gramática Extremeña y Nueva Ohah Ehtremeñah . Pronto aparecerá Atardecer , un Diccionario Extremeño y preparo otros libros.

Quiero recordar que la experiencia del Primer Congreso de Calzadilla, fue inolvidable. No sólo por la profundidad de la experiencia extremeña sino también por el grado de convivencia alcanzado y por la amistad manifiesta en todos los asistentes.

Es lamentable que este año, con poca diferencia de tiempo, se celebren dos Congresos de Extremeño, corroborando así, desde el principio, la realidad de los dos primeros versos de la célebre décima de Salas: “ Espíritu desunido - anima a los extremeños...”

Ello no obsta, para que sigamos en la brecha de lo extremeño y nos hayamos dado cita en San Pedro de Mérida, para celebrar este segundo congreso. Mi tema a tratar es: “ El extremeño en la literatura”.

Antes de entrar en materia, querría disculparme. Por varias razones:

•  Porque la materia es tan compleja y tan abundante que es imposible reflejarla ni aún someramente en una ponencia de este tipo.

•  Porque son muchos los amigos que querrían verse reflejados en ella. Ha sido imposible. Ya ven lo voluminosa que es y aún he tenido que recortar.

•  Porque he tocado personajes que quizás sean intocables para algunos de ustedes, por su prestigio, por sus títulos, por sus publicaciones, por la aureola de respetabilidad que los circunda.

En ningún caso pretendo herir, ni difamar, ni menospreciar, a personas u objetos. Las cosas son como son y mi único fin es presentar la realidad de lo escrito. Yo mismo me someto a esa crítica y a las que ustedes hagan de mi o de mi obra. Sólo pretendo señalar lo que, a mi juicio, es defectuoso, contradictorio o que debiera corregirse. Y, dicho esto, continuamos en nuestra exposición.

Generalidades

Entendemos por ‘literatura', el arte que emplea como instrumento de comunicación la palabra y que abarca las producciones poéticas y otras obras en las que entran elementos estéticos: la Oratoria , la Historia , la Didáctica. Aquí tomamos el término ‘literatura' con el significado de conjunto de producciones literarias, de una nación, de una época o de un género.

Lo que no se ha definido, ni concretado es el término ‘extremeño' en cuanto a literatura se refiere, es decir, nos encontramos en la tesitura de tener que contestar a la pregunta ¿Qué es el extremeño?

Lo primero que se me ocurre es que el ‘extremeño' es ‘el modo de hablar de Extremadura' y es precisamente ahí, donde principia la dificultad de la definición. ¿Qué se habla en Extremadura?

Intentando dar respuesta a la pregunta

En Extremadura se habla el castellano, me dirán (bieldo, pozo, fuente, atrás,...). También se habla algo que no es aceptado como castellano (liendru, leú, podu, alatráh, huntana, ...) que, por darle algún nombre voy a llamar extremeño y además se extremeñiza el castellano (decil, pozu, atráh,... ) y se castellaniza el extremeño (liendro, leudo, jiñasco...).

El fin de esta ponencia consistirá, pues, en establecer alguna propiedad del extremeño y comprobar cómo la cumplen quienes lo tratan y quienes lo escriben. Pero debemos dejar claro que todo lo que se escribe en Extremadura forma el cuerpo de la literatura extremeña. Sólo una pequeña parte de ese cuerpo literario está escrito en extremeño; el resto está en castellano. De ese acervo escrito, trataré sólo tres cosas:

•  La literatura que trata el extremeño: tesinas, vocabularios y diccionarios

•  El extremeño, como elemento de literatura

•  La conformación que resulta de los escritores, al escribir, con ese extremeño.

1. Literatura que trata el extremeño: tesinas, vocabularios y diccionarios

Para concretar este punto, citaré algunos pasajes de tesis universitarias que tratan el dialecto y hablaré de algún diccionario de extremeño. La más antigua que poseo, es El Habla de Mérida y sus Cercanías ” de Alonso, Zamora Vicente y lás últimas y más cercanas: El Habla de Madroñera , de Pilar Montero Curiel y Notas sobre Cartografía lingüística Extremeña, de José Antonio González Salgado.

No se trata en esta ponencia de ir contra nadie, sino de buscar la verdad y detectar los posibles errores en cualquiera de las interpretaciones. Por eso afirmaré que el estudio de un investigador a los 24 años, no puede ser tenido en la misma consideración que si lo hubiese acometido de mayor, con una mente más serena, un sentidio más crítico y se sabe mucho mejor donde caen las cosas.

Al hablar de las tesis, habría que prevenir que, se escriben joven, sin la madurez del adulto, aunque se tenga una sólida formación universitaria. En algún aspecto, sus autores son aún estudiantes, cuando escriben. La prueba está en que se le asigna un profesor para dirigirlo.

La primera tesis que vamos a tratar, es la de don Alonso Zamora Vicente. Se da la coincidencia de que su autor publica 27 años después su Dialectología Española que trata también algunos aspectos del Extremeño.

Las dos últimas, tienen la particularidad de que sus titulares son de Madroñera, paisanos que han escrito sobre el habla de su propio pueblo.

Estas tesis, por ser trabajos universitarios, hechos por universitarioas, dirigidos por profesores y juzgado por un equipo de catedráticos, no deberían contener ninguna contradicción ni incongruencia; pero tampoco están exentas de ellas y como “ contra factum, non valet argumentum ”, observaremos un par de pasajes de estas tesis y así podremos juzgar, si deberíamos tener alguna prevención con respecto a ellas.

Tesis y Dialectología de Zamora Vicente

Zamora Vicente, no es extremeño. Nació en Madrid en 1916.Vino a Extremadura e investigó el extremeño, de la zona de Mérida, para hacer su tesis que presentó en la Facultad de Filosofía y Letras de Madrid el año 1942 y el libro a que dio lugar, lo tituló: “ El Habla de Mérida y sus Cercanías ”, publicó en 1943 .

Es un prestigioso investigador y autor de muchos libros, lo que no impide que haya tenido su juventud, su periodo de formación y también sus aciertos y desaciertos. La experiencia y los conocimientos de Zamora Vicente a los 24 años no pueden ser tenidos en la misma consideración que actualmente y, por supuesto, no se le puede exigir a El Habla de Mérida y sus cercanías la credibilidad de los escritos del maduro investigador.

El extremeño Habla de Tránsito

El año 70 don Alonso Zamora Vicente publicó su Dialectología Española . En ella dice textualmente: “ Existen en el territorio peninsular unas cuantas hablas laterales, hablas de tránsito, que el uso coloquial español ha consagrado bajo un vago contenido semántico como hablas dialectales. Son, por ejemplo, las hablas designadas con la voces: extremeño, riojano, murciano, canario. En realidad no existen como tales dialectos” .

Esos juicios vertidos entonces por el eminente filólogo, han perdido hoy ya su vigencia tras demostrar, Eugenio Cortés Gómez, en el Congreso de Escritores Extremeños de 1980 que el extremeño cumple los requisitos de “ ser un sistema de signos desgajado de una lengua común viva o desaparecida; normalmente con una concreta limitación geográfica, pero sin una fuerte diferenciación frente a otros de origen común” que exige don Manuel Alvár, al dialecto. Por lo que, se desmorona la frase de que el extremeño es un “habla de tránsito”.

Sin llegar a ninguna parte

Al tratar, don Alonso, de las vocales átonas, en el número13 de su Habla de Mérida , dice. “ En cuanto al rasgo extremeño del paso o final a u, típico además del habla de la periferia peninsular -usadísimo por los poetas locales y por los habitantes del norte de la provincia de Cáceres-, no he recogido en esta región ningún ejemplo. Los datos oídos no me permiten sacar conclusiones firmes...”

Si como manifiesta “ no ha recogido ningún ejemplo ”, es que la -o no se cierra en -u. ¿Por qué dice luego: “ los datos oídos no me permiten sacar conclusiones firmes”? ¿Qué significa eso?¿No se contradicen ambas frases? ¿Cómo un estudioso puede abandonar su campo de investigación sin llegar a conclusiones sobre lo que investiga? Lógicamente, si no llega a conclusiones firmes, es porque debe existir algún elemento que se lo impide, debe haber oído algún caso de cierre en –u ¿No?

Con respecto al cierre de la –e átona final dice: “ La e final no cambia nunca su tiembre de forma notable”, lo que deja entrever que existe algún cambio aunque no sea notable. Para continuar: “ Se oyen los corrientes, cuanti, dendi, contri “.¿Cambia o no cambia? ¿Se oyen o no? ¿Qué significa “los corrientes” los términos de uso normal?

ALONSO ZAMORA VICENTE. El Habla de Mérida y sus Cercanías . REVISTA DE FILOLOGÍA ESPAÑOLA. ANEJO XXIX. S. Aguirre. Impresor. 1943.

Y ¿ Cúantos son éstos ? Si se tiene en cuenta que muchos encuestados fingen, hablar mejor, cuando se les encuesta, podemos deducir que sí existía, en su tiempo, ese cambio de -e final, en la zona que encuesta.

Y ¿ Cúantos son éstos ? Si se tiene en cuenta que muchos encuestados fingen, hablar mejor, cuando se les encuesta, podemos deducir que sí existía, en su tiempo, ese cambio de -e final, en la zona que encuesta.

La tesis de Zamora Vicente, en estos puntos, que afectan a en nuestro dialecto, no llega a ninguna parte. Años más tarde, en la Dialectología dice que “es norma en el extremeño, cerrar las vocales -o,-e, átonas finales en -u, -i, respectivamente ”.

Lo que escribe y cómo lo ejemplifica  

Dice el profesor, en su Dialectología, hablando del comportamiento de las vocales extremeñas: “ En general podemos señalar como caracteres leoneses...; el cierre de las vocales -o, -e en –u, -i respectivamente”.

En la misma Dialectología, el profesor trae las formas de la tercera persona del plural de ciertos perfectos como: “ dijon, trajon, tuvon, vinon, estuvon ”, y según sus propias palabras debería haberlas cerrado: ‘ dihun, truhun, tubun, binun, ehtubun' , que es la forma en que se usan y así, lo exige la regla que da el propio Sr. Zamora. ¿Lo oyó de otra manera cuando escribió El Habla de Mérida ? Aunque fuera así, en la Dialectología no habla sobre el habla de Mérida sino sobre el extremeño.

Por la misma regla, ¿no debería escribir ‘ zorondu ', en vez de “ zorondo ”?, pero su extremeño es aprendido, por eso da reglas que luego no cumple.

Hace los infinitivos ‘candar y esmorecerse' terminados en “r”. En extremeño terminan en “l”: ‘candal y ehmorecelsi” y, en algunas partes, ‘candá y ehmorecesi”.

Dice que “candar” significa ‘cerrar' lo que no es excrupulosamente exacto. La idea general de ‘cerrar', se expresa en extremeño con el verbo “cerral”. “Candal” significa ‘cerrar con candado' y ‘morder': El perru se le candó a la baca del hocicu y no la ehó ahta que no le riñí ”; “fechal y afechal” significan ‘cerrar con llave': ¡ Chacho, afecha esu, échali la llabi que lo queah abiertu! ” (Escribo ‘Chacho', y no ‘chachu', porque las palabras empleadas como intejecciones impropias, no cierran las vocales –o, -e finales. “¡Leche!” -Se dice cuando se emplea como interjección- y “lechi”, cuando se usa como sustantivo.

Existen otros verbos que expresan la idea de ‘cerrar'. Atrancal , ‘cerrar con tranca', acerrohal ‘cerrar con cerrojo'.

Ehmorecelsi”, significa ‘amoratarse', aunque sea de frío y no aterirse: “ Ehtaba ehmorecíu ‘e tantu riílsi ”. “ Ehtaba tan ehmioreciítu ‘e risah que paicía qu' ía a rebental”

“Zorondo” no significa tardío, sino inmaduro, no llegado a sazón, sin freir, sin cocer lo suficiente: “ Ehtu no se pue comel, chacha, ehtá zorondu / chirondu. Abiba el huegu que se friti bien ”. Yo no creo que una cosa ‘tardía' haya que freírla más.

ALONSO ZAMORA VICENTE. Dialectología Española . Editorial Gredos.S.A. Madrid. 1974. p. 333

ALONSO ZAMORA VICENTE. Dialectología Española . Editorial Gredos.S.A. Madrid. 1974. p. 28

Don Alonso es madrileño; un excelente filólogo, pero piensa, desde el castellano, desde los conocimientos de la universidad, que no sabe extremeño, porque no lo saben sus doctores, si no son extremeños. Lamento tener que decir esto, pero no se puede, desde su visión castellana, enseñarnos extremeño a quines no sabemos otra cosa que extremeño, pero los títulos no dan ciencia, aunque la supongan.

Se le ha pasado decir también al Sr. Zamora Vicente, o al menos no lo menciona en su Dialectología, que los términos “ millo, fechaúra, jeito, bago, sachar, verija, atorralsi y apopal” , entre otros, no son exclusivos del canario, sino que se usan también (con –o cerrada en –u), en Extremadura. Lo mismo podríamos decir de otros términos del andaluz, del muciano y del judeo español.

Las tesis de Pilar Montero Curiel y de José Antonio González Salgado

José Antonio González Salgado, ha nacido en Madroñera; emigró Madrid. Ha escrito una tesis Doctoral titulada “ Cartografía Lingüística de Extremadura. Origen y distribución del Léxico Extremeño ” . Es leída el 18 de octubre del 2000 y calificada con Sobresaliente “cum laude”. En la Metodología de su tesis dice: “ El primer paso que realicé se remonta al verano del año 1992” y en la nota que hace a este párrafo, enumera las localidades encuestadas, entre ellas, su pueblo, Madroñera.

Debería ponerse de acuerdo con su paisana Pilar Montero Curiel, para subsanar algunas contradicciones, encontradas en sus tesis, con respecto al habla de su pueblo.

La duda surgió cuando leí El Habla de Madroñera de Pilar. ¿Siendo la casuística de Madroñera tan rica, Según Curiel, cómo no se le ocurrió a Salgado hacer la tesis sobre el habla de su pueblo?. Nacido en Madroñera, sus padres de Madroñera...? Es de suponer que hablarán como lo hacen en su pueblo, o, al menos conocerán su habla, aunque vivan en Madrid. José Antonio tendrá familia en su pueblo, habrá ido alguna vez a él. Hacer la tesis sobre el habla de su pueblo, le supondría un pequeño esfuerzo comparado con el que ha hecho, teniendo que venir desde Madrid, como él dice, a realizar una encuesta en 58 municipios de la región.. A pesar de todo, no lo hizo. ¿Por qué?.

No voy a comparar lo que dicen uno y otro, con mis apuntes. Sin duda ninguna, ellos saben más sobre el habla de su pueblo que yo. Lo que no entiendo es, cómo se contradien en lo que escriben.

Para el caso de la –o átona final, Pilar Montero Curiel trae: “1.3.3.3 La u final. Resulta de la neutralización funcional de los rasgos de los fonemas velares /o/,/u/; se reperesenta como /U/. Este cierre es particularmente enérgico en los casos de diptongos de la vocal final con otra precedente, por pérdida de la consonante intervocálica, en singular y en plural:” Pero a pesar de lo que dice, los trae terminados en –ao, en su índice de palabras: acabao, acostao, achanáo, etc.

José Antonio González Salgado trae: “ Todavía se mantienen con cierta vitalidad el cierre de la vocal /-o/ final, aunque nunca llega al grado [ u ]”.

Una dice que “el cierre es particularmente enérgico” el otro que “nunca llega al grado u”.

Yo les pregunto: ¿Se cierra esa –o final o no se cierra, señores doctores?

Pilar Montero Curiel : En el nº. 1.3.3.2. dice: “ La i final. ... La mayor parte del léxico muestra una i final donde el castellano trae e, o bien una -e muy cerrada tanto en singular como en plural :...” 

José Antonio González Salgado, para el mismo pueblo y refiriéndose a la misma –e final, dice: “ La vocal /–e/ raras veces se cierra”

Vuelvo a preguntarles: ¿Se cierra esa –e final o no se cierra?

Contradicciones entre la doctrina expuesta por Pilar y su ejemplificación

Pilar, al hablar del vocalismo final dice: “... la –e final se realiza como –i y la –o (final) como –u, aunque con diferente intensidad . Lo que se contradice con la ejemplarización que hace del fenómeno. Escribe el pronombre “lo” enclítico en los infinitivos “ ponel-lo, servil-lo , que llevan –o final en situación átona y no los cierra.

Y continúa: “Sin duda el resultado más habitual consiste en la asimilación de la –r del infinitivo en –l del pronombre enclítico: hadelo, sembralo, zachalo, trillalo, agarrale”. Esta vez hace la unión infinitivo+pronombre es correcta; ¿Pero no deberían cerrarse esas –o, –e átonas finales, según el comportamiento de esas vocales en su pueblo, según ella misma dice: “ Este cierre es particularmente enérgico ?. Los ejemplos podrían multiplicarse.

Finalmente, si consultamos el léxico que aporta al final de su libro, el porcentaje de términos terminados en –o átona final es abrumador comparado con los que lo hacen en –u. ¿Se cierra, pues o no se cierra esa –o átona final en -u?

Me pregunto. ¿Cómo es posible que doctores con calificaciones de sobresaliente, caigan en esas contradicciones para el mismo pueblo? ¿Cómo es posible que los jurados calificadores no las hayan percibido? Sólo hay una alternativa o los jurados no han leído las tesis o no tiene idea de Extremeño.

Éstos o parecidos errores dejan al descubierto la ligereza con que se escribe y niegan la autoridad científica que se pretende dar a ciertas tesis e indirectamente, acusan de incompetentes a los profesores que las dirigen y a quienes las juzgan.

Sinceramente pienso que esas tesis, calificadas con notas excelentes y tan pretenciosamente científicas, no merecen ser tenidas como tales.

PILAR MONTERO CURIEL. Habla de Madroñera. p. 42. núm. 1.3.3.2

PILAR MONTERO CURIEL. Habla de Madroñera. p. 40. núm. 1.3.3

PILAR MONTERO CURIEL. Habla de Madroñera. p. 158. núm. 11.2

Pilar Montero Curiel. El Habla de Madroñera. Universidad de Extremadura.. 1997. pp. 147-48 y punto. 1.3.3. p. 39- 40 respectivamente

Vocabulario Tradicional Léxico de la Agricultura y la Ganadería de José Antonio González Salgado

González Salgado ha publicado recientemente un libro titulado “ Vocabulario Tradicional - Léxico de la Agricultura y la Ganadería ”, basado en los trabajos de su tesis. A mi juicio, está lleno de inexactitudes significativas en algunos de los términos que define.

En la página 52 de su Léxico de la Agricultura y de la Ganadería , refiriéndose al montón de trigo dice: “ La variante más frecuente para designar el montón de trigo es ‘rostro' ”. En su momento le advertí al Sr. González Salgado de otras inexactitudes; ahora volvemos a hacerlo sin ninguna acritud, amigablemente, pero llamando a cada cosa por su nombre. 

El montón de trigo no se llama ‘rostro'.

Veamos:

Si, de la parva que se recoge en la era, se forma una acumulación de paja y grano de forma más o menos cónica, se llama: ‘ montón'. 

Si tal acumulación es alargada, se llama ‘empeña”.

La acumulación de trigo terminado de limpiar, tiene forma alargada y se llama ‘ peh ' o ‘ peci' . Éste se ‘paleaba' para envasarlo y se le daba forma más o menos cónica, y se llama: ‘ montón de trigu ”.

La parte del montón, de la empeña o del peci que se enfrenta a la dirección del aire, es el ‘ rohtru / rostro o cara', porque es el lugar donde se empieza a ver el trigo y en el caso del p eci , es la parte limpia de granzas.

La parte del montón o de la empeña opuesta al ‘rohtru' se llama ‘ dehpahaeru' y la parte del peci opuesta al ‘rohtru' , se llama ‘ dehranciaeru ' y los montones de granzas que se hacen a ambos lados del peci, se llaman los “ grancieruh ”. Estas denominaciones valen para el resto de los cereales.

Si identificáramos el montón o la empeña con una catedral, el equivalente del rostro sería la fachada mayor de la catedral y nunca la catedral misma.

En la misma página 52. da significación al término ‘corzuelo' (en extremeño ‘coduelu, cozuelu'), en el último párrafo dice: “El resto de formas para denominar el corzuelo sólo se presentan en una ocasión: ‘baleo, espiga, espigajo, carozo, casul, maojo, rabera, espigurrí, moíña, más la lexía trigo mermao y las simplificaciones (trigo) mal trillau y (trigo) menguao'.” Confunde el significado de cualquiera de estos términos que son distintos del corzuelo, con el corzuelo mismo, cuyo significado extremeño coincide exactamente con el significado del DRAE.

JOSÉ ANTONIO GONZÁLEZ SALGADO. Vocabulario Tradicional de Extremadura Léxico de la Agricultura y la Ganadría . Editora Regional de Extremadura.Badajoz.1983. p. 52.

El señor Salgado es amigo mío y no debería ser yo quien emitiera estos juicios; pero estimo que la amistad no debería influir en ningún sentido, cuando se busca la verdad y pienso que eso deberá ser así, si queremos, hacer justicia al extremeño. Las medias tintas no son nada buenas y la realidad no debe quedar supeditada al honor de los títulos, a los buenos deseos, a la fantasía ni a la amistad.

Vocabularios locales y diccionarios extremeños

Además de estas tesis que tratan, de algún modo, el extremeño, por dedicarlas al estudio del habla de un pueblo determinado, tenemos también vocabularios locales y diccionarios.

Los vocabularios locales son interesantes porque recogen los términos de una localidad concreta. Sus recolectores suelen ser jóvenes. A veces, desconocedores del auténtico significado de las palabras, por lo que habría que tener alguna reserva sobre ello. Lo no quiere decir que no existan vocabularios recogidos por personas conocedoreas del dialecto que deben ser tenidos por buenos.

Existen además dos diccionarios, El Habla de Extremadura de Antonio Murga Bohigas y El Diccionario Extremeño de Antonio Viudas Camarasa. Ambos recogen términos existentes en el acervo cultural de nuestra tierra y los dos incurren en el mismo defecto: hacer el infinitivo terminado en “r”, como en castellano.

El Diccionario Extremeño de Viudas Camarasa, quiere ser un diccionario general de Extremadura. Su autor no es extremeño. Es profesor de Universidad y tiene errores, que no deben ser a tribuibles a su autor ya que éste, a mi juicio, sólo es un recopilador de lo existente. Su mérito consiste en reunir los vocablos dispersos, en artículos, tesis, trabajos, libros, etc. en un libro. Habría que agradecer al profesor Viudas ese esfuerzo.

2. El extremeño, elemento de literatura

Antes de proseguir, habría que constatar que el extremeño quiérase o no, es un dialecto rústico, vulgar, no literario. A veces, un castellano mal hablado y siempre opuesto al buen decir de los escritores castellanos y a la norma establecida como correcta.

Ante esta perspectiva, cabe preguntarse: ¿Es posible que se quiera introducir este elemento distorsionador de normas como elemento de la literatura?

Ante una pregunta así y, para responderla adecuadamente, sólo nos queda recurrir al hecho histórico de cualquier lengua literaria aceptada y rastrear su comportamiento.

Veamos el castellano. ¿Cual fue su origen? ¿Qué le pasó al castellano?

Como toda lengua romance, el principio fue el latín rústico (sermo rústicus), vulgar, mál hablado, no literario, distorsionador y opuesto a la norma. Aparece humildemente en Castilla la Vieja , en palabras sueltas copiadas en el margen de algunos códices que, poco a poco se va organizando, no sin pasar por profundas modificaciones hasta parar en la hermosa lengua que hablamos. Habría que traer aquí uno de los versos lapidarios de don Sem Tob: “¿ Desmerece algo el vino por nacer del sarmiento ?” Si el castellano o cualquier otra lengua romance merecío en su humildad, llegar a ser considerada lengua literaria. ¿Por qué se le ha de negar ese derecho al extremeño?

Pero, si lo consideramos en su aspecto, real, el extremeño, de “facto”, es ya elemento literario. Basta con abrir cualquier tratado de literatura. En él figuran relacionados algunos de los poemas extremeños de Gabriel y Galán y, en la literatura regional, no dejan de figurar poemarios y traducciones cada vez más abundantes.

3. Conformación de los escritores con el extremeño

Es aquí donde realmente comienza mi ponencia “ El Extremeño en la Literatura ”. En ella pretendo rastrear, sólo puntual y no exhaustivamente, el comportamiento de algunos escritores, a la hora de plasmar su pensamiento.

El origen del extremeño no hay que buscarlo en la literatura. Se habló antes de aparecer en los libros y, cuando esto ocurrió, se debió principalmente a movimientos literarios de tendencias regionalistas, por lo que habrá quer rastrear esas tendencias, si queremos llegar a la causa que motivó la aparición escrita del extremeño.

La reacción en el siglo XIX

Para hacerlo, no podría olvidar que fue la escritora costumbrista Cecilia Böhl de Faber, Fernán Caballero, también pintora literaria de cuadros regionales y morales típicamente españoles, quien puso otro rumbo en la letras españolas al dibujar en sus libros, ambientes madrileños y sevillanos. Publicó en la ciudad del Betis en 1859, Cuentos y Poesías populares; plasmó en sus novelas, la sabiduría popular y reflejó en sus libros cuentos, coplas, refranes y hasta hace hablar a sus personajes con formas dialectales. En justicia, puede decirse que echó los cimientos, de la literatura realista y naturalista que vendrían después y junto con el regionalismo tradicionalista literario de José María Pereda prepararon y abonaron los campos para que se produjera una incipiente literatura extremeña.

Es sobre todo, en el último tercio de siglo XIX, cuando se produce una reacción general contra el idealismo romántico que tiene su máxima expresión a principios del siglo XX, coincidiendo con las nuevas tendencias modernistas.

Así, Salvador Rueda representa a Andalucía con una poesía sonora, rica y brillante; Vicente Wenceslao Querol y Teodoro Llorente, son la voz de Valencia. El primero con rimas de tema tradicional y el segundo con varios libros de versos en valenciano. En Murcia es Vicente Medina quien, en sus “ Aires Murcianos ”, representa la triste vida de los campesinos y nos muestra el dolor y el sufrimiento de los pobres.

También en Extremadura se hacen ensayos para sumarse a las nuevas corrientes.

Los primeros escritores

Luis Grande Baudessón

El primero en reflejar es sus escritos, el habla de nuestro pueblo, fue Luis Grande Baudessón quien escribe quince cuentos en su libro Meridionales . Lo que escribe, en realidad, es castellano salpicado de términos y modismos extremeños: marrajo, retemal, sabijondo, hacía la monta, en cuanti que , etc. En el año 1900 escribe un poema titulado “ La enfermedad y el remedio ”. Su tema principal trata el trabajo de la tierra, a la que propone como solución, del estado social de España, tras el desastre del 98.

Tomamos algunos de sus versos de la Revista Extremadura , Año II, 1900. pp.556-559, poniendo en itálica lo que consideramos extremeño.

“Charlaban de esta manera

el tío Juan el Sabijondo

y su mujer la tía Petra.

Bien retemal se ha portáo ;

si el tiempo tiene condena

por las acciones que haga

a este lo ajorcan.

Cuantos hombres se ha perdío

tiraos, pa que esos canallas

Tienen razón los papeles

Esta cencia

es mu fácil

-¿Y tú crés

que el siglo que ahora escomienza

va a ser mejor que este otro?”

Diego María Crehuet

En la misma dirección le siguió el narrador de cuentos Diego Maria Crehuet, quien empleó el extremeño para pintar con localismo sus narraciones. Sus personajes hablan castellano, pero, de vez en cuando, introduce alguna palabra extremeña. Me pregunto ¿Si lo que pretendían era hacer manifestación expresa de nuestro modo de hablar, por qué no construían todo el discurso en extremeño?. ¿No sería porque no lo conocen bien?

A Pesar de todo, se nota un movimiento intelectual interesado, una inquietud, por lo nuestro que hay que agradecer.

En 1883, Marías R. Martínez publica en la revista Folklore Frexnense , estudios sobre el habla de la región extremeña.

1899 Un grupo de intelectuales, entre los que se encuentran Publio Hurtado, Daniel Berjano, Mario Roso de Luna, Rafael garcía Plata , etc., funda la Revista de Extremadura con ambiciones regionalistas y regeneracionistas.

En 1899 Rafael García Plata de Osma publica en la Revista Extremadura , El Noticiero y El Bloque, periódicos de la época, los dichos, refranes y letrillas de Alcuéscar, escritos en castellano en medio del cual se hallan algunas expresiones y términos extremeños.

En el año 1901, en la misma Revista de Extremadura, se da a conocer José María Gabriel y Galán con el poema “El Varón”.

El 29 de septiembre de 1901, apareció en el Correo de Plasencia, una carta fechada el día 20 de septiembre de El Tío Paco Rodañe de Gargüera para el diretol del Correo Placentino. Es también una mezcla, quizás mitad por mitad, de castallano y extremeño.

Poco después aparece en el periódico El Dardo de Plasencia, la Cenéfica de José María Gabriel y Galán y se va haciendo conciencia regional en torno al habla del pueblo.

Después aparecen, en periódicos y libros, el resto de los poemas extremeños de Gabriel y Galán. Con él tuvo Extremadura una voz en la literatura de ese tiempo, y se pasó de los primeros esbozos a una producción más plena (con ciertas reservas), aunque no fue una voz propia, sino una voz prestada.

Gabriel y Galán

Nacido en Frades de la Sierra , (Salamanca) que ejerció de maestro, en pueblos de Salamanca y luego vivió en Guijo de Granadilla. Sus poemas editados antes de 1905, bajo los títulos de Campesinas, Castallanas y Extremeñas, son bien conocidos de todos.

Hay varias palabras y expresiones en la obra de Gabriel y Galán que delatan claramente que no es nativo. El uso que hace de la palabra “Cáceres”, en vez de “Cazrih”; la expresión “tos los...” en vez de “to' loh” etc.

En este estudio, nos referiremos exclusivamente a sus poemas en extremeño y prescindiremos de otros.

¿Dialecto salmantino?

Los libros de literatura asignan el dialecto extremeño a sus “Extremeñas”: (“ Uno de sus libros de poesía –Extremeñas- está escrito en el dialecto campesino del norte de la provincia del Cáceres ); sin embargo, hay quien atribuye a su producción, no castellana, el carácter de “dialecto local salmantino”, naturaleza que deberemos precisar en este trabajo: “ Casi toda su producción poética es de ambiente campesino y hasta en algunos casos se llega a utilizar en ella el dialecto local (salmantino)” . Esta afirmación de J. García López, introduce un elemento de confusión que debe ser rechazado, ya que el mismo Gabriel y Galán titula a sus poemas no escritos en lengua castellana, como “Extremeñas” lo que justifica que el poeta salmantino es consciente de que el dialecto empleado para sus poemas no castellanos, es el extremeño y no otro. Queda así despejada la posible confusión introducida por J. García López, en su Literatura.

Nadie duda a estas alturas que el poema “El Cristu Benditu, el Varón, el Embargo, etc. están escritos en extremeño; pero uno se pregunta ¿Era el de Gabriel y Galán el extremeño que hablaba el pueblo o fue un extremeño castellanizado y mal aprendido?

Gabriel y Galán es el descubridor del extremeño, pues el pueblo a penas se daba cuenta de que hablaba otra cosa distinta del castellano. Tampoco puede negársele el ser el primero en emplearlo amplia y literariamente y ser el pionero en editar bellos poemas que tanto nos han embelesado. Tenemos una deuda con él. Siendo niño, leía y releía sus poemas sin cansarme. Fue mi maestro, hablaba de lo nuestro y en la lengua de nuestros mayores. Más tarde me di cuanta, que su extremeño no era completo, sino que suplía con castellano lo que no conocía.

Unos quince años después de la muerte de Galán, ocurrida en 1905, aparecen los primeros poemas de Luis Florencio Chamizo Triguero, el Miajón de los Castúos, 1921.

Escritores posteriores

A estosprimeros poetas le siguen en orden de publicación:

Juan García García. Claveles de mi Tierra, año 1977.

Pablo Gonzálvez González. Hojas Extremeñas Sueltas. 1981.

Olegario León Gutiérrez. A la Caura Vettona. 1984.

José María Alcón Olivera. Requilorios. 1985.

Ruta de la Plata. Diez años de Poesía en Extremadura (Poemas de diferentes autores).1986.

Juan Núñez Andrade. Retazus para leer. 1992.

Pablo Gonzálvez González y su hijas María José y Trinidad Gonzálvez Domínguez. Primera Gramática Ehtremeña. 1995

Antonio Garrido Correas. El Principinu (Traducción de el Principito de Antoine de Saint-Exúpery.1997.

Pablo Gonzálvez González. Nueve Ohah Ehtremeñah. 2002.

Juan José Camisón. Mabarajas. 2002

António Pérez Muñoz. El Ebanheliu sigún San Huan. 2002.

Los hermanos Maximiano y Florencio López Ortigo. El primero con “Carta desde el escaño a un amigo emigrante”, presentada por su autor, como comunicación en el primer Congreso de Calzadilla,

GUILLERMO DÍAZ-PLAJA. Historia de la Literatura Universal y Española . T. II., pág. 302. Grafos S.A. Barcelona. 1955. pág. 301.

J. GARCÍA LÓPEZ. Historia de la Literatura Española . Editorial Vicens- Vives. Barcelona .1969. pág. 499.

el I Congreso de Extremeño de Calzadilla, el año 2002; el segundo con “Cosinah del nolti de Cazri” de la revista nº. 2- Julio-Agosto-Septiembre 2003. “ La Comarca de la Vera ”.

Hay otros escritores no tratados de manera especial: José Polo Cordero, Mario Simón Arias Camisón, Enrique Louzado, etc. Otros son ganadores de concursos literarios: Ruta de la Plata , Luis Chamizo, etc. que siguen, más o menos fielmente, la línea de Galán o de Chamizo: Arturo Enríquez Sánchez, Luis Martín Terrón; Juan Antonio Tomé Paule, Francisco Domínguez Silva, Francisco Durán Domínguez, Gregorio Yánez Maestre; Norberto López García, Ignacio Fernández Duarte. etc.

II. BIOGRAFÍAS

Esta ponencia sólo pretende ser un elemento de comparación entre las diversas maneras de manifestarse nuestros escritores para lo cual me he valído de un poema, auxiliándome de otros, para documentar los puntos a tratar e incluso me he acercado a sus biografías y a los títulos de sus poemas, por ver si pueden aportarnos alguna luz. 

Rafael García-Plata de Osma

Nació en 1870 en Guadalcanal (Sevilla) el mismo año que Gabriel y Galán.

Su padre era sevillano y farmacéutico en Guadalcanal. Pasó en este pueblo sus primeros años y su madre extremeña, de Alcuéscar.

Estudió dos años la carrera de farmacia, pero la abandonó.

Se traslada a Madrid, para comenzar Derecho, pero también ha de abandonarlo debido a una serie de dolencias que ponen en peligro su vida.Se traslada al pueblo de Alcuéscar donde conoce a su prima Aurelia con quien se casa y se afinca definitivamente en esta localidad, donde se dedica al estudio del habla y costumbres populares.

En Noviembre de 1918, se domicilia, en Cáceres, muriendo ese mismo año en la capital Cacereña a consecuencia de una nueva pulmonía.

La reseña bibliográfica ha sido extraída de Ruta de la Plata.

José María Gabriel y Galán

Nace en Frades de la Sierra (Salamanca) el 28 de junio de 1870. Pasa la infancia en su pueblo natal donde asiste a su escuela.

Sus padres se dedicaban a la agricultura y a la ganadería en terrenos propios. Doña Bernarda, su madre, que era de convicciones profundamente religiosas, influyó el espíritu riguroso del poeta.

RAFAEL GARCÍA-PLATA QUIRÓS. Ruta de la Plata. 10 años de poesía en Extremadura. Madrid. 1986. p. 176.

A los 15 años continúa sus estudios en Salamanca, obteniendo el título de Maestro de Escuela en 1888. Siendo destinado a Guijuelo, distante 20 kms de su pueblo natal. Se traslada a Madrid para estudiar en la Escuela Normal Central, pero reside poco tiempo en la capital. Era un muchacho, triste, melancólico, sensible y atento a todo lo que le rodeaba y debiera ser consciente de ello porque escribía a sus amigos con el pseudónimo de “El Solitario”.

Su nuevo destino fue Piedrahita (Ávila) donde conoce a Desideria (“Mi Vaquerilla”) (1893), que le saca de su ensimismamiento.

En 1897 anuncia su matrimonio con Desideria con quien se casa el 26 de enero de 1898, en una iglesia de Plasencia.

Abandona la escuela de Piedrahita y se traslada a Guijo de Granadilla donde administra la dehesa “El Tejar” propiedad de un tío de su esposa.

1898. Nace Jesús, su primer hijo y le compone el poema “El Cristu Benditu”, con el que inicia sus poemas extremeños. Debió intimar con poca gente. El mismo decía: “...yo no tengo más amigos que uno de mis criados”.

El 27 de febrero de 1901, nace su segundo hijo.

Se convocan los juegos florales de Salamanca. El 15 de septiembre de 1901, se le entrega la flor natural por ser el ganador con el poema “El Ama”.

1902 Triunfa en los juegos florales de Zaragoza. 1903. obtiene la flor natural en los juegos florales de Murcia, Lugo y Sevilla

1903. Es nombrado Hijo Adoptivo de Guijo de Granadilla. Para corresponder compone el poema “Solo para mi lugar” que recita en solemne acto el lunes 13 de abril de 1903

1904. se premia en Argentina su poema “Canto al Trabajo”, por lo que recibe un clamoroso homenaje.

El 6 de enero de 1905, con treinta y cinco años no cumplidos, muere, de una pulmonía mal curada, en Guijo de Granadilla, donde está enterrado.

Luis Florencio Chamizo Triguero

Nace en Guareña, (Badajoz), el 7 de noviembre de 1894

Su padre es Joaquín Chamizo Guerrero, tinajero de Castuera y su madre Asunción Triguero Bravo, natural de Guareña.

Asistió a la escuela primaria de Guareña de donde se traslada a Madrid para cursar el bachillerato que termina en Sevilla, donde también obtiene el título de Perito Mercantil.

A los 24 años se licencia en Derecho y regresa a Guareña.

Colabora en el Periódico de Don Benito “ La Semana ” y comienza a escribir en el habla de la tierra?.

En 1921 marcha a Guadalcanal (Sevilla) y conoce a Virtudes Gordo Nogales con quien se casa al año siguiente.

En 1921, publica “El Miajón de los Castúos”

En 1932, publica “Las Brujas” y su libro Extremadura.Murió el 24 de diciembre, en Madrid, a los 51 años de edad.

El siete de noviembre de 1994, fueron trasladados sus restos mortales al cementerio municipal de Guareña donde descansa.

Juan García García

En la página 9 de su libro Claveles de mi Tierra, hace el autor una breve reseña de su biografía que, por motivos obvios resumimos.

Nace en Ahigal (Cáceres) el 8 de marzo de 1918 . Va a la escuela nacional des de los cuatro años y a los diez, recibe varios premios por su aplicación. A los diecisiete marcha a Cáceres e ingresa en la Academia Guardiola , para preparar unas oposiciones de Correo. Al explotar la guerra civil española tuvo que alistarse como soldado, volviendo a Cáceres, donde desempeñó el cargo de cartero.

Comienza a escribir en el año 39 y publica en el 53, 56 y en el 77 publica “Claveles de mi Tierra”. Obtiene distintos premios literarios.

Pablo Gonzálvez González

En la contraportada de su primer libro publicado: Hojas Extremeñas Sueltas”, y en casi todas las páginas Web, que sobre sus poemas circulan en internet, figura la pequeña reseña que hace el autor de su propia biografía. Dice: “Nació en Calzadilla, (Cáceres), en 1934, en una familia de agricultores profundamente enraizados con su tierra. Cursó estudios de Humanidades en el Seminario de Coria y de Filosofía en el de Cáceres. Allí se inició en las artes literarias, publicando una veces con su nombre y otras bajo pseudónimo, composiciones poéticas, sueltas, que tuvieron un gran eco en su ambiente. Posteriormente cursó estudios como alumno libre en la Escuela Normal de Cáceres donde obtuvo el título de maestro de primera Enseñanza. Son de este tiempo la mayoría de los poemas que aparecen en Hojas Extremeñas Sueltas”.

Hay que hacer constar que su afición por recoger palabras comenzó en los primeros años de estudiante en el seminario de Coria, donde su paisano el canónigo don Amancio Manzano le entregó unas 1400 palabras de Ahigal donde había sido párroco.

Profesionalmente dio clase de analfabetos en el curso 1962-1964 en Coria y en 1964-1965 en Calzadilla, siempre atento, al modo de hablar de los mayores.

En 1963 conoce a Teodosia Marcelina Domínguez Pariente, natural de Villa del Campo, con quien se casa el 18 de agosto de 1995 en la iglesia parroquial del mismo pueblo.

Los cursos 1965-1967, enseñó a los niños de 12, 13 y 14 años del Grupo Escolar de Torrejón el Rubio, en la época en que se construía el llamado Salto de Torrejón, siempre atento a las variantes del habla de los niños, cuyos padres procedía de distintos puntos de Extremadura. Desde este tiempo ha recorrido gran parte de Extremadura, recogiendo el decir de nuestros paisanos. Desde los cursos 1967- hasta 1995 año en que se jubiló, impartió enseñanza a los niños de 12, 13 y 14 años de su pueblo.

En 1981. Escribe “ Hojas Extremeñas Sueltas ” con los poemas escritos en su juventud, excepto uno dedicado a pedro cañada. En 1995 escribe junto con sus hijas María José y Trinidad Gonzálvez Domínguez, la “ Primera Gramática Ehtremeña ” y que, en el 2002 publica Nueva Ohah Ehtremeñah , libro que es una continuación de sus Hojas Extremeñas y que, como él recoge algunos de los poemas, leyendas y fábulas, en castellano y “ehtremeñu” que le siguieron en el tiempo. Apunto esta de publicar el Diccionario Extremeño en el que lleva trabajando más de cincuenta años y otro libro de poemas titulado “ Atardecer ”. Obtiene distintos premios literarios.

Olegario León Gutiérrez 

Es coriano de nacimiento y militar de profesión. Desconozco otros datos biográficos a parte de que escribió: “A la Caura Vetona ” y unas bonitas “Rondas a la Virgin d' Aragemi”. La Virgen de Argeme es patrona de la ciudad de Coria, y fu su gran amor místico.

José María Alcón Olivera

Para José María Alcón tomo los datos que él mismo suministra en Requilorios. Nació en Guijo de Galisteo – también llamado Guijito-, provincia de Cáceres, en cuya capital reside desde los quince años. Es profesor de E.G.B. Requilorios, que yo sepa, es su único libro publicado, habiendo sido además finalista del premio Cáceres de novela corta en 1983 con su novela Transparencias.

Juan Núñez Andrade

Lo desconozco casi todo de la vida de este poeta Juan Núñez Andrade. Por el año 1957 nos encontramos en la sala de esperas del palacio episcopal de Cáceres. Ambos habíamos pedido audiencia al Señor Obispo. Allí nos dimos a conocer y hasta improvisó un poema que me dedicó y aún conservo. Desde entonces no le he vuelto a ver. El sacerdote acebano, don Justo Hermoso Domínguez en el prologo que le hace al libro del autor “ Retazus para leer nos dice que “ don Juan Núñez Andrada, es un sacerdote de la diócesis de Coria- Cáceres ..,”; que “ es el portavoz del clero de esta diócesis extremeña que le ha rogado y obligado a publicar esta obra en la última reunión del Consejo Presviteral celebrado en Cabezuela del Valle ”... “ que de las cinco partes en que está dividida la obra, cuatro de ellas están escritas en extremeño, cosa rara en la literatura española, salvo las importantes aportaciones de Chamizo, Gabriel y Galán y pocos más .”

Aquí conviene resaltar la afirmación del prologuista que dice que “ de las cinco partes en que está dividida la obra, cuatro están escritas en extremeño ” y resalto la frase, en primer lugar porque denomina a la obra de Chamizo, Gabriel y Galán y a otros, como extremeño y no como Castúo y también porque considera a la obra de Juan Núñez “ “ Retazus para leer ” como extremeño.

Pedro Cañada Castillo:

Nación en Calzadilla, en una familia de agricultores acomodados, estudia Humanidades en el Seminario de Coria, Filosofía en el de Cáceres y Teología en Salamanca. Emigra al extranjero y se licencia y doctora en Filosofía de Friburg. Vuelve a España y ejerce en Madrid y otros lugares como profesor de Instituto. Se casa con una joven de Madrid, pero no se desvincula de la tierra ni de sus problemas.

Comentario. Pedro Cañada retoma el extremeño de su niñez y lo hace bien porque prescinde de los poetas pioneros. Donde desconoce el término extremeño, lo toma del castellano pero lo extremeñiza, por lo que procura no partarse de lo que oye en el pueblo.

Antonio Garrido Correas

Dice en su poemario “Estacionis” que es “nacido en Jarandilla de la Vera ”, pero en una reseña que me ha entregado de su biografía, constata que nace en Peraleda de la Mata (Cáceres), el 29 de abril de 1964, por lo que no puedo decir dónde nació. En cualquier caso, es extremeño de nacimiento.

Es Diplomado en Enfermería por la Universidad de Santiago de Compostela. Traduce el Principito de Antoine de Saint-Exupéry y lo publica bajo el título de “El Principinu” en 1999.

Participa en varios concursos literarios y es premiado en el certamen . Luis Chamizo y en la Villa de Galisteo.

Juan José Camisón

Tomo los datos biográficos de la reseña personal que hace el autor en su libro Marabajas. Nace en Torre de Don Miguel (Cáceres) en el año 1949. Realiza estudios de Filología Francesa e Inglesa en la Universidad de Salamanca. Sale de España para hacer cursos de su especialidad y actualmente es profesor de Lengua y Literatura francesas en la Facultad de Formación del Profesorado de la Universidad de Extremadura.

Maximiano López Ortigo 

Estudió en el Seminario Conciliar de Coria cinco años de Humanidades, tres de Filosofía y cuatro de Sagrada Teología. Se ordenó de sacerdote y ejerció su profesión en varios pueblos de la diócesis de Coria Cáceres y luego en Cáceres, capital siendo profesor del Paudeuterion de Cáceres.

Florencio López Ortigo 

Estudió Humanidades en el Seminario Conciliar de Coria 8desconozco el número de años) y luego curso la rarrera de Maestro en las Escuelas Normales de Cáceres, obteniendo el título de Maestro de Enseñanza primaria, ejerciendo su carrera en varios pueblos dela provincia, principalmente en garganta la Olla.

 Antonio Pérez Muñoz.

Nacido en Puebla de Sancho Pérez (Badajoz) 1961. A los dos años se trasladó con su familia a Mérida. Ha cursado estudios teológicos en el INSTE. Es auxiliar de Clínica, titulado. Ha emigrado a Sevilla y a Cataluña. Su amor a Extremadura le ha llevado a usar como único vehículo de expresión literaria el dialecto extremeño.

Comentario a las notas biográfico-literarias

Permítanme que, desde lo que conozco, me aventure, a emitir algunos juicios fundados en mis propias apreciaciones sobre lo leído de cada escritor.

Rafael García-Plata de Osma.

Posiblemente, debido a la naturaleza extremeña de su madre y porque se dedicó al recoger el habla y las costumbres del pueblo de Alcuéscar, debió conocer el extremeño de su pueblo.

Este escritor no cierra la -o átona, final de palabra, en los poemas que transcribe. Posiblemente se los entregaba así la gente que memorizaba poemas castellanos que luego transformaban más o menos en su lenguaje natal. Sin embargo; hace las aspiraciones extremeñas; f- inicial latina, j- castellana y la –s final de grupo o sílaba. No aspira las demás consonantes. El pueblo sí las aspira. ¿Lo desconocía?

José María Gabriel y Galán: 

Gabriel y Galán, viene a Extremadura en 1898, cuando tiene 28 años. El mismo año, escribe “El Cristu Benditu”, motivado por el nacimiento de su hijo Jesús. Me parece imposible que en menos de un año, haya podido aprender el dialecto. ¿Es cribió porque el lenguaje de sus pastores fue para él una revelación, una singularidad? Se nota que sus composiciones extremeñas están llenas de palabras castellanas que suplen a las extremeñas que desconoce. Es un excelente poeta, pero su triunfo no se debe al extremeño sino a “El Ama”.

Cualquiera que se acerca a sus Extremeñas, observa que tienen rima asonante y están basados fundamentalmente en la rima castellana. La rima del “El Embargo”, por ejemplo, es asonante en los veros pares: ésos, mieo, muerto, dinero, sirvieron, vendello, gediendo, techo, liendro, quiero, eso, techo, liendro, esos, muerto, güenos, cuerpo, muerto, pelo, mesmo, eso, cuerpo, güelo. La mayoría de las palabras son castellanas, y las extremeñas, las castellaniza permaneciendo abierta al vocal –o átona final que, en extremeño se cierra.

¿Era normal la apertura de la –o en tiempos de Galán? Eso parece inverosímil, sobre todo, porque, en la fecha actual, los naturales de Guijo de Granadilla aún cierran las vocales –o, -e y Juan García García que nació en 1918 en Ahigal, pueblo muy próximo a Guijo de Granadilla, también cierra esta –o final sistemáticamente.

Conclusión: Galán, No conoció bien el extremeño: no cierra esta –o, bien porque no conocía el fenómeno o porque lo consideraba una vulgaridad, condicionado por su lengua de nacimiento y su cultura.

Luis Florencio Chamizo Triguero .

Chamizo es extremeño. Salió muy joven para Madrid, para estudiar bachillerato. Marchó después a Sevilla, para terminarlo. Allí obtiene también el título de Perito Mercantil.Vuelve a Madrid a estudiar leyes, por el año 1916. Se licencia en Derecho y vuelve a Guareña y de allí a Guadalcanal en 1921, año en que publica “El Miajón de los Castúos”. Se casa en Guadalcanal (Sevilla) en 1922 y vivió en Guadalcanal.

De los datos precedentes podemos concluir que Chamizo vivió poco de su niñez en Extremadura. A pesar de ello, cuando vuelve publica “El Miajón de los castúos”. Se nota que su literatura extremeña en general, sufre ciertas carencias. Su poesía es una selva, como veremos.

Juan García García

Juan García nace en Ahigal en 1918. A los diecisiete años marcha a Cáceres donde vive y publica Claveles de mi tierra en 1977 a los 59 años. Es presumible que Juan García haya olvidado buena parte de su extremeño natal y ello es obvio.

Parece que sólo le queda el cierre sistemático de la -o átona final de palabra en –u. A veces no hace la aspiración de la f- inicial latina ni la de la –s final de grupo o sílaba ni las demás consonantes en situación implosiva y no toma en consideración las consonantes sonoras procedentes del castellano medieval que aún se dan en su pueblo y comarca.

Pablo Gonzálvez González :

La biografía expuesta de Gonzálvez, nos conduce a las siguientes conclusiones:

Es uno de los autores más viejos vivos. Recoge el extremeño desde más atrás. Comenzó a estudiar, desde joven, pero no se desvincula del extremeño, dada su afición a recoger palabras y a su profesión posterior de maestro. que continúa en su escuela de adultos de Coria y de Calzadilla y en la de niños mayores de Torrejón el Rubio y Calzadilla. Es presumible que conozca su cultura y no haya tenido que retomarla, al menos, en el grado que lo han hecho los demás.

Olegario León Gutiérrez 

Escribe el extremeño sin aspirar la –s final de palabra o de sílaba, pero recoge con bastante fidelidad el habla de su ciudad natal, Coria y refleja en sus escritos la existencia de las consonantes sonoras medievales. Su lenguaje es muy parecido al de los escritores de su zona.

José María Alcón Olivera:

Olivera es joven. Ha entrado joven en este movimiento de extremeñidad. No ha roto con el extremeño y lo conoce bastante bien a pesar de adoptar alguna palabra extraña, impropia de su pueblo. Se parece en el lenguaje a los escritores de su zona y a sus paisanos los López Ortigo. Cuando escribe, retoma el extremeño de su pueblo, y lo hace bien, aunque, de vez en cuando, no tiene inconveniente en sustituir términos del dialecto por términos suplantadores. Escribe: ‘colmigu', cuando en su pueblo se dice, o al menos se decía hasta hace bien poco ‘megu'.

Juan Núñez Andrade 

Andrade es un sacerdote extremeño. Tiene motivos para escribirlo bien. En mi opinión, se ha limitado a imitar a Galán. Justo Hermoso califica su otra de extremeña; más bien es un castellano-extremeño. El título de su obra, ya nos da una visión de su grado de extremeñismo: de tres palabras, una tiene terminación extremeña y las restantes son castellanas.

 

Pedro Cañada Castillo 

Retoma el extremeño de su infancia que a veces construye desde el castellano, sin embargo, parece que se muestra bastante correcto en su manera de escribir.

Antonio Garrido Correas

Antonio sale fuera a estudiar y, al volver, retoma también el extremeño. Los poemas del opúsculo titulado “Estacionis” , a mi juicio, poseen un extremeño más real que el de su Principinu. Me parece más normal en su “Estacionis”. En el Principinu, parece surgir un deseo diferenciador entre el extremeño y el castellano, que lo hace irreal.

Juan José Camisón

 

Juan Camisón, posee un abundante vocabulario y escribe desde él. Personalmente me ha dicho que su lenguaje es el de la zona de Ahigal. De ser así, no tiene en cuenta el empleo de las consonantes sonoras medievales, todavía vigentes en esa zona y también en el ámbito geográfico de su propio pueblo. Escribe, bien. Se le nota el rotacismo persistente aún en algunos términos de esos pueblos de la Sierra de Gata.

 

 

Maximiano y Florencio López Ortigo

 

Los hermanos López Ortigo escriben desde el extremeño hablado en su pueblo que es el de José María Alcón Olivera. Existe una diferencia entre estos escritores. Los hermanos López Ortigo escriben el extremeño de su pueblo que recuerdan y entre ellos, se nota algo menos influido por el castellano Maximiano que Florencio. Alcón Olivera escribe un extremeño contactado, sugerido, quizás desde unos apuntes, recogido de sus mayores, lo que no obsta para que haya olvidado los pronombres personales que se usan en su pueblo: dice ‘colmigu' en lugar de ‘megu' que empleaban las señoras Magdalena Hermoso y Castora Ballinoti, dos de mis informantes de Guijito.

 

 

Antonio Pérez Muñoz.

 

Desde muy niño vive en Mérida. Muestra un gran amor a su dialecto. Recurre al vocabulario del Diccionario Extremeño, de la Primera Gramática Extremeña y del Habla Popular de Extremadura. Usa con frecuencia la palabra femenina en masculino recurso que suele hacer defectivos.. Emplea los adverbios ‘sía', ‘noa'. El ‘sía' y el ‘noa' deben emplearse en terminación absoluta y no continuando la frase. Escribe: “De nuebu leh ihu”. “De nuebu” , en extemeño significa “cuando era joven”. Debería haber traducido: “otra veh leh ihu”, “nuebaenti leh ihu”, “le ripitió”, etc. y pequeños detalles de este tipo. Su traducción es laboriosa.

 

 

Deducciones biográficas

 

Existe un deseo generalizado por mantener el habla de nuestros mayores.

El pueblo llano, en general, no publica. Lo hacen quines poseen alguna cultura.

Todos los escritores son extremeños de nacimiento excepto José María Gabriel y Galán: Éste escribe de lo que oye; los demás, desde lo que saben o recuerdan.

Todos excepto Juan García García y Olegario León Gutiérrez, tienen titulación académica, pero ambos se elevan, por sus profesiones: El primero hace oposiciones a Correos, y el segundo es militar.

Algunos salen de la tierra para estudiar: Chamizo, Cañada, Antonio Garrido, Juan José Camisón.

Los que permanecen más unidos al pueblo son los maestros y los sacerdotes.

Todos escriben el extremeño desde adultos.

Gonzálvez, además de ser maestro, muestra un segundo dato valorable: se interesa desde joven por el extremeño.

parece que se desvincula menos del pueblo, por su profesión.

Los nativos, por el hecho de ser titulados o culturizados en castellano, han abandonado el extremeño, como lengua ordinaria, pero la retoman de mayores para escribir cuando la han olvidado, en buena medida, y tienen que recurrir al recuerdo, a lo que oyen a la gente y lo que no recuerdan, lo suplen con castellano.

 

Título de los textos a considerar

 

Siendo escritores extremeños, titulan en el dialecto sus obras?

 

Veamos:

Gabriel y Galán, titula todos sus poemas extremeños, en castellano a excepción del “Cristu Banditu” y “ La Cenéfica ”.

Chamizo hace lo mismo, a excepción de “La experencia”, “ La Nacencia ”, “El Chiriveje” y la Juerza d'un queré.

Juan García García, los titula todos en castellano.

Pablo Gonzálvez González, los titula todos en extremeño.

Olegario León Gutiérrez, todos los titula en extremeño, excepto “en mi viña”.

Juan Núñez Andrada, mezcla en sus títulos, el extremeño y el castellano.

Pedro Cañada Castillo, también los titula en extremeño.

Antonio Garrido Correas los trae todos en extremeño.

Juan José Camisón los pone todos en extremeño excepto “Con mucha prosopopeya”, Tres y Melancolia”

Maximiano López Ortigo, lo titula en castellano

Florencio López Ortigo, titula su artículo en extremeño

Antonio Pérez Muñóz, titula su libro en extremeño.

 

Los tres primeros poetas titulan, en general, sus poemas en Castellano. A partir de Pablo Gonzálvez, titulan, en general, sus poemas en extremeño a excepción de Maximiano López y Juan Andrade que lo hace de ambas formas. Ello corrobora la mentalidad de cada poeta, a la hora de escribir.

A continuación, hacemos una relación de los poemas empeados para este análisis.

De Gabriel y Galán, “El embargo”;

de Chamizo, “ La Nacencia ”;

de Juan García García, “Y llegó un hombre a Cáceres llamado Francisco Paniagua”;

de Pablo Gonzálvez González; “ La campanillá”;

de Olegario León, hemos elegido “A mi amigu Antoniu Ballesteru”; de Juan Núñez Andrade, “ La Cara y cruz de una moneda”;

de Pedro Cañada Castillo”, Miragru El Crihtu y el lagartu e Calzaílla”;

de Antonio Garrido Correas, elegimos “Otoñu”

de Juan José Camisón; “ El tíu Buhu”.

 

 

III. HACIA LA INVESTIGACIÓN DEL EXTREMEÑO

VOCALISMO

 

Los subtítulos empleados de vocalismo, consonantismo, morfología, etc, en esta ponencia, sólo deben ser entendidos, en cuando hilo conductor, y en un sentido general y lato, ya que sólo interesa comprobar si los escritores se ajustan o no al uso del dialecto.

De ellas nos interesa resaltar que las postónicas -e-, -o- de las palabras esdrújulas castellanas, suelen cerrarse en extremeño: númiru, gurupéndula. Y que la -e, -o átonas finales de palabras, se cierran en –i, -u respectivamente: crimin, casu; a no ser que la palabra se emplee como interjección impropia, en cuyo caso, permanecen abirtas: ¡Coño!, ¡leche!,¡Ma que te!, ¡Ma que lo!; que las vocales -e, -o átonas finales castellanas, cerradas en –i, -u respectivamente, en extremeño, en las palabras simples, permanecen cerradas, al realizarse el compuesto: padrimuehtru, kirileisón, barbilindu, termumetru.

 

 

Empleo de –i, -u extremeño en lugar de –e, -o castellanos, en los escritores.

 

 

José María Gabriel y Galán

 

-e final castellana > -i: jues, alanti, entrin, jocis, quedi, meses, delante, etc.

-o final castellana > -u: esos, mieo, tumbo, muerto, avíos, dinero, gastáu, sirvieron, tiempo, sobrando, todu, etc.

 

Comentario. Mantiene la -e castellana en: jues, meses, delante. Cambia la -e en -i en: alanti, entrin, jocis, quedi. Con respecto al empleo de –o/-u el empleo de palabras que cierre la –o castellana final es sólo: gastáu y todu, en el resto de palabras las terminaciones son castellanas.

.

 

Luis Florencio Chamizo Triguero

 

-e final castellana > -i: aire, toque, canchales, relumbres, etc.

-o final castellana > -u: recios, pardos, cerro, árboles, tiñeron, etc.

 

Comentario . Tanto en las terminación –e > -i, como –o > -u, son las castellanas: Chamizo no hace ni una terminación en extremeño, por lo que no cumple con el vocalismo final átono del extremeño.

 

Juan García García

 

-e final castellana > -i: contalti, Madri, Virgin, Guadalupi, etc.

-o final castellana > -u: queridu, amigu, Cletu, tampocu, cuentu, etc

 

Comentario. Hace todas las palabras castellanas terminadas en –e final átona en –i y todas las terminadas en –o final átona, en –u. García cumple con el vocalismo final átono del extremeño.

 

 

Pablo Gonzálvez González

 

-e final castellana > -i: Hilipi, nochi, hentih, bocacallih, ehtrucionih, empieci, entiendih, montonih. etc

-o final castellana > -u: Quicu, puebru, ehcuru, huntu, meyu, Peligotu, Sapu, moduh, etc.

 

Comentario. Hace todas las palabras castellanas terminadas en –e final átona en –i y todas las terminadas en –o final átona, en –u. Conzálvez cumple con el vocalismo final átono del extremeño.

 

 

Olegario León Gutiérrez

 

-e final castellana > -i: octubri, apacibli, esgrimi, faucis, rabichi, etc

-o final castellana > -u: fementíu, poderosu, descaráu, domingu, soleáu, colmillus, armáu, desefaau, etc.

 

Comentario . Hace todas las palabras castellanas terminadas en –e final átona en –i y todas las terminadas en –o final átona, en –u. Olegario León cumple con el vocalismo final átono del extremeño.

 

 

José María Alcón Olivera

 

-e final castellana > -i: meti, jadi, ponelmi, bastanti, sabi, jadi, ponelmi, etc.

-o final castellana > -u: cuandu, fríu, debaju, chalecu, alegu, alguinu, estrechu, calzoncillus, tengu,

 

Comentario . Hace todas las palabras castellanas terminadas en –e final átona en –i y todas las terminadas en –o final átona, en –u. Alcón Olivera cumple con el vocalismo final átono del extremeño.

 

 

Juan Núñez Andrade

 

-e final castellana > -i: jefes, dientes, crujen, serpientes, flagrante, gente, nadie, vendes, verdades

-o final castellana > -u: pueblu, fuegus, infiernus, contuberniu, acordarun. Maestru, algunus, tropiezus, pescarlu, etc

 

Comentario. Hace todas las palabras castellanas terminadas en –e final átona, como en castellano sin cambiar nada. Hace todas las palabras castellanas terminadas en –o final átona en –u. Es decir, Juan Núñez Andrade cumple con el vocalismo final átono sólo en cuanto a la –o final átona trasformada en –u, se refiere.

 

Pedro Cañada Castillo

 

-e final castellana > -i: andi, pahtorih, hadi, salbalsi, protehi

-o final castellana > -u: muchuh, añuh, crocodilu, lagartu, paluh, ihu, acorralaínu, cumu

Comentario . Hace todas las palabras castellanas terminadas en –e final átona en –i y todas las terminadas en –o final átona, en –u. Cañada Castillo cumple con el vocalismo final átono del extremeño.

 

 

Antonio Garrido Correas

-e final castellana > -i: desparcin, sangri, ojus, escuendi, lambi, robrih, ardin, esnualsi, etc.

-o final castellana > -u: jelechus, jeríus, otoñu, bebin, toínu, bezus, castañus, cerezus. etc.

 

Comentario . Hace todas las palabras castellanas terminadas en –e final átona en –i y todas las terminadas en –o final átona, en –u. Garrido Correas cumple con el vocalismo final átono del extremeño.

 

Juan José Camisón

 

-e final castellana > -i: aconteci, nochi, ponin, ajuyi, cordelis, monti, sienti, etc.

-o final castellana > -u: cárabus, reondus, sueñu, pitandu, barruntu, jolmiguillu, sentáu, ahogu, cuerpu, etc.

 

Comentario . Hace todas las palabras castellanas terminadas en –e final átona en –i y todas las terminadas en –o final átona, en –u. Juan José Camisón cumple con el vocalismo final átono del extremeño.

 

 

Maximiano López Ortigo

 

-e final castellana > -i: jadi, creimi, mayorih, pegali, sobri, sesentonih

-o final castellana > -u: queríu, amigu, tiempu, debu, peru, andu, ahináu, joíush, muchachuh, pelleju

 

Comentario . Hace todas las palabras castellanas terminadas en –e final átona en –i y todas las terminadas en –o final átona, en –u. Maximiano López cumple con el vocalismo final átono del extremeño.

 

 

Florencio López Ortigo

 

-e final castellana > -i: sabi, tieni, dendi, entonci, madri, calorih, airih, etc.

-o final castellana > -u: agüelu, Pablu, añuh, cumpliu, muchu, menú, traju, curtíu, tantu, friu, etc.

 

Comentario . Hace todas las palabras castellanas terminadas en –e final átona en –i y todas las terminadas en –o final átona, en –u. Florencio López cumple con el vocalismo final átono del extremeño.

 

 

Antonio Pérez Muñoz

 

-e final castellana > -i: renti, ehti, luci, ombri, sobri, luci

-o final castellana > -u: prencipiu, Berbu, íu, hadíu, hidu, empuntáu, binu, tehtimoñu

 

Comentario . Hace todas las palabras castellanas terminadas en –e final átona en –i y todas las terminadas en –o final átona, en –u. Pérez Muñóz cumple con el vocalismo final átono del extremeño.

 

 

 

Comentario por autores sobre el uso de e > i, o > u átonas al final de palabra

 

 

José María Gabriel y Galán :

 

Cierra en i, todos los términos acabados en -e átona final de palabra, excepto “ese” y “delante ”: alanti, entri,, esi, quedi, jocis, tocali, ondi, nochi, tienin, güelin. En otros poemas alterna cierre / no cierre

 

Con respecto al cierre o > u, en el Embargo, sólo cierra una vez en u, la vocal o átona final en la palabra: todu. Las demás palabras las hace abiertas : ésos, mieo, tumbo, muerto, avíos, dinero, gastao, sirvieron, tiempo, vendello, sobrando, gediendo ; Sin embargo, las cierra en otros poemas : jondus, gustu, Santu, Cristu, maletu, hizu, jaciendu, bujerinu, golíu, abaju, retozus, pochu, lindu, carguju, ajuyu”. En realidad, podemos decir que, en general, en Galán predominan las formas abiertas castellanas en -o.

 

Hay que tener presente que Galán es castellano y, es de suponer que, cuando no encontraba el término apropiado en el dialecto, recurríaa su lengua natal.

 

Nadie sin embargo, puede negarle haber sido el primero en escribir en nuestro dialecto, y en haber sido el punto de mira de todos los que le hemos seguido que le hemos imitado no sólo en la temática, sino también, en algún aspecto en el “modus dicendi”.

 

 

Luis Florencio Chamizo Triguero:

 

Abre todos los términos acabados en -e átona final de palabra, dejándolos en castellano: tarde, alegre güérvete, comadre, dirme, verdes, grandes, veces, lagrimones, sabes, eres, jaces, granen, comadres, noche, pastores, madre, señores.

 

Abre todos los términos acabados en o átona final, por lo que sus términos coinciden, en buena medida, con los castellanos : recios, pardos, cerro, tiñeron, ruídos, lejos, pueblo, juntos, nuevo, suspirando, gimiendo, gorriatos, montesinos, etc. ni la cierra en otros poemas.

 

 

Juan García García:

 

Cierra en i, todos los términos acabados en -e átona final de palabra en todos sus poemas : contalti, virgin, Guadalupi, madri, conocin, mereci, vieni, nombri, airi, Cazris, aceiti, vinagri, alantri, probi, hombri, templi, etc.

 

Cierra todos los términos acabados en o átona final en u en todos su poemas: estu, amigu, Cletu, tampocu, ningún cuentu, atentu, muchus, creyerun, aparecíu, vaqueru, puertu, extremeñus, cielu, quisu, e tc.; sin embargo, García lo que hace es cerrar en –u los términos castellanos, es decir, extremeñiza lo castellano.

 

Es el primero que rompe con esa tradición de Galán y de Chamizo de vocales átonas abiertas y las cierra siempre, como lo hace el pueblo.

 

 

Pablo Gonzálvez González:

 

Cierra en i, todos los términos acabado en -e átona final de palabra: Hilipi, nochi, hentih, calli, parih, quein, cuantih, empieci, entiendih, tienih, ehtrucionih, montonih, etc.

 

También cierra todos los términos acabados en -o átona final, en –u: puebru, ehcuru, goliendu, huntu,, meyu, Tozú, Peligotu, Sapu, bradu, etc.

 

 

Olegario León Gutiérrez:

 

Cierra en i, todos los términos acabado en -e átona final de palabra : octubri, apacibli, rabichi, ponin, tienin, dati, acuin, descubrin

 

También cierra todos los términos acabados en -o átona final en -u : fementíu, poderosu, descarau, domingu, soleau, colmilluh, ensortijau, rebufandu; Ballesteru, manu, etc.

 

 

Juan Núñez Andrade:

 

 

No cierra en i, ninguno de los términos acabado en -e átona final de palabra. Emplea exactamente los términos castellanos: siempre, jefes, dientes, crujen, serpientes, flagrante, gente, nadie, vendes, pagarle, etc.

 

Cierra todos los términos acabados en -o átona final en -u: fuegus, infiernu, contuberniu, acordarun, algunus tropiezus, pescarlu, delitu, fariseus, herodianus, etc.

 

Núñez es nativo. Sorprende su actitud a la hora de transcribir palabras terminadas en –e átona final. Si sigue a Chamizo, está claro que rompe con él, a la hora de transcribir palabras terminadas en –o átona final, ya que Chamizo no las cierra y Núñez, sí.

 

 

Pedro cañada Castillo

 

Cierra en i, todos los términos acabado en -e átona final de palabra : andi, pahtorih, hadi, salbalsi, protehi

 

Cierra todos los términos acabados en -o átona final en -u: añuh, crocodilu, lagartu hihu, acorralaínu, benditu, Crihtu, tiru, dengunu, hechu, puebru

 

 

Antonio Garrido Correas: Otoñu

 

Cierra en i, todos los términos acabado en e átona final de palabra : sangri, bebin, escuendi, lambi, robris, ardin, enantis, esnualsi, jieri, verdi, cain, juenti, vecis, elanti, juenti

 

Cierra todos los términos acabados en -o átona final en -u: jelechus, jeríus, otoñu, toínu, bezus, castañus, cerezus, cuyus, latíus, etc.

 

 

Juan José Camisón

 

Cierra en i, todos los términos acabado en e átona final de palabra: aconteci, nochi, ponin, ajuyi, dilmi, cordelis, montis, sientin, anocheci, Guervi, sangri, ajuyin, nuevi, onci, ajongui, calli, etc .

 

Cierra todos los términos acabados en -o átona final en -u: cárabus, ojuh, reondus, sueñu, pitandu, barruntu, jolmiguillu, sentáu, ajogu, cuerpu, etc.

 

 

Maximiano López Ortigo

 

Cierra en i, todos los términos acabado en e átona final de palabra: jadi, creimi, mayorih, pegali, sobri, sesentonih

 

Cierra todos los términos acabados en -o átona final en -u: queríu, amigu, tiempu, debu, peru, andu, ahináu, joíush, muchachuh, pelleju

 

 

Florencio López Ortigo

 

Cierra en i, todos los términos acabado en e átona final de palabra: sabi, tieni, dendi, entonci, madri, calorih, airih, etc.

 

Cierra todos los términos acabados en -o átona final en -u: agüelu, Pablu, añuh, cumpliu, muchu, menú, traju, curtíu, tantu, friu, etc.

 

 

Antonio Pérez Muñoz

 

Cierra en i, todos los términos acabado en e átona final de palabra: renti, ehti, ombrih, luci, sobri, cuantih, etc.

 

Cierra todos los términos acabados en -o átona final en -u: Prencipiu, Berbu,siu, hadíu, empuntáu, binu, atehtimoñu, tehtigu, etc.

 

 

Observaciones sobre el cierre de la –e átona final

 

 

Todos los poetas son nativos excepto Gabriel y Galán. Todos cierran la -e final átona de palabra en –i, excepto Chamizo y Juan Núñez.

 

Chamizo es extremeño de nacimiento, pero su vivir se desenvuelve en tres ámbitos geográficos: Extremadura, Madrid y Sevilla. En cuando a la cerrazón de la vocal -e, -o” átonas de finales de palabra, no se atiene a la norma común del extremeño, sino que las transcribe como en castellano. ¿De dónde toma esa apertura Chamizo? ¿Del andaluz? Opino que no, porque encontraríamos, en sus poemas, otros rasgos andaluces como el ceceo y el seseo, que no existe. ¿De Gabriel y Galán que cierra la –e y, en buena medida, la –o? ¿Tiene su modelo en el castellano castizo de Madrid?

 

Juan Núñez es poeta nativo y párroco de Zarza la Mayor. Nose hace eco del cierre de la -e átona final de palabra en –i; sin embargo, se hace eco del cierre en –u, de la vocal átona final –o. No entiendo la actitud con relación al fenómeno de permanencia de la –e castellana en sus escritos, máxime cuando el mismo Galán que es salmantino, reproduce este fenómeno del dialecto.

 

 

Observación sobre el cierre de la -o átona final.

 

 

Todos los autores cierran la -o átona de final de palabra en -u, excepto Chamizo: Galán, fluctua entre el cierre y el no cierre. De todos los poetas nativos, solo Chamizo, mantiene esa vocal abierta. Ello puede haber tenido consecuencias equivocadas con respecto a la naturaleza del extremeño, en los poetas que le han imitado y en el trato que hayan podido dar a su poesía especialistas de fuera de la región.

 

 

Diptongación triptongación y Hiato

 

Prescindo deliberadamente de exponer la casuística de la diptongación, triptongación y hiato que se produce entre las vocales extremeñas por no alargar el tema y porque ha sido expuesto en nuestra Gramática.

 

 

 

CONSONANTISMO

 

Al tratar de consonantismo extremeño responde más a la naturaleza fonética que a la etimológica.

Las consonantes extremeñas coinciden en parte, con sus respectivas castellas: b, c, ch, d, f, g (sonidos ga, go, gu) k= c, l, ll, m, n, ñ, p, q=k, r, s, t, y z; otras, no existen en la pronunciación extremeña: v, w, x, por confusión con otras consonantes; otras, permanecen, se simplifican, se aspiran, o caen según donde se encuentre. Suelen aspirarse cuando se encuentran ante otra consonante, o en situación implosiva: c, d, s, t, z, y finalmente otras se trasmutan y mezclan con otras consonantes cuando se encuentran en ciertas posiciones, sobre todo, cuando se relacionan con una consonante aspirada.

 

Todos los autores suelen aceptar el consonantismo propuesto. Sin embargo, Alfredo Córdoba Sánchez ha publicado un opusculito titulado Felih Añu Nuebu 93 , en el que transcribe al extremeño algunos villancicos populares y lo hace con una fonética integral. Veamos un ejemplo:

 

 

LOH PECIH EN EL RIU (EHTREMADURA)

 

“Ehtribillu: Peru mira kómu bebin,

Loh pezih en el ríu,

Peru mira kómu bebin

Pol bel a Dioh nazíu.

Bebin i bebin,

I güelbin a bebel

Loh pezih en el ríu

Pol bel a Dioh nazél.

 

Koru: La Birhin laba pañalih

I loh tiendi en el romeru,

Loh pajarituh cantandu

Y (sic) el romeru afloreziendu.” Etc.

Alfredo hace los valors v/b los hace “b”; los valores “ce”, “ci” con “z” y los valores “ca”, “co”, “cu”, y “que” “qui” como “k”. Es el único. La aspiración la representa con dos valores: la “j” y la “h” y la conjunción copulativa “y”, la representa como “i” / “y”, (ésta una vez) aunque ésta, puede ser una errata.

Tratamiento de la “d” con relación al castellano

Zamora Vicente en su Dialectología, dice textualmente “ también es meridional la pérdida muy frecuente de la -d- intervocálica”. El profesor desconoce, o al menos no contempla en su Dialectología toda la casuística de la “d”.

La caída de la “d” y la aspiración ( h ), son dos fenómenos fundamentales en extremeño y trastocan, el sistema español, para convertirlo en otra cosa.

 

La “d” tiene diferentes comportamientos:

ALONSO ZAMORA VICENTE. Dialectología Española . Editorial Gredos. Madrid.1974. p. 334.

Se mantiene siempre ante o tras consonante: padri, pudri, cuandu, hondu.

 

Cae cuando es -d- intervocálica, dando origen a diptongos y hiatos o palatización a causa de la yod del tipo, meyu, rayu .

 

Cae también en ocasiones cuando es d- inicial: “ efencihal”. Otras cae, arrastrando consigo la vocal que le sigue después de que la s aspirada ha influido en la b para transformarla en f: “faratal ” < desbaratar.

 

Se transforma en alveolar y se lateraliza cuando es –d final: en la 2ª. Persona del plural del imperativo de todos los verbos: benil, partil, idil, etc. y en ciertas palabras: loh Madrilih

 

Aparece una “d” procedente de la z castellana y de la sonora medieval z=ds=^z: bradu, modu, poditu, dorru, etc.

 

 

Tratamiento de la “d” en los distintos escritores

 

 

José María Gabriel y Galán

 

Aféresis: Ondi, igo, éjalo

Síncopa: delicaezas, enreaos, quea, roean, agináo, aentru, creo, querío

Apócope: pue,

Permanencia: cuando, comedias, dolel, jondus, remedio, jaciendu, pensando, daban, jaciendo,

 

 

Luis Florencio Chamizo Triguero

 

Aféresis: ejaron, icen, iciendo

Sincopa: asomáos, toas, rueas, quearos, suor

Permanencias: Retumbando, silbando, atendéis, sabijondos, drento, huyendo, deseo, endurza, cuidiaíto, meyodía

Palatiza: meyodía

 

 

Juan García García

 

Sincopa: habíu, toas, subíu, montáus, quean, toitu,

Permanencias: Mundu, sorprenderías, adelantus, dende, verdá, dicin, estudian, podemus,

Palatiza: meyudía

 

 

Pablo Gonzálvez González

 

Aféresis: apagá, moceá, andi,

Sincopa: Enlutá, toa, toitu, apelláuh, combín, toh,

Apócope: cayá

Permanencias: goliendu, entiendih encandilal, doh, andaban,

Procedente de z=ds=^z: bradu, modu

Palatiza: meyu, meyudía, ameyudía

 

 

Olegario León Gutiérrez

 

Sincopa: aborrecíu, níu, menguás, suandu

Permanencias: barruntandu, jurdana, dos, rejendija, endenantis, dalsi,

Procedente de z=ds=^z: jadi,

Palatiza: meyudía

 

 

José María Alcón Olivera

 

Sincopa: ataerus, enterráu, sostribá

Apócope: paré,

Permanencias: cuandu, debaju, pardeal, media, modelnus, deja, susidiu, cayendu, naidi,

Procedente de z=ds=^z: idil, jadi,

Palatiza: Meyudía

 

 

Juan Núñez Andrade

 

Sincopa: quejíus, toitas, jerías, labraor, quea

Permanencias: tarde, dejandu, mundu, cuidé, cuidu, dieras, después, pide, pudren,

 

Pedro cañada Castillo :

 

Aféresis: andi,

Sincopa: toa, puían, acorralaínu, poel, cayá, toa, queó,

Apócope: quiháh, rebentá

Permanencias: crocodílu, becindá, benditu,

Procedente de z=ds=^z: hadi,

 

 

Antonio Garrido Correas :

 

Aféresis: esnualsi, elanti,

Sincopa: paecierun, jeríus, latíus, besáu, bebíu, esnúas, latíus, escuendíu,

Permanencias: escuendi, desprecin, ardin, verdi, jondeandu, quedrá, mundu, rejundi

Prótesis: desparciéndulus,

 

 

Juan José Camisón

 

Sincopa: reondus, puéu, sentáu, lau, cordelis, ruíus, nubráus, embrujáu

Permanencias: pitandu, viendu, dejan, mediu,

 

 

Antonio Pérez Muñoz

 

Sincopa: Bía, empuntáu, toh, nacíu, acopetáu, aconllegáu,

Apócope: ehcuriá, autoría,

Permanencias: mundu, puniendu, endenanti,

Procedente de z=ds=^z: hadíu, hadíah, hidu, hidu,

Reduplicación: didu,

 

 

Maximiano López Ortigo

 

Aféresis: ejarrarun

Sincopa: ajináu, joíus, jincáu, tou, quean, atáu, mandáu, enritaeruh,

Permanencias: debu, vendimia, ehtudial, vendel

Procedente de z=ds=^z: hadi, podituh, sogadu, podu

Palatiza: meyudía

 

Florencio López ortigo

 

Aféresis: ehparramáuh

Sincopa: cumplíu, pasáu, curtíu, aguantáuh veníu, toa, toítu, toh, quean dehgahtáu

Permanencias: madri, dendi, cuandu, dientinuh, lindi

Procedente de z=ds=^z: idi, jadi

Palatiza: meyudía

 

 

Comentario.

 

En los escritores, la -d- intervocálica cae casi siempre: deu, pueú, partíu, apartáu, etc.

 

También cae en muchos casos la d- inicial de palabra: eharral, entru; éjamelo , dice Galán, aunque en otros casos, se mantiene: “ dientinuh

 

A final de palabra, cae o se alveolariza y se lateraliza en “l” en la segunda persona de plural del imperativo: benil, acabal, comel,cohel, etc. y en otras palabras : loh Madrilih. .

 

En los casos en que en castellano le sigue yod, cae y palatiza la yod: “ meyudía ”. Gonzálvez trae además, “ meyu” , pero existen otros muchos términos: rayu, irrayal, compenyu, etc.

 

La “d” se mantiene siempre tras consonante: cuandu, dendi, o cuando le sigue “r”: pudren, madri, drentu, adrentu .

 

Pablo Gonzálvez; Olegario Léon, José María Alcón, Pedro Cañada, Antonio Pérez y los hermanos Maximiano y Florencio López Ortigo traen un “-d-” procedente de la medieval z >ds > ^z : poditu, modu, dagal.

Antonio Pérez, además trae una tercera persona del pretérito indefinido del verbo ‘dar' reduplicada: “ didu ”, como indica Gonzálvez en su Gramática.

 

Un caso especial de esa caída de la “d”, es el que se produce en la preposición “de”, según caiga entre vocales, entre consonante y vocal, entre vocal y consonante o, en otros caos especiales, de los que hablaremos en su lugar.

 

Tratamiento de la “r” en los distintos escritores

 

En Extremeño, se produce también la caída de la r y otras consonantes y la fluctuación de r / l o viceversa.

Debió existir un rotacismo dominante en el extremeño que ha desaparecido. En los pueblos del entonro de Villa de Campo, se le aplicaba a este pueblo la siguiente frase: “ derde lar ochu a lar onci ban trer ora comu trer añuh” lo que se oiría a si: “derdelarochu a laronci ban trerora como trerañuh”.

 

En la actualidad, aún existe cierta confusión en el pueblo, entre el uso de “r” y “l”, en mucha palabras: puebru, praza, praduela, prazuela, plau, etc.

 

 

José María Gabriel y Galán

 

Sincopa: Míale, mía, paeci, paecin, paeza

Conversión de “r” en “l” en los infinitivo: lloral, dolel, jacel, podel, dil, resalí, estalmi, madalmelo, ehtalsi

Conversión de r en l en otras palabras: pol, dolol

Caída ante la “l” del pronombre: cantalos, dali, mandalo, ganalo, rompeli,

Se mantiene en: moflarsi, esenrearsi , dirse

 

 

Luis Florencio Chamizo Triguero

 

Sincopa: paece,

Apócope: Meté, viví, po, recordá, hacé, sabé, dí

Conversión de “r” en “l” en los infinitivo: dal, habel, dalte,

Caída ante la “l” del pronombre: decilas, mercale, manchala, endilgale, enseñale, dale, insultala, gustale

Velarización de la r: jacegle, llevagle, dejagle, dejagla, socorregla, socorregla, contaglas, jaceglas, leegla

Se mantiene en: quear, ganar, dirse, dir, podar, haberlo, pescar, ser, podar, segar, jundir, comer, prencipiar, rebuscar,

Conversión de r en l y viceversa, en otras palabras: pol, gorpe,

Metátesis de r y l: bulra

 

 

Juan García García

 

Sincopa: Paeci, paecin,

Conversión de “r” en “l” en los infinitivo: contalti,, grital, velti,, seguil, estal, lloral, contalti, sabel, golvel, rezal, dictal, jacel, recorrel, vel, sel, pedil, moril

Caída ante la “l” del pronombre se mantiene en: conocerlu, jacerli, verla, pedirli, detallarlus, jacerlu. Esta permanencia la explicaremos en al tratar del infinitivo.

Conversión de r en l, en: alreol,

 

 

Pablo Gonzálvez González

 

Sincopa: Quie, quies, quien

Conversión de “r” en “l” en los infinitivo: ahuntal, pasal, encandilal, acolpal, enjebral, galleal, ehperal, ehpenal, raceal, galleal, ehtal, rehpondel, ehcribil ,

Caída ante la “l” del pronombre: beli, salilu,

Conversión de r en l, en: alreol

Metátesis de r y l: palra

 

 

Olegario León Gutiérrez

 

Sincopa: quies

Conversión de “r” en “l” en los infinitivo: Sentil, entral, bajal, lloral, desenrohcal,

Caída ante la “l” del pronombre: decilu, cantali, jadeli, luci' las

Conversión de r en l, en: pol, cualquiel,

Epétesis de “r”en: Jardinta

 

 

José María Alcón Olivera

 

Sincopa: Apaecin, paeci, tuviá,

Conversión de “r” en “l” en los infinitivo: pardeal, guisopal, rozal, jumal, idil, ponelmi, sel, moril, respiral, jumal, tenel, vel, tiral

Caída ante la “l” del pronombre: Comela,

Se mantiene en: comprarla,

 

 

Juan Núñez Andrade.

 

Conversión de “r” en “l” en los infinitivo:

Se mantiene en: seguir, poder, sostener, quedarte, barrer, jervir, sostener, seguir,

La unión del infinitivo y el pronombre enclítico, lo hace desde el infinitivo castellano: Pescarlu, alabarlu, subirlu, pagarle

 

 

Pedro cañada Castillo:

 

Conversión de “r” en “l” en los infinitivo: pahtal, grital, salbal

Conversión de r en l y viceversa, en otras palabras: Pol, pahtol, miragru, puebru

 

 

Antonio Garrido Correas

 

Conversión de “r” en “l” en los infinitivo: dal, arrastral, volal, cubril, faltal, estrumpil, acoplal, repartil, llovel, lloral, badeal,

Caída ante la “l” del pronombre: masticala, comprendelu,

Conversión de r en l, en: Mujel, sabol, pol,

 

 

Juan José Camisón

 

Conversión de “r” en “l” en los infinitivo: venil, asestil, miral, asental, estal, asestil, miral, dil, escuchal, correl,

Conversión de r en l, en: Jolmiguillu,

 

 

Maximiano López Ortigo

 

Conversión de “r” en “l” en los infinitivo: sabel, pegali, paseal, ehtudial, tenel, habla, ehcribil, ponel, entendelmuh, idil,

Conversión de r en l,: mujel, señol, alreol

Metátesis de r y l: colru

 

 

Florencio López Ortigo

 

Conversión de r en l, en: Jolgi, , mejol, recuelda,

 

 

Comentario.

 

Con relación al tratamiento de la “r”, en los escritores, observamos que cae con bastante frecuencia.

 

Todos los escritores cambian la “r” del infinitivo, por “l”, excepto Juan Núñez que generaliza la “r”. Gabriel y Galán, Chamizo la emplean en algunos verbos. Juan García la usa por no saber resolver el caso de infinitivo + el pronombre personal lo, la, le, los, las les.

 

Otros escritores cambian también la “r” del infinitivo por “l.

 

De ello, podemos concluir que el cambio de “r” por “l” en el infinitivo, es general.

 

 

Causas que influyen nuestra fonética

 

La rapidez en la cadena hablada, la ley del menor esfuerzo, la aspiración y el acento, la composición y la ley de la semejanza son causas que influyen nuestra fonética. La ley analógica o de la semejanza, consiste en que cuando al pueblo se le da una palabra que no conoce, la asimila a otra conocida o la compone con otras que conoce: ‘melancolia' = malaenconía, malencolía, malincolía, que son palabras compuestas de mal, mala, y encolía, enconía =encono; con lo que ‘melancolía' significaría, en extremeño, al pie de la letra: mal encono o encono con uno mismo, que es el peor de los enconos.

 

 

La aspiración

 

A la hora de hablar del consonantismo en extremeño, es fundamental tratar la aspiración, por influir y modificar muchas consonantes.

 

“Aspiración”, en fonética, se entiende el sonido del lenguaje que resulta del roce del aliento, cuando se emite con relativa fuerza, hallándose abierto el canal articulatorio. “Aspirado” será, en consecuencia, el sonido que se pronuncia emitiendo con cierta fuerza el aire de la garganta. En castellano, una consonante aspirada es la J ; pero esta no coincide en la articulación, ni en localización en los órganos articulatorios, ni en el grado de aspiración, con la aspiración extremeña, que es más retrasada y suave que la “j” castellana.

 

 

Naturaleza de nuestra aspiración

 

La naturaleza de la aspiración extremeña, no es la de la j castellana. Ésta y los sonidos ge, gi, están representados en español, por el fonema /x/ que es un fonema velar fricativo sordo, con pronunciación fuerte. Su resolución es más adelantada que la de la aspiración extremeña que es un fonema laringeo fricativo sordo, con pronunciación suave. Su resolución es más atrasada que la de la “j” castellana, por lo que entre una y otra existen las siguientes oposiciones: por la localización, velar / faringeo; por el modo de pronunciación, fuerte /suave; por la apertura bucal, es ligeramente mayor en castellano. Es decir, las oposiciones entre una y otra serán respectivamente: velar / faringea, adelantada / retrasada, fuerte / suave, boca más abierta / boca menos abierta.

 

Las diferencias son muchas, para considerarlas iguales a la hora de pronunciar y de escribir.

 

 

Qué se aspira en extremeño

 

1. las palabras que llevan f- inicial latina:

 

2. Las palabras que llevan j- o los sonidos ge, gi (x), castellanos en todo los casos: jabalín, jabón,, jacu, jefi, jeta, jineta, jirafa, jota, jobin, jueh, juglal, pijama, pahucu, relóh ( tomo las grafías de los escritores).

 

3. La -s final de grupo o de sílabala: moduh, equina, hentih, etc.

 

4. Otras consonantes finales de sílaba, cuando se encuentran ante otra consonante:

Z ante m, n, c, t: entihni, gohñi, Cuhcu, ahteca.

G, ante n se aspira en algunos casos y en otros cae: mahnu, dinu, rehindinu

Se aspira la t seguida de consonante que pertenece a otra sílaba: rihmu, éhnicu

 

Alonso Zamora, sólo considera los tres primeros casos, desconociendo los demás.

 

La aspiración produce una rica fenomenología cuando se halla ante ciertas consonantes (sonoras, sordas y aspiradas) que omito tratar, porque se pueden consultar en las páginas 137 y 138 de nuestra Gramática

 

 

 

La aspiración en los escritores tratados

 

 

José María Gabriel y Galán

 

Gabriel y Galán, no debió plantearse el modo de transcribir nuestras consonantes aspiradas,; de ahí que tomara lo más parecido que tenía a la mano, sin entretenerse en averiguar si a la “j”, correspondía exacta y fonéticamente, la aspiración extremeña y con él lo han hecho muchos de los que lo han seguido.

 

Trae aspirada la j castellana: jues ; la “f “ inicial de palabras de origen latino: jocis, jerramientas, jueron, jui, jizu, jizun, jondus, jaciendu, jalo ; y algunas palabras de origen latino que llevan h en castellano: “ajogos”.

 

Los sonidos aspirados procedentes de “ge, gi”, los representa por ge gi ( aginao, Giniu, Gelipi, genti, giedi, aginos, esparegilmi ), a pesar de tener el mismo sonido aspirado que las palabras que representa con la “j”. En otro poema trae aspiración donde no la hay: jabri= abrí”

 

No aspira otras consonantes en otros poemas

 

Consonantes como son la s, la y z, en situación implosivas, las representa como en castellano o por s, por lo que no las aspira: ( pasastis, esparegilme constituyenti, explicalti, esvaríes )

La z final de palabra la hace s ( “cruz” =cruz, “ pes” =pez, “ ves” =vez, “ pas” =paz , jues=juez),

La “s” de las terminaciones verbales tampoco las aspira ( embochamos, quieras, trinquis, poemos, delicaezas) , ni la de los plurales: (enreaos, jondus, estos ansionis, las, jieli s, jocis), etc.

 

 

Luis Florencio Chamizo Triguero

 

Trae aspiradas la j: naranjas, juntos, mujé, espejuelos, lejos, jaras, ijo, bajó, juntó, dejagla, ojos, Juana etc. y en otros poemas en: juerte, juerza jormá, jueron ; y las procedentes de “f” inicial latina: juéramos, juerzas, jice, jaces, o de interior castallana: jesa o de “h” inicial : “hocicu, jinqué” y en otros poemas en : jaceglas, jambre, juyen, jumo, ajuis, jierros, juellas, jondas, jesas, onjutas, sabihondos, jonduras, jazañas, jorgorios, jinchal, jacha”. Como hemos visto, esta aspiración la representa con la “j”.

 

No aspira la h en “ hacé” , ni en “ hijo” y en otros poemas en: “ haga, hace, has / jacete=hacerte ”.

 

Los sonidos aspirados procedentes de “ge, gi”, como Galán, los representa por ge gi ( gente, gente, ángeles, gimiendo ), a pesar de tener el mismo sonido aspirado que las palabras que representa con la “j”.

 

Otras consonantes aspiradas, en extremeño, en posición ante otra consonante, no las aspira: espejuelos, moscas, estamos, espigas ; o finales de palabras: pardos, árboles, bocanás, íbamos, dambos , etc., no aspira la z final o la hace terminada en s, como Galán: pas=paz, lus=luz, ves=vez, vos=voz.

 

 

Juan García García

 

Trae aspirada la j castellana; juntarun; la f inicial de procedencia latina: jue, juerun, juera ; la h inicial castallana ( jacel, jaci, jicierun, jechu, jecha, jicieran ,) y el sonido “j” en cualquier otro caso: trujierun, dijendu, dijera .

 

Los sonidos aspirados procedentes de “ge, gi”, como Galán, los representa por ge gi (Virgin), a pesar de tener el mismo sonido aspirado que las palabras que representa con la “j”.

 

No aspira la h en: hombri

 

Otras consonantes aspiradas, en extremeño, en posición ante otra consonante, no las aspira: es, escuchal, extremeñus, estaban, Franciscu, mosca, escasa, resguardá, etc e incluso aunque sean finales de palabras: Dios, mos, pastol, más, muchus, primus, suyus.

 

 

 

Pablo Gonzálvez González

 

Elije para representar la aspiración la “h” en lugar de la “j”, con lo que rompe con la tradición Galaniana, de Chamizo, de Juan García y de otros.

 

Trae aspirada la j castellana; ahuntal, huntu, Harón , bruhah ; la f inicial de procedencia latina: huerun, Hilipi ; la h inicial castallana: juguerah, huelga, hidu y el sonido “j” en cualquier otro caso: enhebral, hecha, Sahurda

 

Los sonidos aspirados procedentes de “ge, gi”, los representa también aspirados: hentih.

 

Otras consonantes aspiradas, en extremeño, en posición ante otra consonante, también las aspira: ehtá, ehtrucionih, sohtienin, equina, etc, e incluso cuando son finales de palabras: loh, moduh, tao, lah, equina, bocacallih, apagáh, cuantih , bruhah, etc.

 

 

Olegario León Gutiérrez

 

Emplea la “j” para representar la aspiración

 

Trae aspirada la j castellana: jabalín, navajas, baju, juegu, japonés, jabalinas; la f inicial de procedencia latina trae: faldunas en lugar de haldunah < halda, que es como le correspondería ser en extremeño; la h inicial castallana: jaci, jaciendu y el sonido “j” en cualquier otro caso:

 

Mantiene la “h” en: hechu

 

Los sonidos aspirados procedentes de “ge, gi”, los representa ge, gi, en otros poemas: geitu, ángil :

 

Otras consonantes aspiradas, en extremeño, en posición ante otra consonante no las aspira: descaráu, esgrimi, puestu; Ballesteru, espera, estau, eslavu, estoy, postas , etc o finales de palabras: sus, colmillus, navajas, barberas, las postas, los perrus, las matas, tratas, jabalina s, etc.

 

 

Juan Núñez Andrade

 

 

Emplea la “j” para representar la aspiración.

 

Trae aspirada la j castellana: jefes, moraleja, crujen, juntar, justicia, Jesús, estruje, diju ; la f inicial de procedencia latina la aspira en: juerun, jacer, ajuera ; pero no la aspira en: “ fuegus ”; la h inicial castallana: juyendu, hombri, jablen, hacin, jagamus, jervir, ajondemus, maljeríu .

 

Mantiene la “h” muda castellana en: Herodianus

 

Los sonidos aspirados procedentes de “ge, gi”, los representa ge, gi, en otros poemas: gente, gestus :

 

Otras consonantes aspiradas, en extremeño, en posición ante otra consonante no las aspira : pescarlus, jefes, maestru, ladinus, después, más, faltamus, admira, expetan sexu , dogmas, etc o finales de palabras: curz, o las mantiene, cuando en extremeño caen: ignorantes .

 

Este Escritor, da la impresión de que extremeñiza el castellano. A pesar de todo, Juan Núñez Andrade y José Polo Cordero, tienen además el mérito de ser dos sacerdotes que han comprometido un poco a la Iglesia con el extremeño. El primero ha publicado “Retazus para leer” y José Polo predica , en su parroquia la homilía de la misa de San Pedro de Alcántara en 1981.

 

 

Pedro cañada Castillo:

 

Representa la aspiración con “h”, como Pablo Gonzálvez y en todos los casos y en todas las situaciones que aquel: Palabras castellanas con “j”: obejinah, quiháh; palabras castellanas que comienzan por “h”: hadi , haga; consonantes en situación implosiva: pahtorih, pahtal, ahta, ehtaba, Crihtu, ehcopeta, mehma; los plurales de palabas: añuh, paluh, piedrah, lah

 

Aspira la primera “h” en: “hihu”

 

Los sonidos aspirados procedentes de “ge, gi”, los representa con “h”, como Gonzálvez: protehi

 

Siguen íntegramente la trascripción de Gonzálvez además de Pedro Cañada, otros poetas y escritores, como veremos.

 

 

Antonio Garrido Correas

 

Representa la aspiración con “j”, como hacen tradicionalmente los seguidores de Galán y de Chamizo en palabras castellanas con “j”: hojas ; en palabras castellanas que comienzan por f-: juenti ; en palabras que, en castellano comienzan por “h”: jelechus, jeríus, jieri.

 

En consonantes en situación implosiva sigue representándolas como en castellano : desparcin, escuendi, castañus, esnualsi, aspacinu, castañu, mesma y lo mismo hace con los purales: jelechus, jeríus, ojus, los, sus, bezus.

 

 

Juan José Camisón

 

Representa la aspiración con “j”, como hacen tradicionalmente los seguidores de Galán y de Chamizo en palabras castellanas con “j”: ojus, jarras ; en palabras castellanas que comienzan por f-: juesi ( en otros poemas ) ; en palabras que llevan “h” en castellano: ahuyi , ajogu, jinchan, jolmiguillu jesa, enjilu

En consonantes en situación implosiva sigue representándolas como en castellano: más, estal, escuchal, estoy,, espariju, cruz, etc. y lo mismo hace con los purales: reondus, ansias, canchus, ruíus, nombráus,

Maximiano López Ortigo

Transcribe siempre el plural con “h”: Loh muchachuh, loh estudiuh, loh Podituh ; por lo que, alguna expresión como: “ los caíuh , se deben considerar más a erratas o a “lapsus calami” que a otras cosa.

 

Antonio Pérez Muñoz

 

Representa la aspiración como Gonzálvez, con “h”, en todos los casos: En palabras que la llevan en castellano “j”: ihi; Hesucrihtu, Huaan Herusalén; en palabras castellanas que comienzan por f-: Hilipi, hué ; en palabras que comienzan por “h”: hadel, hadíu, hidu , .

 

Las consonantes en situación implosiva las aspira y las representa también con “h” como Gonzálvez: ehti, ehtaba, desihtía; Dioh, lah, cosah, ehcuriá, toh, cuantih, endenantih, etc. y lo mismo hace con los purales: lah, cosah, hadíah, musotruh , Etc. y con las terminaciones verbales: hadíah, guhpetamuh

 

Conclusión. Los escritores precedentes emplean “j” y “h” para representar la aspiración, decantándose más, cada vez, por el empleo de la “h”. Se nota que la representación de la aspiración extremeña, en en los escritores, es cada vez más fiel al habla del pueblo.

La aspiración en otros escritores

Rafael García-Plata de Osma trae varios poemas que ha recogido en los que emplea una representación multiforme de la aspiración. Veamos una muestra.

A las llagas de Cristo

 

Al pie de la crug sentada

está la Bigen María ,

contemplándole lag llagah

qu' en pies y manoh tenía,

y mag la de su costado

qu' el corazón le partía.

–Una cosa os pido, Hijo,

que me concedaih quería:

quien dijera esta oración

cien veces todohg log díah,

le perdoneih log pecadoh

que cometiera'n su vida.

–Concedido lo tenîg,

muy querida madre mía;

rezâme pô cada llaga

un Abe, María

En general, todo lo recogido por Rafael García-Plata de Osma, es trascrito del mismo modo. Mezcla castellano y extremeño e intenta representar el extremeño fonéticamente

RAFAEL GARCIA-PLATA QUIRÓS. Ruta De la Plata.10 Años de poesía en Extremadura . Madrid. 1986. p. 597.

Representa la ‘v' por la ‘b' en: Bigen, béceh, bida, abe ”.

Lo verdaderamente interesante es el modo de representar la aspiración. Para ello se vale de varios signos:

la ‘j' en: Hijo, dijera; la ‘g' en: crug, lag, mag, log, tenîg ;

la ‘h' en: llagah, manoh, concedaih, béceh, todoh, díah, perdonéih, pecaoh ;

la ‘s' en: pies, ‘s =os, ‘sta.

Además y como rasgo individual emplea el acento circunflejo en: tenîg, rezâme, pô y usa el infinitivo vocálico (rezâme), que tanto empleará después Chamizo.

Si lo comparamos con el extremeño de Gabriel y Galán, o de Chamizo, nos damos cuenta que, al recoger el dialecto del pueblo, intenta representarlo fielmente y casi lo consigue, aunque no posea todos sus hilos.

 

 

Felix Barroso Gutiérrez , es extremeño de Santibáñez el Bajo. Representa con –g, la aspiración de la –s final de palabra en los versos picarescos que acompaña en un artículo a cerca del Saber paramiológico de Extremadura que publica en la Revista de Estudios Extremeños:

 

“Anqui me veag asín,

con égtug trígtig, calzónig,

tengu treg várag de picha

y un celemín de cojonig”

 

Si nos fijamos en estos versos, Felix Barroso emplea dos signos para transcribir la aspiración extremeña: la “j” en la palabra ‘cojonig” y la “g” en las palabras ‘veag, égtug, trigtig, calzónig, treg, várag, cojónig'. A su vez emplea la “g” con dos valores: con el de la velar fricativa sonora en “tengu” y con el de la aspiración en lo demás casos que hemos visto anteriormente: ‘veag, égtug, etc.

 

Antonio Viudas Camarasa, en su Diccionario Extremeño trae la transcripción de un pasaje de Malpartida de Plasencia del cual tomo unas líneas, por estar fechado en 1954.

 

“¿ Y qué quiereh didil con ezo? ¿qué ya no moj cadamoj?... Poj na cea perdió, que ci tu deja del puejto, no fartará quien le coja ;” .

 

En esta zona se cierra la -o y –e átonas finales y aquí no se cierran y aunque se atiene el sonido medieval ‘z' sonora antigua: z=ds=[ ^z]: segunda “d” de “didil”, la aspiración la hace con “j”, castellana, como Gabriel y Galán.

 

 

Moisés Marcos de Sande (Tomo otros versos, del mismo Diccionario de Antonio Viudas Camarasa) transcribe un poema de tema religioso de su pueblo Garrovillas de Alconétar:

FÉLIX BARROSO GUTIÉRREZ. A cerca del saber paramiológico de la Alta Extremadura . R.E.E. T. XXXVII, nº II. Año 1981. p. 457.

 

ANTONIO VIUDAS CAMARASA. Diccionario Extremeño. Editorial Extremadura. Cáceres.1980. pág. XXVIII. Núm. 2

 

De lahalah d'un mohquitu

Jidu la Bilgin un mantu,

Le pareció tan bonitu

Que l'ehtren'el Bielnih Santu.

 

Bielnis Santu pol la taldi

Entro la Bilgin en la Igresia ,

A' ehperal que le leyeran

De su hiju la setencia.

 

La setencia ehtá leía

Contra Jesuh Nadarenu,

Qu'a lah cuatru de la taldi

Ba a moril en un maeru...”

 

 

Si observamos esta trascripción, nos daremos cuenta que:

 

Trascribe b para los valores b/v: bonitu; Bilgin, Bielnih, ba

Representa la aspiración con tres consonantes: la ‘j' y la ‘h': lah alah, mohauitu, jidu, hiju, Jesuh ; y con ‘g' en ‘Bilgin'

La “h” tiene también el valor de consonante muda, como en castellano: ‘hiju'

Mantiene el sonido medieval ‘z' sonora antigua: z=ds=[ ^z]: jidu, Nadarenu. Este fonema, según Gonzálvez se da en Villa de Campo, Guijo de Galisteo, Montehermoso, Malpartida de Plasencia, Serradilla, Mirabel, Torrejoncillo, Casillas de Coria, Moraleja, Portaje, Pescueza, Cachorrilla, Ahigal, etc. Rafael García Plata de Osma, coetáneo de Gabriel y Galán, la extiende a Plasencia, Talaván, Granadilla, Serradilla, Torrejoncillo, Jarandilla, etc.

 

Me pregunto ¿Cómo Rafael García_Plata de Osma asigna este sonido a Granadilla y no se encuentra en Gabriel y Galán en el lenguaje de Guijo de Granadilla que se halla en su ámbito geográfico?

 

Mario Simón Arias Camisón sabio del extremeño como pocos, me dijo, en cierta ocasión que, en su zona, se daban ambos usos el de la z actual y el de la “z” sonora antigua: z=ds=^z que deviene en “d”: jidu, Nadarenu, en Marcos de Sande. ¿Por qué no la usa Gabriel y Galán? Tengo para mí, que Galán desechó esa forma, por menos correcta que la castellana. ¿La desconocía?

 

Moisés Marcos de Sande y Gonzálvez casi coinciden en todo, excepto en la trascripción de las aspirada. Gonzálvez la hace con “h” mientras que Marcos de Sande elige tres formas, como hemos visto.

 

ANTONIO VIUDAS CAMARASA. Diccionario Extremeño. Editorial Extremadura. Cáceres.1980. pág. XXVIII. Núm. 3.

RAFAEL GARCIA-PLATA QUIRÓS. Ruta De la Plata.10 Años de poesía en Extremadura . Madrid. 1986. ps. 332-333.

De Viudas Camarasa tomamos otra trascripción, la que D. Mátías R. Martínez trae para Burguillos del Cerro, del ámbito geográfico y partido judicial de Zafra:

 

“Una vehj cogió Nuehjtro Señó á tohj lohj malohj qu'había en'a groria y lohj ató con una cuerda, y lohj puso recorgando der cielo.

Cuando ehjtaban ataohj toitohj le dijo a San Pedro que cogiera la cuerta y se ehjtubiera asina jata qu'er le dijera que sortar' aqueya gente. Pohj señó, que se puso er Señó á decí misa...”

 

Veamos:

 

Transcribe: b/v los transcribe como ‘v': vehj, y también: ‘b': ehjtubiera.

 

Transcribe la aspiración de tres forma: como ‘j' en jata y dijera; con ‘g' en: cogió, cogiera y gente; con ‘hj' en: Nuehjtro, tohj, lohj, malohj, ehjtaban, ataohj, toitoh, ehjtuviera, pohj .

 

Conviene señalar, que existió un rotacismo posiblemente general en Extremadura que ha sido corregido de varias formas:

Por el uso de la “l” en vez de la “r” en el infinitivo de los verbos.

Por el empleo de la aspiración, al ser la r suplantada por la s castellana y haberse aspirado después.

 

D. Matías R. Martínez trae ‘groria' y es frecuente oír: puebru, groria, ombrigu, etc. El que más lo emplea es Juan José Camisón: argún, güervi, nubráus, apranu, etc.

 

El artículo ‘er', debió ser general en Extemadura. Lo he encontrado en Casar de Cáceres, en Garrovilla, en Montehermoso y Gata y D. Matías R. Martínez lo trae para Burguillos del Cerro.

 

Este autor aferiza la ‘l' del artículo femenino, cuando sigue a ‘n' como hace Gonzálvez: “ en' a”.

 

Es importante hacer referencia al detallado estudio que hace de la aspiración don Eugenio Cortés Gómez en El Habla de Higuera de Vargas , quien la trascribe, en todos los casos, como ‘h'.

 

Finalmente y como anécdota muy reciente, en la página 9 del diario Hoy del día 14 de agosto del 2004 veo una reseña de Ahigal que dice: el Grupo ‘El J'higueral' actúa el sábado en un festival . Es cómica la representación de la aspiración con J'h. Parece ser cierto que: “Cuando en Coria hace calor, en Ahigal, nieva”. Algo así parece ocurrir con respecto a la transcripción fonética.

 

Comentario . La representación de la aspiración, es muy variopinta. Cada uno la hace como quiere. Gonzálvez no es el primero en emplear la “h” para representar la aspiración; pero sí, el más persistente y el primero que la generaliza en todos los casos.

 

ANTONIO VIUDAS CAMARASA. Diccionario Extremeño. Editorial Extremadura. Cáceres.1980. pág. XXIX

Hoy está a punto de realizarse un proyecto de traducción al Alemán de varios poemas de lenguas minoritarias. En él figuran varios poemas de poetas extremeños que representan la aspiración de diferente modo. Haremos,una vez, más, el ridículo.

 

Se hace necesario adoptar una consonante única para este fin.

Debemos ajustarnos a lo aceptado científicamente para esa representación.

Debemos dar al dialecto el carácter de unidad y seriedad, que le estamos quitando.

No procede representar nuestra aspiración con la “j” castellana:

Porque cuando se hace, se falsea el habla, al atribuirle a la aspiración rasgos pertinentes que no le corresponden.

Porque nos ajustamos mejor a la realidad lingüística de nuestro pueblo.

Porque es más científico

Porque ya lo hacen así varios escritores.

Porque así no lo hace cada uno como le da la gana.

 

Para el resto del consonantismo, me remito a lo que decimos en nuestra Gramática.

 

 

 

 

MORFOLOGÍA

 

En morfología, me remito también, en general, a lo tratado en la Primera Gramática Extremeña.

 

El Artículo

 

En la Primera Gramática tratamos sobre las formas que adopta el artículo. Ahora pretendemos hacerlo ejemplificado en los escritores:

 

Todos los escritores emplean el artículo en estado pleno: el, la, lo, los, las, un, una, unos, unas,

Usan formas aferizadas ‘l: Galán: “ancá ‘l, pa ‘l; Chamizo: corre ‘l, ve ‘l, dam' un, dé ‘l, jame ‘l, jué ‘l; Gonzálvez: ‘o,‘a, ‘oh, ‘ah, ‘n, ‘na, ‘noh, ‘nah, etc.; formas apocopadas l': Chamizo: l' honra, l' iglesia, l' agüela, cedía ‘l tinajero; lo', la', unu', una'

Pablo aferiza siempre la “l” inicial del artículo: cuando éste sucede a las preposiciones “con, en, sin”: con ‘a cehta, Con ‘ah pahcualehah, con ‘oh ohuh, en ‘a humará, en ‘ah patah, en ‘oh ohuh, en ‘a manu y no lo hace cuando le sigue el artículo “el”: Con el ehcrinu, etc., fenómeno casi inadvertido al resto de los escritores, aunque los emplean también Cañada y otros.

 

 

El nombre

 

Muchos coinciden con sus respectivos castellano; otros han cambiado de género: cuñu, ballehera ; otros de número; otros, han seguido distinta evolución que en castellano: ludio y “leú”. De otros se poseen dobletes, tripletes, etc.: “instanti” (Galán); ‘intri' (Guijo de Galisteo y otros pueblos); ‘inti' (Calzadilla y otros pueblos) ‘instante'. Tendo para mí que: ‘instanti es un término castallano extremeñizado; ‘intri' es uno extremeño antiguo que participa del primitivo rotacismo a que antes he aludido y ‘inti' es el término extremeño sin erre. En Guijo de Galisteo, Montehermoso, Villa del Campo, Guijo de Coria. etc. la permanencia de la “r” es muy notoria en los términos: alantri, alantrinu, intri, Calihtru, etc.

 

 

Aumentativos, despectivos, diminutivos e hipocorísticos

 

Los despectivos e hipocorísticos son muy abundantes en extremeño.

Una forma del extremeño para formar despectivos es masculinizar, el femenino. Palabru en lugar de palabra, emplea Antonio Pérez Muñoz, en su “ Ebanheliu ”. Eso no me parece de recibo en una buena traducción.

 

Otra forma de construir despectivos es mediante el aditamento del sufijo: “-ánganu”: dichánganu, moráganu, o los sufijos –unu, ariu: enamorandunu, zapatunu, montunu; fulanariu, santulariu . El empleo de estos sufijos le conceden cierto grado de despectividad al primitivo, cosa que no ocurre en castellano.

 

Juan José Camisón trae en la página 22 de Marabajas: “Pedrotu” y “Cabezotu” . Tengo para mí que, además de apodos (motih) formulados en aumentativo, son también despectivos.

 

Los hipocorísticos, presentan casi siempre formas diminutivas o abreviadas. Anina, Celina; Mateínu; Bertolinu

 

 

José María Gabriel y Galán

 

Cosinas, airinos, Gelipino, angelinos, mocino, jabicuelinu, risina, boquina, cuerinos, angelino, cosinas, jambrina, cachetinos, , chotinos, clavelino, tajaína, chiquín, cuenquín, mesín,, juchitu, cuidaítu, segureja, ansionis, dormilón, paliuchu, mimarros, Gapitu, Cleto.

 

En los poemas de Galán, he encontrado 28 términos. De ellos, son diminutivos: en -ino, -ina, 16; en –in, 3; en –itu, 2; en –eja, 1; aumentativos, 1; despectivos, 2; hipocorísticos, 2;

 

 

Luis Florencio Chamizo Triguero

 

neblinas, cosinas, imagina, muñequinos, boquina, cosiquillas, jilillo, chismecitos, mesmito, cudiaíto, Celipillo, libreta, lagrimones

En los poemas de Chamizo, he encontrado 13 terminos. De ellos son dinimutivos, en –ino, -ina, 5; en –illo, -illa, 2; en –ito, -ita, 3; en –eta, 1; aumentativo, 1; hipocorístico, 1

JUAN JOSÉ CAMISÓN. Marabajas. Gráficas Cacereñas. S.L. Cáceres 2002. p.22.

Juan García García

Toita, regruñonis, probecitu,

 

Juan trae tres: en –ito, -ita, 2; aumentativos, 1.

 

Pablo Gonzálvez González

 

Garabatinuh, probinu, pucherinuh, garetinu, dihpuesinu, cutaínu, emberina, mairina, chiquinu, maletinu, rabín,

Palriqui, carichi, dehmangahaítu, toítu, probeditu, dehmangahaítu, pahcualehah, denguerreta, bibureta, ramilleti, uguañoti, anhelotih, uguañazu, halmergona, hirulona, paliuchu, Cleta, Coláh, Quica, Puliqui, Quicu,

 

Gonzálvez trae 32 términos de este tipo: diminutivos en –inu, -ina, 10; en –in, 1; en –iqui, 1; en –ichi, 1; en –itu, -ita, 4; en –eja, 1; en –eta, 2; en –eti, 1; aumentativos, 5; Despectivos, 1; Hipocorísticos, 5

 

Olegario León Gutiérrez

 

Pedruscu, muchachinu, jurdanina, jilinus, toitas, Cerila, chiquinininas, tortilla,, chicharronih, perrunilla, merendilla, coquillus, rosquillas, cardillus, hilacha.

 

Olegario trae 15 términos de esta clase

 

José María Alcón Olivera

 

Camiseta, alguinu, delgainínus, cuchillina, puquinu, gastaína, airinu, cosina, cachinus, melllucu,

 

También los trae con frecuencia Alcón Olivera

 

Juan Núñez Andrade

 

He buscado varios poemas y no he encontrado ni un diminutivo, aumentativo, despectivo

 

 

Pedro cañada Castillo:

 

En un poema de 39 versos trae dos: Acorralaínu, obejinah

 

 

Antonio Garrido Correas

 

En el poema de Antonio he encontrado sólo: aspacinu. Su traducción del Principito, no se presta a ver este tipo de términos, porque siendo una traducción ha de sujetarse al original.

 

Juan José Camisón

 

En su primer poema de unos 108 versos no he encontrado ninguno de estos tipos de términos.

 

Conclusión. El extremeño familiar y ordinario es sumamente rico en el empleo de diminutivo, despectivos, aumentativos e hipocorísticos. El empleo de estos términos manifiesta la proximidad o no al lenguaje del pueblo.

 

Esta característica del dialecto casi no se manifiesta en los escritores. En el que más abunda es Gonzálvez que trae 32 términos y en Galán 28. Gonzálvez es también el más rico en emplear variantes. Trae 11 variantes. Galán, trae 7; Chamizo trae 6.

 

 

Nombres derivados

 

La derivación y los sufijos han sido tratados ampliamente en la Gramática a la cual me remito.

 

 

Nombres compuestos.

 

Los nombres compuestos, se forman en extremeño a partir de dos componentes simples extremeños de modo que si se cierran las vocales finales de los elementos simples, al componerse, quedará una vocal cerrada en medio del compuesto, aunque en castellano sea abierta: “campusantu, padrimuehtru”.

 

Si los dos componentes simples son tónicos, el acento, en la formación compuesta, suele desplazarse hacia el segundo término, -por la tendencia del extremeño a hacer las palabras llanas-, aunque el castellano lo lleve en el primero: kílu-métru > kilumetru -en castellano ‘kilómetro'-.

 

Los escritores traen: Juan García: multiempleus; Olegario León: barbilindu; los hermanos López Ortigo, Juan García, Gonzalvez, Camisón, Florencio López y otros: meyudía ( La ‘d' se mantiene por ser consonante inicial de una palabra). Alcón Olivera, “meyodía” y “meyudía”, -en su pueblo se dice “meyudía”-; el “meyodía” debe estar motivado por influencias de otros. Chamizo trae: ‘meyodía' y Gabriel y Galán: ‘Padrinuestro' , ‘antiayel'. Cierra el primer componente y abre el segundo por ser é (tónica). Camisón: “cabisgachu”

 

Se ve que este término lo toma directamente del castellano, aunque cierra la vocal final del primer componente. El segundo componente, “-nuestro, lo hace abierto en vez de cerrado “muehtru”, como sería de esperar y del paradigma pronominal, que casi es desusado por él.

 

El adjetivo

 

 

El adjetivo, en cuanto a número de terminaciones, suele coincidir con el castellano: (güenu, na ‘bueno, na'): Existen otros casos:

Con una sola terminación en el dialecto y con dos en castellano: palriqui ‘dicharachero, ra'; o viceversa: ‘hábil' albeliosu, sa.

Existen formas que proceden del mismo término con distinta sufijación: idiqui, idiol.

Uno tiene significaciones que no tiene su correspondiente castellano: ‘míseri' ‘mísero', ‘miserable' y en extremeño ‘poco productivo', ‘exteril' y también ‘tacaño'.

 

Los adjetivos demostrativos suelen coincidir en uso con los castellanos. Hay adjetivos demostrativos compuestos y contractos que no usan los escritores.

 

Los indefinidos y cuantitativos, también suelen coincidir con los castellanos, aunque los extremeños son cerrados en el masculino.

El empleo de: ningún, -na, -unuh, -nah, es castellano. En extremeño se usa: dengún, -na, -nuh, -nah.

Algunos emplean: “nadi” < lat. nati < natus y otros lo diptongan: “naidi”

En general, son bien usados por los escritores extremeños.

 

Veamos como emplean nuestros escritores el adjetivo-pronombre “to”=todo

 

 

José María Gabriel y Galán

 

Tos los, tos los señoris, toas las ciudades, toas sus querencias, toos los jeríos, cascan todos (castellano).

Luis Florencio Chamizo Triguero

 

To, tos sabemos, tos los

 

Juan García García

 

Toas nuestras, ( todu, todu jue -extremeñización del castellano), to estu, to el campu, toa la gracia, to lo di, lo jacin tos, tos, iban, tos llevaban, toíta,

 

 

Pablo Gonzálvez González

 

To ‘l lugal, toa ‘hta pringá, to' loh achiperrih, toh se quean, toah lah equina, toah lah hentih, toah lah huguerah, toitu

 

 

Olegario León Gutiérrez

 

To ‘l añu, to ‘l oficiu, toa la genti, tos los balconis, toas las ventanas, toas llenas, to se lo zampan, tos tienin, toas tapás, tos los más, tos tus sentíus, tos los más, toitu ‘l su cuerpu, toítas las casas

 

 

José María Alcón Olivera

 

Cuasi to, toa farrungá, tos los viejus, toas maneras

 

Juan Núñez Andrade

 

To el poder, toa la tierra, tos los reinus, tos los derechus, tos sus labius

 

Pedro cañada Castillo:

 

Toah lah quiháh, toa la vecindá

 

Antonio Garrido Correas

 

To ‘l océanu=todo el océano, to lah nochih, to las nubis, to mayu

 

Juan José Camisón

 

to ‘l sueñu, toa t' embabiecan, toa escachurrá, tos los robris, tos criáus, tos esus nubráus.

 

Maximiano López Ortigo

 

en toó, tod moh, en too, sobri too, too lo buenu, todu (extremeñización del castellano),

 

Florencio López Ortigo

 

Toah partih, toa lah calá, del toh, toitu blanquinu,

 

 

Comentario. El adjetivo-pronombre to, toa, toh, toah (en castellano: todo, toda, todos, todas), es empleado por todos los escritores.

 

La mayoría desconoce que la aspiración – también la “s” aspirada- es muda ante la “l”, y ante otra “s”, en cuyo caso, toh loh, (tos los), toah lah (toas las), toh, suh (tos sus), etc. debería escribirse to' loh, toa' lah y to' sus. Este mal uso lo hacen todos incluso Gonzálvez que escribe, alguna vez, en Hojas Extremeñas Sueltas de distinta manera de como habla, apercibiéndose de ese fenómeno, después de escribir ese libro.

 

Maximiano López escribe para el singular: too y todu. En el primero no simplifica y en el segundo, extremeñiza el castellano.

 

Este adjetivo en su comportamiento pronominal, aparece también en diminutivo: toítu, toíta, toítuh., toítah, en todos los escritores.

 

Hay que tener en cuenta que el grupo “y to” que significa ‘y todo' es distinto del adv. de modo “itó” que significa ‘también”. Este adverbio no ha sido tratado por ningún escritor, excepto por Gonzálvez. Este adverbio es muy castizo en extremeño y debe sustituir a ‘tamién', cuando se emplee al final de la frase: “ Le pegarun muchu y lo llebarun a la carci itó

 

 

 

Adjetivos-pronombres posesivos

 

 

El adjetivo posesivo extremeño coincide con el castellano, excepto en la primera persona del plural, para varios poseedores: “ muehtru, muehtra, muehtruh, muehtrah.

 

Tienen la misma raíz que la primera persona de plural del pronombre personal : musotruh, musotrah y son corrientes en el castellano de los siglos XVI y XVII y en las lenguas sefardíes.

 

Las formas castellanas, nuestro, -tra, -tros, -tras y las formas del pronombre personal: nosotros –tras , forman actualmente otro paradigma, distinto del extremeño. Son formas castellanas extremeñizadas ( nuehtru, -tra, -truh, -trah) . Su uso debería desecharse.

 

Juan García García

Nuestru Cazri

 

Pablo Gonzálvez González

Del muehtru Coláh

 

Olegario León Gutiérrez

 

Polqu' es nuehtru

 

Maximiano López Ortigo

 

Lah muehtrah (mujeres)

 

 

El pronombre

 

Gonzálvez habla en su Gramática, de dos formas de pronombres: las abiertas y las cerradas. Las cerradas son las mismas abiertas que, al ir enclíticas al verbo, quedan en posición átona y las vocales –e, -o- átonas finales, en esa posición, siempre se cierran.

 

 

José María Gabriel y Galán

 

Galán emplea los pronombres extremeños, pero una vez emplea cerrado el pronombre castellano nos / nus, en lugar de moh / muh: “dilnus” en lugar de “dilmuh”. En todos los demás casos emplea los extremeños.

 

Los pronombres en situación preverbal, los usa abiertos: ( Me perdonis, me jagas, me jablis, me mientas, me obligas, Me jizu , te largas, te se aprecia, mos lo apedrean, mos toca, mos tendría, mos caiga, mos estripaban, mos caiga, mos quejan, mos llega, mos jaci, se encrespa, sos tumbo ), cerrándolo una sóla vez: mi esponji.

 

Los enclíticos, generalmente los emplea cerrados, como es lo correcto: ( jacelmi, acertalmi, engiestalmi, estalmi, jartalmi, cascalmi, estalmi, andalmi, sentalmi, sacalmi, enrealti, empicerti, dati, calentarti, dicilti mentalsi, quealsi, sabersi quereli, quital,i explicalti, rompeli, rezalí, dali, cantali, ayuali, ensenrearsi, enliarsi, sacalsus)

 

N o los cierra en : dilme, juime, morilme, jaciéndote, dirte, míale, curalmos, poamos, decilmos, jatealo, éjalo, mandalo, éjamelo, zarandealo, decírtelo, jalo, ganalo, decilo, hacelos, lleváisoslo, dirse, mandalmelo, velos, colalo, palralo , debe ser a consecuencia de ser castellano-halante.

 

Comentario. A pesar de que Galán suele cerrar la vocal -o átona, final de palabra, en los pronombres enclíticos hemos visto que, en muchos casos no lo hace. Ese proceder de Galán ha equivocado a muchos en el uso de los pronombres. Hemos de tener siempre en cuenta que Galán es castellano.

 

 

Luis Florencio Chamizo Triguero

 

Emplea formas abiertas preverbales y enclíticas: me fartes, me icen, me mira, me ties, me ices, me ice, me ijo, me le pedía, me da, // ponme, jame, dirme, // te dé, te pones, te iré, te ties, // arrimate, agachate, relambíate // S' esmorona, se ríe, // molestase, llevase, dirse.

 

Formas castellanas con la primera vocal cerrada: nusotros, nusotras, vusotros.

 

formas castellans con raíz abierta / cerrada: nos comemos, nos traía, // nus chorrea, nus larguéis, // miranos.

 

Formas extremeñas preverbales cerradas y enclíticas abiertas: mus endilguen, mus caen, mus despabilan, mus quita, mus dio, mus dijera // palramos, juéramos, mus encaprichamos.

 

Formas preverbales, abiertas / cerradas: os podéis, os saldrían, os jaga, vos resulte, // sus dirá, sus diréis, sus conceda.

 

Formas preverbales y enclíticas, abiertas: la vide, le ties, le plantas, // dinguelo, haberlo, dinguela, manchala, insultala, buscale, mercale, ajuyéronle, endilgale, dale, gustale.

 

Comentario. El lenguaje de Chamizo, tratándose de los pronombres, es un bosque. En singular, emplea formas abiertas preverbales y también enclíticas al verbo. En plural, es más complicado. Emplea raíces castellanas y extremeñas y formas abiertas y cerradas preverbales y abiertas y cerradas enclíticas. ¿Han visto ustedes, alguna vez, alguna lengua tan complicada? ¿No opinan que unas de las bases de toda lengua es la economía y el orden y Chamizo no posee ni una ni otro?

 

 

Juan García García

 

Formas castellanas preverbales abiertas: mos han jechu, mos jacin, mos paecin, mos calentamus, mos llevan, mos jizu lloral, mos dejan, mos llevan, mos jizu, mos dejan, mos sacan, mos sirvin, mos dio, mos dierun, mos están viendu, mos quisu jacel, le jacemus, le pusierun, le iba dijendu.

 

Formas enclíticas cerradas: contalti, velti, contalti, llevalmus, llevalmus, jacerli, jacelsi, llevándulu, empezánduli, pedirli, detallarlus, mirándulu, ayuánduli,

 

Comentario. Juan García usa exclusivamente los pronombres extremeños: mos, ti, mus, li, lu, lus, si y los emplea correctamente. Hace abiertos los que anteceden al verbo y cerrados, los enclíticos. El pronombre: Sos lo toma de Gabriel y Galán.

 

 

Pablo Gonzálvez González

 

Formas preverbales abiertas: Me oyah, moh, boh tengu, boh llebu, boh quieru, le idi, le jidu soltal, se me jadi

Formas enclíticas cerradas: ayualmi, pusiéndumi, idilti, beli, dánduli, idili, dali, dili, hechali, píili, salilu, riílsi,

 

Comentario. En Gonzálvez, emplea siempre las formas extremeñas: moh, boh, mi, ti, li, si, etc. y las formas abiertas siempre preceden al verbo, y las formas cerradas, van enclíticas a él. Pablo emplea la incorrectamente construcción “se me hadi”. En extremeño todo el mundo hace: ‘se me hadi”

Olegario León Gutiérrez

Formas preverbales abiertas: me ‘straña, me juegu, me ponin, me tienin, mos espera, mos quea, mos preguntin, le brillaba, se desgalicha

Formas enclíticas cerradas: endulzalti, concediénduti, decilu, querelu, adoralu, brillábali, llegali, cantali, jádilu, dali, jadeli, dili, ayuábali, dilsi, importali, amolleceli, jadiénduli, querelsi, metelsi, dalsi.

Comentario. En Olegario León, emplea siempre las formas extremeñas: mos, ti, li, lu, si . etc. y las formas abiertas siempre preceden al verbo, y las cerradas, van enclíticas a él.

José María Alcón Olivera

Formas preverbales abiertas: Musotrus, ee idi, me jadi, me los hadi, me dan, me ve, me vi, me sentaré, mos tendremus, mos arrecojamus, mos gusta, lo ‘nventó, lo jagu, lo jadi, los jagu, los quierin

Formas cerradas enclíticas: ponelmi, ponélmilus, etc.

Comentario. Alcón Olivera, emplea siempre las formas extremeñas: musotrus, mos, mus, mi, lu' y emplea las formas abiertas siempre precediendo al verbo, y las formas cerradas, enclíticas a él.

Juan Núñez Andrade

Formas preverbales abiertas: me sulfura, te alegra, nos cuesta, nos jablen, nos limpian, nos digan

Formas enclíticas cerradas: Alabarlu, subirlu,

Formas enclíticas abiertas: pagarle, presentadme, decidme,

Comentario . Núñez Andrade emplea las formas castellanas: me, te, nos . Cierra los enclíticos terminados en –o átona final: “ alabarlu, subirlu”. N o cierra los enclíticos que terminan en –e átona final: “ pagarle, presentadme”, 

Pedro cañada Castillo :

Formas preverbales abiertas: Lo puían, se pusu, se haga,

Formas enclíticas cerradas: salbalsi,

Comentario . Cañada emplea los pronombres extremeños y los usa correctamente.

Antonio Garrido Correas

Formas preverbales abiertas: Musotrus, me topaba, me tuvi, me darun,

Formas enclíticas cerradas: comprendelu, m' ejasi, m' enteresasi,

Formas preverbales cerradas: Mus diba

Comentario . Garrido Correas emplea los pronombres extremeños, pero emplea ‘mus” en situación preverbal: ‘ mus diba”, lo que es impropio del extremeño.

Juan José Camisón

Formas preverbales abiertas: Me barruntu, me entra, me dejan, me tumba, me vandéu, me sientu, me poni, me caigu, me vengu, me queu, mos ha dejáu, se sientin, se me jinchan, se me jacin

Formas enclíticas cerradas: enventalmi, escrurrilmi, velmi, alargalmi, tapalmi, dolmilmi, dilmi,

Formas enclíticas cerradas en que separa el verbo y el pronombre enclítico mediante un guión: usal-lu, ausal-li, estiral-li, usal-lu, querel-lu, sentil-lu, posal-lu.

Comentario. Juan José Camisón, emplea las formas extremeñas y las emplea correctamente: abiertas ante el verbo y cerradas cuando van enclíticas a él.

Usa también los pronombres enclíticos cerrados separados del infinitvo por un guión, como hemos visto anteriormente: usal-lu, ausal-li, estiral-li, usal-lu, querel-lu, sentil-lu, posal-lu.

No entiendo cómo Camisón, no se ha dado cuenta de que el pronombre enclítico al verbo, cuando se separa de él deja de estar enclítico, en cuyo caso, debería haber puesto los pronombres abiertos, no los cerrados.

Maximiano López Ortigo

Forma extremeña: musotruh, (lo emplea dos veces)

Forma castellana extremeñizada: nusotuh,

Formas preverbales abiertas: me idi, te debu, te digu, te preguntu, lo ehtamuh, le dejabamuh, le rompihti, se nota, se contaban, se quitan, se poni, se olbía, moh cuehta, moh ha íu, moh guhta, voh encontréih, vos dé,

Formas enclíticas cerradas: creimi, entendelmuh, ehplicalnuh, enseñalmuh

Comentario. Maximiano López Ortigo emplea los pronombres extremeños y los emplea correctamente. Ha que fijarse en la expresión: “le rompihti” en que usa dos pronombre uno preverbal y otro enclítico y lo hace correctamente: El primero es una forma abierta, el segundo cerrada.

Hay que señalar, sin embago, que Maximiano emplea términos de los dos sistemas: el sistema extremeño “ musotruh” que emplea dos veces y del sistema castellano: “nusotruh” < nosotros que extremeñiza y que emplea una vez.

Florencio López Ortigo

Formas presérvales abiertas: me mandaba, me daba, lo traju, se alegraba

Formas enclíticas cerradas: dejalti, miránduti. enseñali, atentali, ponelsi, levantarsi, ilsi, ensecalsi, jacelsi,

Comentario. No he encontrado en Florencio ninguna forma cerrada en –u; pero las que emplea , lo hace de manera correcta: abiertas las que preceden al verbo y cerradas las enclíticas.

Comentario final . Como hemos observado, excepto Chamizo que hace lo que quiere, Galan que alterna los eclíticos abiertos/cerrados y Núñez que hace los terminados en –e atona, abiertos en vez de cerrarlos en –i, todos los demás escritores extremeños emplean los pronombres abiertos ante el verbo y los cerrados enclíticos a él.

El verbo

Los tiempos, generalmente suelen emplearse como en castellano, pero en extremeño existen:

•  Formas antiguas usadas por Gonzálvez: Tíini, bíini, bíni, bíinin

•  Formas plenas de uso generalizado: bieni, bienin, quieri, quierin, poni, ponin, sali, salin,

Chamizo emplea las formas castellanas: tienes, tienen

•  Formas apocopadas también de uso generalizado: tíe, tien, etc.

Galán : usa las formas plenas y las apocopadas: tieni, tié

Chamizo : usa las formas plenas y las apocopadas: tié, ties, pues,

Juan García: Usa las las formas extremeñas: truhu, tenemus, vimus, trujierun, vamus, calentamus, poemus, vimus, soñamus, jicierun, juntarun, juerun, trujierun; otras veces, extremeñiza las castellanas: ha habíu, podemus, han subíu,

Pablo Gonzálvez González, junto con las formas arcaicas y las plenas, usa con mucha frecuencia, las apocopadas: tie, ties, tien, quieh quie, quien, vie=viene y también Pedro Cañada quién como Gonzálvez , usa los verbos idil, hadel.

Olegario León , emplea los tiempos y las personas verbales con corrección: teniendo en cuenta que segunda persona del plural del pretérito indefinido, termina en aspiración y no en vocal como en castellano: allegastis, clavastis, conquistastis, juistis.

José María Alcón: tiene la particularidad de que el verbo auxiliar, en la primera persona del pretérito perfecto la hace “hay”: Hay jechu = he hecho; hay jumau = he fumado y emplea como los anteriores las formas plenas: Jechu, tengu, quierin, ponin, jadi, digu, iba, paeci, entiendi, gruñi, idi, idin, tendremus, vieni, arrecojamus, conozas y también las apocopadas: tien, tie, vi=voy,: A veces emplea la forma castellana. ‘vienen'. (Debe ser errata involuntaria).

Juan Núñez es el más castellanizado de todos los escritores. Emplea los verbos en sus tiempos y personas castellanas sin ningún rubor: sorprende, presentadme, decidme, responden, preguntáis, contesta, dad, decidme, presentadme, lleven, etc.; a veces, se aviene al extremeño: juyendu, jagamus, metíu, acordarun, faltamus, quearun, sabemus, etc. A veces extremeñiza la castellana: “ somus”, en lugar de “semuh” .

Antonio Garrido también emplea bien los tiempos y las personas: Vidi, jacin, apañé, mostré, pregunté, Paeci, pinté, juesin, m' engazapé, pui, tuvi, jechu, jadrá

Juan José Camisón junto a las formas plenas emplea también las apocopadas: tie, tien y un pretérito imperfecto de subjuntivo culto: andubiesi. El pueblo suele terminar estos pretéritos imperfectos en -ara, -era.

Los hermanos López Ortigo emplean bien los tiempos y las personas de los verbos

Comentario final.

Salvo casos puntuales y escasas excepciones, lo escritores extremeños emplean bien los tiempos y personas de los verbos aunque, a veces se recurre castellano, por desconocer el equivalente extremeño. 

Existen otras formas apocopadas que suelen emplearse en frases típicas, máximas, aforismos, refranes: pon, sal, ha, bal, quie, etc.: “Comu te pon pa na que te ha”. “En el pueblu del Casal, lo que se paga, lo bal”, “El lobu que no anda pol su pie, no comi la carni que quié” etc.

El acento en algunos tiempo verbales se desplaza a la penúltima sílaba rompiendo el ritmo de la antepenúltima del castellano. Así: fuerámuh, amabámuh, terminabamuh, iámuh, beniámuh, etc. (He acentuado las palabras para marcar la tonalidad), en castellano: fuéramos, amábamos, terminábamos, íbamos, veníamos, etc.

El infinitivo

El infinitivo en los tratadistas

El infinitivo es el nombre del verbo y fundamento de todo el paradigma verbal. De ahí al importancia que debería concedérsele a la hora de escribir.

Veamos cómo lo escriben algunos autores en el correr del tiempo.

Matías Ramón Martínez en Apuntes Lingüísticos de Extremadura trae el infinitivo terminado en “r: abajar, abarbar, abatanar. (1901)

Francisco Santos Coco en Vocabulario Extremeño, trae el infinitivo terminado en “r”: almergar, apescolar, embergar, mermurar, desfaratar, el infinitivo en “l”: icil; el infinitivo vocálico: jumá (1940).

Alonso Zamora Vicente escribe el infinitivo en castellano transcribiéndolo fonéticamente: ‘acear' ‘a?eá' y lo mismo hace en el vocabulario. ¿Por qué no lo escribe en extremeño? (1943)

Juan José Velo Nieto en El Habla de las Hurdes Trae los infinitivos terminados en “r”: Abajar, abaldonar, aballar . Etc. (1956)

Emilio Lorenzo Criado trae en El Habla de Albalá el infinitivo terminado en “r”: aquellar, atacuñar, encañar 1948

Moisés Marcos de Sande en Del Folclore Garrovillano, trae el infinitivo terminado en “l”: acuquinal,, abarrancal, adial, aguachinal

(1959)

SANTOS COCO, FRANCISCO. Rev. Del Centro de Estudios Extremeños. Badajoz.

ZAMORA VICENTE, ALONSO. El habla de Mérida y sus Cercanías, “RFE”, Anejo XXIX. Madrid. 1943.

VELO NIETO, J.J. Revista de Estudios Extremeños . Badajoz . T. I-IV. 1956. p. 59-2005

LORENZO CRIADO, EMILIO. El Habla de Albalá. R.E.E. Tomo IV. 1948. p.402

MARCOS DE SANDE, MOISÉS. Del Folklore garrovillano . “RDTP”, XV, 1959. p.107

Francisco Rodríguez Perera en Aportación al Vocabulario, trae el infinitivo terminado en “r”: apopar, atezar, aburacar, desaburar, etc. (1959)

Cummins trae en el Habla de Coria y Sus Cercanías el infinitivo terminado en “l” . Hay que decir que este autor, ha hecho un gran trabajo para la zona de Coria y que, salvo algunas excepciones, en que lo han engañado sus informante por ultracorrección se puede aceptar. Otra cosa que puede achacársele es alguna diferencia entre su vocalismo y el de la zona, pero en definitiva, puede aceptarse. (1974)

Pedro Barros García en su Estudios Sobre el Léxico Arroyano , trae los infinitivos terminados en “r.” Y los vocálicos entre paréntesis: bruchear (brucheá), chispear (chispeá) (1976)

Eduardo Barajas Salas en su Vocabulario de la Apicultura en Villanueva del Fresno trae el infinitivo castellano con “r” traducido a vocálico: abejear (abejeá), abocar (abocá), agarrar ( agarrá), etc. (1976)

Eduardo Barajas Salas en el Léxico de la Alfarería en Arroyo de la Luz , trae el infinitivo vocalico: abrí (r), , abrirse, afilá (r), agarrá (r) (1976)

Pedro Barros García en El Campo semántico “arar” en Extremadura , trae el infinitivo terminado en “r”. Arar, verterear, descojar. (1977)

Ricardo Senabre en Notas sobre al alfarería de Casatejada trae los infinitivos terminados en “r”: vidriar, cocer, empilar, enhollinar (1977)

Antonio Murga Bohigas, en El Habla Popular de Extremadura , hace el infinitivo terminado en “r”.(1979)

Antonio Viudas Camarasa, es aragonés, publica su DiccionarioExtremeño el año 1980. En él recoge, a mi juicio, los distintos vocabularios existentes en tesinas, publicaciones y revistas: Barajas, Berjano, Criado, Perera, Santos Coco, Velo Nieto, Cummins. etc. y hace los infinitivos terminados en “r”.

Juan Antonio García de San Facundo en el Vocabulario de Casatejada Trae los infinitivos terminados en “r”: agañotar, agargollar, baldear, baquear 1980

RODRÍGUEZ PERERA, FRANCISCO. Aportación al Vocabulario, R.E.E, Tomo II. 1959. p. 399.ss.

Cummins J.G., El Habla de Coria y su cercanías. London . Tamesis Book.1974

BARROS GARCÍA, PEDRO. Estudios sobre el léxico Arroyano . R.E.E. Tomo XXXII, nº. III- 1976.

BARAJAS SALAS, EDUARDO. Vocabulario de la Apicultura en Villanueva del Fresno . R.E.E.. Tomo XXIII. Nº III- 1976. p. 340.

BARAJAS SALAS, EDUARDO. Léxico de la alfarería en Aroyo de la Luz . “R.E.E”. Tomo XXII. Nº I- 1976. p. 43

BARROS GARCÍA, PEDRO. El campo semántico “arar” en Extremadura. R.E.E. Tomo XXXIII,nº II. 1977. p. 358

SENABRE, RICARDO. Notas sobre la alfarería de Casatejada . R.E.E. Tomo XXXIII. nº.II 1977. p. 293

MURGA BUHIGAS, ANTONIO. Habla popular de Extremadura . Gráficas ALVI. Madrid.1979

GARCÍA DE SAN FACUNDO, JUAN ANTONIO. Vocabulario de Casa Tejada . Rev. Anual de Cultura e Información. Casatejada. 1980. p. 23. ss.

Miguel Becerra Pérez. El Léxico de la Agricultura en Almendralejo , tare el infinitivo vocálico: rastrojeá, barbechá, alzá, viná. 1992.

Francisco Timón, Timón que en el Diccionario castizo de la Comarca de la Vera y la Sierra de Gredos trae los infinitivos terminados en “r”: abalear, abartolarse, abolear, etc. 1996

Mª de las Mercedes de Sande Bustamente, al tratar el verbo, en El Léxico y La toponimia de las tierras de Alcántara p. 68, lo trae terminado en “l” (atacuñal), en “r” (dehcambiar, desapartar) y en vocal (arrecojé); pero en el vocabulario que adjunta al final, los hace todos terminados en “r”. 1-3-1997.

María de las Mercedes de Sande Bustamante en El Habla de Acehuche , trae el infinitivo terminado en “r”: abatanarse, abrearse, agarrar, agatear. (1997)

Pilar Montero Curiel dice: “...el habla viva convierte en –l toda –r final del infinitivo” . ; sin embargo, cuando hace referencia a los verbos, los trae terminados en “r”, como en castellano: sentir, creer, soñar, etc.

Al hablar del infinitivo + pronombre enclítico, dice: “Sólo en una ocasión se oyó a uno de los informantes una pronunciación cercana a buscallu ‘buscarlo' ” . Luego da dos realizaciones del infinitivo: “ La primera solución se explica como geminación del sonido consonántico que resulta de la asimilación de –r y –l, con un primer elemento implosivo relajado: ponel-lo ‘ponerlo'... servil-lo ‘servirlo' ”. Nadie que yo conozca –y he recorrido muchos pueblos de Extremadura y hablado con mucha gente- pronuncia esas dos eles y menos una relajada y otra fuerte. Pilar Montero debería volver a escuchar el habla de su pueblo. Por otra parte, es sorprendente que su paisano José Antonio G. Salgado que estudia el comportamiento lingüístico del mismo pueblo, -el suyo-, no diga nada en su Cartografía Lingüística a cerca de ese fenómeno. Si existe, ¿por qué lo calla José Antonio? y si no existe ¿Por qué lo aporta Pilar?

Comentario. Como vemos, en el grupo de los que escriben sobre extremeño se encuentran 18 autores en los que se dan tres tipos de infinitivos: el castellano terminado en “r”; y los extremeños terminados en “l” y el vocálico.

Lo traen terminado en “r” como el castellano: Matías Ramón Martínez, Francisco Santos Coco, Alonso Zamora Vicente, Juan José Velo Nieto, Emilio Lorenzo Criado, Francisco Rodríguez Perera, Pedro Barros García, Eduardo Barajas Salas, Pedro Barros García, Ricardo Senabre, Antonio Murga Bohigas, Antonio Viudas Camarasa, Juan Antonio García de San Facundo, Francisco Timón Timón. 13

Lo traen terminado en “l”: Moisés Marcos de Sande, Cummins G. J. 2

Lo trae terminado en “r”, en “l”, y en vocal: María de las Mercedes de Sande y Bustamante. 1

BECERRA PÉREZ, MIGUEL. El Léxico de la Agricultura en Almendralejo . Industrias Gráficas Aprosuba-3 de badajoz.. pp.54 y 55

TIMÓN TIMÓN, FRANCISCO. Diccionarios Castizo de la Comarca de la Vera y de la Sierra de Gredos . Asociación Cultural Amigos de la Vera.1996. p.13.ss.

DE SANDE BUSTAMENTE, MARÍA DE LAS MERCEDES. El Habla de Acehuche. Asamblea de Extremadura.1997. p. 67. ss.

MONTERO CURIEL, PILAR. El Habla de Madroñera . Universidad de Extremadura, Servicio de Publicaciones. 1997. p. 157.

Traen el infinitivo vocálico: Miguel Becerra Pérez 1

Es decir que, de los autores que tratan sobre el extremeño, catorce traen el infinitivo terminado en “r”; dos terminado en “l”; Uno trae los tres tipos de infinitivo y uno trae el infinitivo vocálico.

El infinitivo en los escritores tratados

Gabriel y Galán tiene dos formas de infinitivos:

Castellano terminado en “r”: moflarsi, esenrearsi

Extremeño, terminado en “l”: escuajal, palral, mental, melcal, ayualmi, sabel, dil ,

Chamizo tiene cuatro formas de infinitivo:

1. Castellano, terminado en “r”: dirme. En otros poemas : quear, pescar, ser, dir, podar, segar, jundir, comer, prencipiar, rebuscar, etc.

2. Extremeño terminado en “l”: dal, habel, decilas, mercale

3. El apocopado o vocálico: recordá, hacé, sabé, etc.. En otros poemas: llevase,viví, echate, dí, esplicase

•  El infinitivo velarizado: dejagla, socorregla, dejagle

Los demás escritores tratados, traen todos el infinitivo terminado en ‘l'.

Comentario al infinitivo en ambos grupos

Comentario . De los doce escritores tratados en el curso de esta ponencia Galán hace dos clases de infinitivo: el terminado en “r” y el terminado en “l”; Chamizo hace cuatro calses de infinitivo: en “r”, en “l”, el vocalico y el velarizado y los diez restantes, lo hacen todos terminado en “l”.

Si comparamos el grupo de los que escriben sobre el extremeño –excepto Moisés Marcos y Cummins- y los que escriben en extremeño, nos daremos cuenta que existe cierta contradicción. En el primer grupo enumero a diecisiete y trece hacen el infinitivo con “r”; en el segundo, enumero a doce, y diez hacen el infinitivo en “l”. ¿Qué razón existe para esa contradicción?.

La respuesta es sencilla. El grupo primero, no trascribe el extremeño del pueblo sino el del extremeño, bajo una perspectiva castellana; en tanto que el segundo grupo que es el que termina el infinitivo en “l”, lo hace bajo una visión exclusivamente extremeña. En cierto modo, el primer gupo no sólo no han escrito adecuadamente el extremeño, sino que lo apedrea.

La unión del infinitivo + pronombre de tercera persona enclítico a él

Gabriel y Galán los une conforme a la dualidad de infinitivos que usa:

el extremeño : cantalos, mandalo, rompeli, ehtalsi

el castellanio : moflarsi, esenrearsi, dirse, etc.; pero siempre emplea el pronombre enclítico al verbo.

Chamizo los une también conforme a los cuatro infinitivos que emplea también enclíticos:

Del infinitivo castellano: haberlo, dirse

Del infinitivo extremeño: mercale, manchala, dalte, endilgale, enseñale, dale, insultala, gustale

Del infinitivo vocalico: enseñame, molestase, arrimate, estrujame, besame, jacete

El infinitivo velarizado: dejagla, socorregla, dejagle: En otros poemas: contaglas, jaceglas, haceglas, llevagle, leegla

 

Juan García García :

Usa sólo el infinitivo extremeño terminado en “l” cuando usa el infinitivo sólo: ( rezal, dictal jornal, jacel, recorrel, vel, sel, pedil, moril ) y también cuando hace la unión del pronombre enclítico con el verbo: contalti . En otro poemas: quealmi, acordalmi, dalsi, saludalmi, callalmi, venilmus, dalti, marchalti; sin embargo también los enlaza con el infinitivo castellano: Conocerlu, jacerli, verla, pedirli, detallarlus, jacerlu, reilti. 

La razón del infinitivo castellano de Juan García

En cierta ocasión me encontré en Cáceres a Juan García García, el Poeta cartero y hablamos, entre otras muchas cosas, sobre ese proceder suyo de hacer algunos infinitivo terminados en “r”, al unirle el pronombre. Me contestó que lo hacía con los pronombres la, lo, los, las, le, les, para evitar la confusión que se produciría, si le añadiese la “l”, ya que entonces la unión del infinitivo con el pronombre sonaría “ll” : conocellu, jacelli, vella, pedilli, etc. a lo que le contesté que escribiera como lo oía: conocelu, hacelu, vela, pedili, detallaluh, y como en una premonición me contestó “ Ya poco podré escribir ”. Meses después me enteré que había muerto este gran poeta extremeño, el “Cartero, Poeta”, como le llamaba la gente. Yo invertía los términos y le llamaba el “Poeta, Cartero”. Siempre se reía y me lo agradecía.

Es sorprendente la respuesta del Poeta Cartero. Posiblemetente había leído poco a Gabriel y Galán, porque éste, años antes, ay en el “Cristu Benditu, había solucionado ese problema y había escrito “ Éjamelo pronto pa zarandealo ” y en el Varon: “¡ Güeno esta pa mandalo a bellotas,...” , aunque escriba con los pronombres enclíticos abiertos.

Pablo Gonzálvez y sus seguidores, Cañada, Antonia, Antonio Pérez.

Usan exclusivamente el infinitivo terminado en “l”: ahuntal, encandilal, acolpal,, enhebral,, ehperal, ehpenal, raceal,, galleal, ehtal, rehpondel, ehcribil , etc., y la unión del verbo con el pronombre enclítico, lo hace con una sola “l”: beli, ayualmi, salilu,

Olegario León Gutiérrez en “las Casangomeras”

Trae también: “ jadeli, luci' las” , aunque marcando la caída de la “l” del infinitivo. En el último, marca con un apóstrofo, la caída de la “l” primera.

José María Alcón Olivera

También escritor lo hace correctamente: Comela, comprarla, idil, ponelmi, pardeal,, ponélmilus, jollal, cantal, guisopal, sel, moril, respiral, jumal, tenel, vel, tiral

Juan Núñez Andrade. Para los infinitivos, emplea los castellanos: seguir, poder, sostener, quedarte, barrer, jervir, etc.

La unión del infinitivo y el pronombre enclítico, lo hace desde el infinitivo castellano: Pescarlu, alabarlu, subirlu, pagarle

Antonio Garrido Correas

Menealsi, masticala,, conseguil, queal, metel, comprendelu, dehtinguil, badeal, tenel, sabel, habel.

Juan José Camisón

T rae el infinitivo terminado en “l”, como la mayoría: estal, asestil, miral, escuchal, correl, venil, dil, etc. Los enlaces con el pronombre enclítico los hace también correctamente: enventalmi, escurrilmi, tapalmi, dolmilmi, etc.; sin embargo, cuando el pronombre enclítico es la, lo, le, los las, les (castellanos), separa el infinitivo extremeño y el pronombre enclítico por medio de un guión: ausal-li, usal-lu, estiral-li, lleval-li, cogel-la, cuertal- li, posal-lu, sentil-lu , etc. con lo que hay que hacer una pausa para pronunciar correctamente lo escrito, pausa que nunca hace el pueblo al hablar.

Esa forma puede haberla tomado Camisón de Pilar Montero Curiel, quien en la página 158 de El habla de Madroñera da dos soluciones al infinitivo, en su pueblo. Dice: “La primera solución se explica como geminación del sonido consonántico que resulta de la asimilación de -r y -l, con un primer momento implisivo relajado : ponel- lo ‘ponerlo', tapal-la ‘taparla', servil- lo ‘servirlo'”.

Veamos: Pilar, emplea la palabra “ geminación ” como sinónima de “ repetición ” y al decir que se asimila la -r a la –l, es como si dijera que se dan dos eles seguidas “l-l” (las ponemos separadas con un guión para no confundirlas con la elle. Con la frase “con un primer momento implosivo ” estable dos momentos no en el infinitivo en sí, sino en el hecho de la geminación y asimilación –r y –l = l-l. A mi juicio, Pilar Montero Curiel, desconoce el comportamiento del extremeño que siempre tiende a simplificar, no a complicar las cosas. Su paisano José Antonio González Salgado, que escribe su tesis doctoral por el mismo tiempo que Pilar no contempla, este caso para el habla de su pueblo. Por otra parte, Pilar, no ha caído en que, tanto en Castellano como en extremeño, la última sílaba de todos los verbos de las tres conjugaciones es siempre tónica y que la consonante final se apoya en esa tonalidad, de lo contrario, tendríamos que separar la -r / -l finales del infinitivo, de la vocal con la que forman cuerpo y eso no ocurre.

Por otra parte, el pronombre enclítico al infinitivo, siempre es átono con respecto al mismo infinitivo que es el que lleva la última sílaba tónica, pero según Pilar, se produce el efecto contrario, porque si el primer momento es relajado el segundo momento tiene que ser necesariamente más fuerte que el primero, lo que incumple las dos normas: la del castellano y la del extremeño. Ningún escritor anterior a Pilar, ha escito el infinitivo como dice: Yo he estado en su pueblo, después de haber leído su tesis y no he encontrado este caso. Debe ser una mala suerte. Para por si acaso, ya dice la misma Pilar, que el caso más frecuente es el segundo, el de la asimilación de la -r a la –l que, según mi estimación es el único caso que se da en su pueblo y en todos los del alrededor.

En mi juicio, Camisón, tienen un buen modelo de escribir en el habla en su pueblo.

El infinitivo en otros Escritores

Traen también el infinitivo en “l”:

José Polo Cordero, lo trae en “l”: ( cantal, vestil ) y el vocálico: (palrá )

Enrique Louzado: ( nacel, querel);

Francisco Domínguez Silva (miral, enriquecel, expresal, conseguil, etc.);

Mario Simón Arias Camisón ( laval, velti, enrojcalsi, miral, etc. );

José Antonio, Tomé Paule ( discutil, reñil, sel, penal, tasal, );

Alfredo C. Sánchez (bebel, nacel,...)

El Gerundio

Gabriel y Galán: jablando, jaciendo

Chamizo : suspirando, gimiendo, roando, reluciendo, siendo, llorando, sonriendo, clareando

Juan García García : llebándulu, hablánduli, dijendu, dijénduti, ayuánduli, pusiéndumi,

Pablo Gonzálvez: hundeánduli, dánduli, pusiéndumi, goliendu, arrebuhcandu, labutandu, hadiendu, hundeánduli, pardagueandu,

Olegario León: barruntandu, rebufandu, llamandu, mamando, gateandu, sembrandu, roandu, zugandu, trujiendu, concediénduti, regruñendu, rebufandu, jaciendu,

José María Alcón Olivera : cayendu, rahpandu, zapeandu, idiendu=diciendo, pusiendu

Núñez Andrade : diciendu, sembrandu, diciendu, poniendu,, juyendu, metiendo, dejandu, mirandu

Antonio Garrido Correas : invadiendu, ajilandu, desparciéndulus, paralizandu, arropandu, jondeandu, desparciendu, ajilandu

Juan José Camisón: enrihtrandu, arreguñandu, roncandu, trillandu

Comentario . Galán y Chamizo hacen el gerundio con terminación castellana, los demás con terminación extremeña

El resto, terminan todos en -andu, en la primera conjugación y en –iendu para la segunda y tercera, como es costumbre en extremeño.

El participio

Gabriel y Galán: clavás, jecho, jechu

Luis Chamizo : prendío, asustaos, entornáos, mardecío, agachás.

Pablo Gonzálvez : ehcribíuh en ‘ah bereah, dihpuehta, enluhá, defihtía, abandonáu, hechu. Engurríuh, dehmangahaítu, derringáu, gá, encandiláu, dormía,

Olegario León Gutiérrez aborrecíu, clavá, queríu, afeitáu, presumío, enamorá, echu jilas, tisnáus

José María Alcón Olivera: jechu, enterráu sostribá, farrungá, pensáu, jumáu, quitáu, jecha, gustáu

Juan Núñez Andrade : cargá, pasáu, llenu, obligáu, cansáu

Antonio Garrido Correas: jeríus, besáu, bebíu, encendíus, arreteníus

Juan José Camisón : sentáu, abombilláu, embrujáu, pintñaus, asestíu, papajáu

Maximinano López: queríu, ajináu, jincháu,mandáu

Florencio López ortigo : cumplíu, pasáu aguantáuh veníu, vehtía

Comentario . El participio pasivo regular castellano se comporta como un adjetivo de dos terminaciones: En la primera conjucación termina en: –ado, -ada; -ados, -adas. Y en la segunda en –ido, -ida, -idos, idas: En extremeño cae la

“-d-” intervocálica en todos los casos y quedan en conjunción las vocales que previamente se cierran o simplifican quedando pues las terminaciones de los participios pasivos extremeños –áu, -á, -áuh, -áh, para la primera conjugación y en –íu, -ía, -íuh, -íah, para la segunda y terceras conjugaciones. Cualquier otra forma, será ajena al uso del extremeño.

Galán los hace perdiendo la –d- intervocálica: leía, enreäos, ajinao, querío, tendío, perdíos y de ordinario no cierra la –o átona final

Chamizo los hace perdiendo la -d- intervocálica pero sin cerno cierra la –o.

A partir de Juan García, todos los escritores, hacen el particiìo pasado masculino terminado en -áu, -á –áuh / –áus / -ah / -as, según los autores: tisnáu, enfau . Poco a poco, se va estableciendo una barrera de distinción entre los poetas pioneros Galán y Chamizo y el resto de los poetas. En realidad, el extremeño de Galán y Chamizo, tiene mucho participan, en buena medida de su propio sentido del dialecto.

Si comparamos la manera de decir del pueblo, con las de galán y de Chamizo, nos damos cuenta de lo lejos que se encontraban de ambos, del modus dicendi de los extremeños.

El adverbio

Sobre el adverbio, quisiera hablar al menos del adverbio de negación por elempleo ad libitum que de él se hace.

José María Gabriel y Galán

ni dineros medio, ni jacienda

y a mí no me mandis...; que pue que no creas...

Luis Florencio Chamizo Triguero

No me jimple, no me jimples, mocosina; no t'enfusques, no reguñas...; Si n' os podéis...;

ni gañir, pue tan siquiera...

Juan García García

Y cuasi no hay ni caballus, ni mulus, ni yeguas

Pablo Gonzálvez González

No pari...;, y si no campanillá...; no m' ehó...; ni a huricheal...; ni me eha sanal; n' ah oyíu = no has oído...; n' ay cuenta..;

Olegario León Gutiérrez

No paeci la mesma ni remotamenti

José María Alcón Olivera

comu si no tuvía bastanti...; n' han síu..; ni siquia los de a media canbilla

Juan Núñez Andrade

No faltamuh a Dioh ni a Moisés

Pedro Cañada Castillo

Ni paluh ni piedrah, pa que no matara

Antonio Garrido Correa

En Estacionis usa no: no existí el tiempo, no me di cuenta, no es escapá

En el Principinu emplea un: nu comprendin, nu es que m'ahiga, nu vos olviéis, ¡ No! ¡No!, nu quieru un elefanti.

Juan José Camisón

Que no pueu, ni a las dies...; Ni me tumba

Antonio Pérez Muñoz

Noa lo acibió...; noa lo tañó...; noa lo ehtimarun...

Maximiano López. 

Ya no quierin sabel...; y no qirin máh que pegali...; no querín bailal...; poh ya no hay ná ni en el sobráu

Florencio López

E l agüelu Pablu no sabi los añuh..; ya no le pega ponelsi colorinih...;

Comentario . En el empleo del adverbio de negación, hay que especificar: La mayoría de los escritores emplean exclusivamentel los adverbios de negación ‘no', ‘ni'. Chamizo y Gonzálvez, a veces, lo apocopan.

Es curioso. Antonio Garrido Correas emplea el adverbio ‘ no ' en Estacionis y ‘ nu ' en El Principinu. En éste emplea también ¡no!, ¡no!; pero ello, debe ser, creo yo, porque todas las, palabras empleadas interjectivamente no cierran las vocales átonas, finales -o, -e.

Hay sin embargo, en extremeño, un caso en que se cierra siempre la vocal -o del adverbio negativo y es cuando forma parte en una interrogación del tipo. ¡Guenu! ¿Nu?; ¡Ya ehtá bien! ¿ Nu? En que además se emplea como forma enfática.

Más soprendente es el adverbio de negación ‘noa' empleado por Antonio Pérez Muñoz. No me parecen adecuados ni el “noa”, ni el “sía” para traducir el “no” y el “sí” castellanos respectivamente. No los he encontrado nunca en mis investigaciones, como los usa Antonio, sino empleados en el mismo sentido en que: nones, nodo, sido, que se usan en unas condiciones muy especiales.

Existe otro adverbio negativo y también tres frases que no he encontrado en ningún escritor: Todos se emplean en respuestas a preguntas. Son el adverbio de negación “ ¡ca! ” y las frases: “¡ A qué ton!, ¡A qué son! ¡ Qué va!”

La preposición

No debería dejar pasar la ocasión, de decir algo de alguna preposiciones.

La preposición “pa” ‘para'

La preposición castellana “para”, adopta varias formas en extremeño:

Forma plena: pa

Forma apocopada: p' andi

Forma plena con artículo aferizado: pa ‘l

Forma contracta: pal = pa + el: pal pueblu

Deberíamos ponernos de acuerdo en su empleo y contar con que las formas: ‘p, p' al, deben ser tenidas por incorrectas.

La preposición “pol” ‘por'

José María Gabriel y Galán

Po la parti=por la parte

Luis Florencio Chamizo Triguero

Po lo=por lo, po la iglesia, pol pueblo= por el pueblo Po la casa= por la casa

Juan García García

Pol detrás

Pablo Gonzálvez González

pol toítu, y pol to,

Olegario León Gutiérrez

Pol los pimpollalis, pol los brezalis, Pol tos los barconis, pol toass las ventanas, pol la puerta, pol los recobecus, pol la puerta

Pol, tos, los

José María Alcón Olivera

Por lo vistu, por' el jolgoriu, por' esta vida, por' entri la genti

Juan Núñez Andrade

Y por esu, por las calles, y por tantu, que por ellus, por lo tantu

Pedro cañada Castillo

Pol el

Antonio Garrido Correas

Po-la, pol verdi, pol savia, pol vientu, por el bosqui, pol to los tus bezus

Juan José Camisón

Pol lo menus, Por ejempru, por un güen refalaeru, pol las trepolleras, pol si se me olbiaba

Maximiano López Ortigo

Pol lo mismo, pol lo vihtu, por esu

Florencio López Ortigo

Pol lo mismo, pol lo vihtu,

Comentario . Algunos escritores alternan la preposición “pol” con la castellana “por”. Debería evitarse. Gabriel y Galán y Chamizo esciben “po” en lugar de “pol”, cuando esta preposición precede a “l”. Ello es correcto, según el uso popular, pero deberían haber marcado la caída de la “l” con el apóstrofo.

La preposición “de”

Es una de las más complicadas a la hora de escribir, porque presenta varios grados en el decir del pueblo, que deberían tenerse en cuenta al escribir.

Grados de construcción

en estado pleno : “de”. Se emplea plena cuando se encuentra entre palabras que terminan y comienzan por consonante respectivamente: El camión de Paulinu.

en estado apocopado : d': [d' ella (Galán); d' estas tierras, d' amor, d' azogue, d' espigas, d' oración, d' agua, (Chamizo)];

en estado aferizado ‘e :

Galán: cacho e liendro.

Chamizo: cacho e libreta, bajo e la corteza; casa e los ricos, elante e su casa.

Juan Núñez: Debaju e la paja, la casa e la petra.

Alcón Olivera: cuantus e días.

Juan José Camisón: Valli ‘e las Burras; poquinu ‘e caraba.

en grado cero ( ‘ ) : Gonzálvez en su ramática, dice que este caso se da en el complemento del nombre, cuando tiene sentido partitivo ( Un pocu ‘ pan, un cachu ‘ quesu ), en los complementos determinativos y cuando aporta a la frase sentido de posesión, aportando varios ejemplosa los que me remito.

Galán: la probi la burra

Mario Simón Arias: embruju la puenti piedra, la puenti palu tieni,

Juan Núñez: La historia esta injusta condena. Estos tres autores no marcan la caída de la preposición con el apóstrofo. Maximiano López Ortigo trae: al podu Jortigu, La laguna Salgueru, Valli Lavalcón, caminu Coria, Caminu Gamonalih, caminu la bodina, juenti la morilla, podu jocinu.

Ninguno de los autores anteriores marca la caía excepto Camisón.

en contracto pleno “del”: [del constituyenti, del cuerpo (Galán);Virgen del Carmen ( Chamizo)];

en contrato aferizado “ ‘el” . Gonzalvez trae en su Gramática varios casos de esta construcción: [el lapi ‘el maehtru, la nora ‘el hitanu, el sacu ‘el hombri]; Maximiano López trae: “la quesera el moru” . No marca la caída.

Pablo Gonzálvez, Pedro Cañada y otros, además de tener en cuenta toda esta casuística, marcan la caída con el apóstrofo.

Reglas de uso de la preposición “de” y del contracto “del”:

Se emplea la preposición plena “de”, cuando se encuentra entre consonantes: “ camión de manzanas ”.

Se emplea apocopada “d' “, cuando le precede consonante y le sigue vocal: “El camión d' abonu”

Se emplea aferizada “ 'e”, cuando le precede vocal y le sigue consonante:

Se emplea el grado cero ( ‘ ), cuando el complemento del nombre tiene sentido partitivo, determinativo o posesivo: “Un pocu ‘ quesu” ; “El podu ‘ la pila”; “el anillu ‘ la Pepa ”

Se emplea el grado contracto pleno “del”, cuando le precede y le sigue consonante: “ el árbul del puenti”

Se emplea el contracto aferizado, cuando le precede consonante: “la mesa ‘el herreru”

Conjunción.

Me remito a lo que digo en la Gramática.

Interjección. 

Cualquier palabra puede emplearse en función interjectiva, pero ha de tenerse en cuenta que, en este supuesto, no actúan la regla del cierre en -i, -u de las vocales –e, -o átonasd finales: ¡Cahacho, qué pelota eh el Chenchu! ¡Leche, qué picotadu!

El apóstrofo.

El apóstrofo es el signo ortografico (‘) que indica la elisión de una letra o cifra. (Elisión -acción y efecto de elidir- es la supresión de la vocal final de una palabra, cuando la siguiente empieza por vocal). En extremeño el campo del apóstrofo es mucho más amplio, ya que representa la supresión de una vocal “a 'scuela”, “d' ella” de un grupo de sonidos “na máh”= nada más, pa ‘l= para el, e incluso, una palabra completa, como veremos al tratar el extremeño de Gonzálvez.

José María Gabriel y Galán

n' amás= nada más.

Para cada: “ p' acá parti entera ” debería ser: pa ca parti entera. Ca= Cada= Pron.en func. adjet.

“Échate p' acá”. Acá= adv. l.

“quita pa' allá”, debería ser; quita p' allá. Allá= adv. l.

“ p' allá estuvon”.

Para aquí: “y p' aquí no es asín”. Aquí= adv. l.

Para adelante: “p' alanti”. Adelante=adv.l.

Para el agua: p'al agua; p' al candil; p' al cielo. Debería ser: pa ‘l agua; pa ‘l candil; pa ‘l cielo.

A casa del: ancá ‘l. ¿Uso correcto? A ‘n ca ‘l ¿Contracto? De: A en cá ‘l

S' a = Se ha

A ‘scuela = A escuela

Luis Florencio Chamizo Triguero

Coloca el apóstrofo entre:

Artículo y nombre: l' honra, l' iglesia, l' agüela

Pronombre admitativo y sustantivo: qu' anochecer

Pronombre y verbo: s' eschanguen T' enfusques, s' empringue, s' alegra, s' apiñan, m' ha, m' alegra, m' entró, t' ha, , s' ajuyen, s' apagan, t' encapriches, s' hace, t' encapriches, s' hace, t' andas, t' as, m' entapono, s' escape, m' acuesto, s' agacho, s' arrellenó, m' enseñaron, l' abrasaba, s' oïan, t' aplastes, t' esperas, t' aguardaban. L' enseñan

Pronombre, verbo y artículo: s' aga ‘l, m' imporata, m' atiza, s' encendían, l' alumbrara, l' he, m' acuerdo

Relativo y artículo: qu' un, qu', el

Relativo y artículo contracto: qu' al

Relativo y adjetivo: qu' otros

Relativo y pronombre personal: qu' ella

Relativo y verbo: qu' esparraman, qu' ajuís, qu' asomaos, qu' atendéis, qu' han, qu' esparraman, qu' estrujen, qu' arañen, qu' estrocen, qu' enganchan, qu' has, qu' estrumpe, s' asomaron, s' aplacaron, m' arrimé, qu' echamos, qu' estaba, qu' es, qu' apagaba

Relativo y preposición: qu' a

Verbo y artículo: Corre ‘l, ve ‘l, dam' un, dé ‘l, jame ‘l, jué ‘l

Verbo y preposición: Queando ‘n

Adverbio y artículo: cuando ‘l bicho, baj' una, to ‘l

Verbo y demostrativo: vaya ‘quel

Adverbio y pronombre: N' os

Adverbio y verbo: cuand' iba, n' ha

Preposición y artículo: D' un, qu' el= porque el, pa ‘l, p'al

Preposición y sustantivo: d' amor, d' azogue, d' espigas, d' oración, d' agua,

Preposición y adjetivo: d' estos, qu' estos= Porque estos, d' esos,

Preposición y pronombre: d' ella

Preposición y verbo: p' atendé, d' estar, qu' hay= porque hay, porq' eres, p' hacé, p' arrimate

Preposición y adverbio: p'adrento, d' hoy, pa qu' asín, p' acá, p' alantre, d' allá, p' arriba, d' arriba,

Preposición y peposición: qu' en= porque en

Locución prepositiva: junt' a

Conjunción y artículo: qu' un, com' un, com' una, porqu' l

Cunjunción y adjetivo: asín Com' argún, qu' esa, que' aluego, qu' otras

Conjunción y pronombre: qu' ella

Conjunción y preposición: qu' a, qu' a

Conjunción y verbo: qu' icen= porque dicen, qu' estrumpe, qu' es, qu' estamos, qu' arrenete

Copnjunción y demostrativo: qu' aquel,

Conjunción y adverbio: qu' asín= porque así

Juan García García

No he encontrado el apóstrofo ni una sola vez en sus poemas.

Pablo Gonzálvez González

Adjetivo y artículo: to ‘l

Adjetivo y adjetivo: toa ‘hta

Pronombre y verbo: m' entiendih

Relativo y verbo: qu' ay

Verbo y artículo: hech' un, hid' una

Verbo y preposición: b' a,

Adverbio y demostrativo:

Preposición y artículo: en ‘a, en ‘ah, con ‘a, con ‘oh

Preposición y sustantivo: d' ohah

Preposición y pronombre: a ‘hti

Preposición y verbo: a ‘hperal, a' hpenal

Preposición y preposición: a ‘n,

Preposición y adverbio: d' acá, p' allá, p' aquí

Conjunción y artículo: com' un, com' una, qu' un

Conjunción y verbo: qu' empienci

Conjunción y preposición: qu' a= porque a

Olegario León Gutiérrez

Emplea abundantemente el apóstrofo. Lo usa mál en la frase. “E' nun reinu”. No debería haber apóstrofo sino separar adecuadamente la preposición y el artículo: “En un reinu”.

José María Alcón Olivera

Lo usa superabundantemente: qu' idil, m' ha hechu, qu' alegu, d' esus, qu' es s' arreatan; sin embargo los emplea sin motivos para usarlos en las frases: con' unus ataerus, por' el jolgoriu, en' un carru, por esta vida, etc.

Juan Núñez Andrade

Lo emplea ajguna vez: p' ajuera, p' apoyar, p' aliviar, p' adelante, p' arriba, palante, p'juera, etc.

Andrade emplea en apóstrofo correctamente; pero no lo hace en el último caso, mencionado. Debe ser una errata de imprenta.

Pedro cañada Castillo:

Lo emplea como Gonzálvez

Antonio Garrido Correas

Lo usa también superabundantemente: d' otoñu, d' anguna, d' una, m´arropas, d' esnualsi, d' un abrazu, dárrastral, en metá ‘l caminu, en metá ‘l musgu, etc.

Juan José Camisón

Lo emplea también superabundantemente

Antonio Pérez Muñoz

Lo emplea como Gonzálvez.

Maximiano López Ortigo 

No lo trae

Florencio López Ortigo

que l' anpasáu, j' ahtaquí, que l'anveníu

Comentario:

El apóstrofo es empleado superabundantemente por Chamizo, Pablo Gonzálvez, Olivera, Cañada, Garrido, Camisón; lo emplean menos Juan Núñez y Florencio Ortigo y no lo emplean Juan García y Maximiano Ortigo.

El extremeño es un lenguaje tropellado y rápido que ha de representarse marcando todas las caídas con el apóstrofo, si queremos ser fieles a representar ciertos modos de hablar. Cualquiera que oye por primera vez hablar en extremeño dirá que “ nos comemos la mitad de las palabras ” y eso no es cierto, lo que pasa es que, como empleamos tanto la aféresis, la sincopa y la apócope en las palabras, parece que éstas se montan unas sobre otras. Eso, lo representa muy bien en su escrito, Florencio López Ortigo al intentar trascribir fielmente lo que oye: que ‘l anpasáu, j' ahtaquí, que l' anveníu, se rie denah, etc.

Existe también un lenguaje reposado, sereno, profundo, de palabras plenas, en el que no precisamos apóstofos. Éste no es obligatorio, de ahí que unos lo usen y otros no.

La caída de la vocal y el apóstrofo que la marca deberían ser rasgos definidores del lenguaje y diferenciadores del estilo. Un lenguaje sin pérdida de vocales y sin apóstrofos, es un lenguaje sereno, noble, lento, pleno. Este lenguaje es apropiado para las manifestaciones grandiosas y seremas. Yo lo hubiera empleado en la traducción que hace Pedro de la Constitución. Por el contrario, un lenguaje lleno de apóstrofos es un lenguaje rápido, intranquilo, violento, de pendencias, de discusiones y, si se quiere, algo avulgarado. Este lenguaje es apropiado para un lenguaje dramático y apresurado.

Colocación del apóstrofo en la escritura

Si observamos los escritos de los autores anteriores, cada uno lo pone según le parece :[ a ‘scuela, n' amás, pa' allá (Galán)]; sin embargo convendría que siguiéramos la misma pauta en su colocación.

En la representación del lenguaje rápido, existen muchos casos en que se duda dónde poner el apóstrofo. Particularmente pienso que deberíamos apostrofar el término átono y no el tónico, el de menos cuerpo y no el que lleve más letras.

En los artículos, pronombres, verbos, etc. se usan formas plenas y formas elididas (aferizadas y apocopadas): ‘l, l', ‘a, ‘o, ‘oh, ‘ah, etc. m', mo, t', bo', so', l', lo', la', le, s'. [ s' a muerto (Galán)], etc.

Algunas preposiciones suelen representarse en varios grados de construcción: en estado pleno: pa [ pa na; pa sabel; pa una; (Galán); pa dale (Chamizo)]; en estado apocopado: p' “ p' atrás, p' acá, p' aquí, p' alantti ” (Galán); en estado contracto: pal [pal rastrojeo (Cahmizo)] y en estado pleno con artículo aferizado: pa ‘l. [pa 'l huerto ( Galán); pa ‘l mes (Chamizo)] galán trae también “p' al, candil” .etc.

Pienso que deberíamos ser muy cuidadosos a la hora de apostrofar y sobre todo saber ajustar, por medio de este procedimiento, nuestra forma de escribir, diferenciando por el estilo de lo escrito, lo que tenga un carácter de discurso ciceroniano y lo que posea aspecto de pasaje de Libro del Buen Amor o de párrafo celestinesco.

IV. ¿CONTRADICCIONES EN EL EXTREMEÑO?

Cuando uno se acerca a la literatura extremeña, encuentra mil contradicciones, al menos aparentes, tanto, a la hora de darle nombre, como si nos adentramos en cualquiera de los niveles del sistema.

La definición del concepto ‘extremeño' debería ser una proposición que expusiera con claridad y exactitud ciertas circunstancias: los rasgos propios y diferenciales con respecto a otras lenguas y dialectos, el ámbito geográfico, etc.; pero para ello se debería tener un conocimiento exhaustivo y completo de la cosa a definir.

Cuando uno lee ciertos trabajos, se da cuenta de los vacíos existentes. Algunos pegan a los términos definiciones impropias que inducen a confusión; otros deambulan caminos comunes de los que se les han adelantado, incurriendo en los mismos defectos; otros copian descaradamente, sin citar las fuentes; otros les adjuntan todos los lugares, citas, páginas y siglas habidas y por haber, descuidando lo esencial.

Cuando se escribe sobre extremeño, se hace desde el punto de vista, no del extremeño en sí, sino desde el castellano.

En una región bilingüe, si no nos esmeramos en el modo de hablar, caeremos en una especie de espaninglis que no nos da la realidad del dialecto. En otros casos, se acepta sin más, lo que se nos dice y deberíamos hacer una comprobación rigurosa, sobre la significación del término que se ha dado. Se ven libros con meteduras de pata que se copian y recopian repitiendo errores que nadie se atreve a corregir porque es la voz de la burra de Balaam y se le atribuye un carácter de sacralidad a ciertas personas como si fueran infalibles. Es de risa, después de haber oído tantas veces la frase de Sócrates: “Solo sé que no se nada”.

Hay que aceptar que existe cierta confusión en lo extremño, incluso entre en nuestros propios escritores.

Hemos visto ciertos escritores; pero no són los únicos.

Los escritores se van autocorrigiendo

Conrealción a la aspiración que hemos comentado antes, la variada casuística; pero, con relación a ella, estamos comprobando que los escritores se estan autocorrigiendo con relaci es más abundante y se va corrigiendo.

José Polo Cordero, es sacerdote de la diócesis Coria-Cáceres y amigo. Por el año 1981, con motivo de la fiesta de San Pedro de Alcántara, Santo titular de su parroquia, se dirigió a sus feligreses en la homilía de la misa, en extremeño.

Transcribo a continuación alguno de sus primeros párrafos:

“¡A la pa e Dioj!

Cuantis cuantis llega ca año este día me jurga en lo más jondo e mi alma algo asina como un jormigueo. M' entra un ansia mu grandi de parla a nuestro moo, en castúo, aquí mesmo alreol del altá.

Y es lo que yo me igu: si laj lindaj tonáj de la tierra vuelan jasta el cielu, si laj mozaj y laj muchachinaj ‘s an jateao de gran fiesta, remuaj con las güenas'alajas de muestras agüelaj, n'este día tan grande pa Extremadura, ¿Por qué no poemuj parla a Dioj y de Dioj en la lengua bendita de muestoj agüeluj?”

Si poemuj cantal y vestil como endenanti ¿por qué no poemuh tamién parla en la ilesia en castúo en iguá qui jacían loj muehtruj mayorij?” 

José Polo, alterna las vocales átonas finales terminadas en “-o”, entre la abertura y el cierre: (año, jondo, mesmo, algo, jormigueo, muestroj, etc. frente a igu, cielu, poemuj, agüeluj, muestruj). Sin embargo, cierra las vocales átonas finales terminadas en “e”, en i: (cuantis, grandi, endenanti, etc. hasta el punto de cerrar el segundo término “ qui” de de la partícula comparativa “iguá qui”=igual que.

Polo hace la aspiración y la representa con la “j”.

Pero la razón de traer a colación aquí la homilía de José Polo es porque trascribe la “s” preconsonántica, final de palabra y del plural, una veces como “s” (cuantis, es, jasta, fiesta, muestraj, este, muestroj, etc. ) y otras, como “j”: maj, laj, lindaj, tonaj, mozaj, muchachinaj, remuá, güenaj, alhajaj, muestraj, agüelaj, etc.).

Hay que observar que Polo, no trascribe la x de Extremadura como tal, sino como s: “Estremaura”, lo que la identifica con su representación de la aspiración.

Mario Simón Arias Camisón

Mi buen amigo Mario, de Santa Cruz de Paniagua, es Maestro Nacional jubilado, uno de los sabios de pueblo que quedan. Ha compuesto bonitos poemas. Traigo a colación, dos pequeños pasajes de sendos poemas en extremeño. El título del primero es “ Hoy Dios Padri Benditu ”, fechado en 1952. El segundo, titulado “Leyenda de Ana Pena ” viene publicado en un libro de su autor: “ Historia Literaria y Amorosa de Santa Cruz de Paniagua ”. Los traigo a colación porque sorprende encontrar que el autor escribe el extremeño de dos maneras diferentes. En el primero cierra las “-o, -e” átonas de palabras finales en “-u, -i”: prestu, andamus, tardíus, comu, digu, Benditu, mayordomu, tenemus, mismitu / dati, tardi, siempri, abri, Padri, grandis, respectivamente, al tiempo que representa la aspiración extremeña por “j”: mujel, cojas, jagas ...; Sin embargo, no representa la aspiración de las consonantes en situación implosiva, ni finales de palabra: prestu, fiesta, mismitu / andamus tardíus, cabras cojas, es, Dios. El infinitivo lo termina en “l”, dil, como corresponde.

HOY DIOS PADRI BENDITU

“Dati Priesa, mujel, qu' es ya mu tardi

y prestu va a sel hora,

que siempri andamus tan tardíus

comu las cabras cojas.

Abri el arca te digu y no te jagas

más la remolona

qu'es la Romería , Dios Padri Benditu,

día de los grandis y fiesta mu gorda,

y yo mayordomu

y tú mayordoma

a la Ermita tenemus que dil

lo mismitu que el día de la boa...”

La leyenda de Ana Pena tiene las mismas propiedades que hemos comentado del fragmento anterior, pero además representa las consonantes aspiradas, en situación implosiva y las finales de palabras con “j”, lo que no hizo en el poema anterior: ejtá, lijta / vayaj, lenguaj, tengaj, maj, pisalaj, laj mocitaj, pecaj, las pesetaj.

 

LEYENDA DE ANA PENA

“¡Que naidi palli te vea!

¡No quieru que palli vayaj

que no quieru velti en lenguaj!

Cuandu tengaj que laval

no güelvah pa la Alisea

ni pa la Puenti de Palu

ni pa la Puenti de Piedra.

Vaiti pal lagal de abaju

que ejtá el caminu maj cerca.

El caminu pasajeru,

esi de la carretera.

La Alisea tieni encantu

embruju la Puenti Piedra

y la Puenti Palu tieni

una maliciosa yerba

que al pisalaj laj mocitaj

se le conviertin en pecaj.

Y yo quieru vel tu cara

¡limpia comu la patena!

Yo conocí una mocita

que era la mapa y la sencia.

Lijta comu un rabu de airi

salá comu laj pesetaj,...”

MARIO SIMÓN ARIAS CAMISÓN. Hoy Dios Padri Banditu (Loa de la Romería ) . Romería de Dios Padre de Santa Cruz de Paniagua. 21.abril.1952.

Hoy Dios Padri Banditu

MARIO SIMÓN ARIAS CAMISÓN. Historia Lírica y Amorosa de Santa Cruz de Paniagua . p. 227. Graficas Sandoval. 1990. Plasencia. España

Otras cosas importantes hablamos aquella tarde. Le hice una pregunta:

-¿Sabes que el extremeño de Gabriel y Galán, es en parte, extremeño y, en parte castellano?

-¿Cómo no!, -me contestó- En estos pueblos, se emplean los dos. Galán usó el castellanizado que está ganando terreno.

Mario era consciente del cambio quese estaba produciendo y me confirmó:

•  Yo sé que los términos empleados por mis padres: “podu, modu, dorru, cada, dona, ía, idil, etc” son los correctos y no los nuevos: ”pozu, mozu, zorru, caza, zona, iba, icil, etc.”, pero estos nos invaden -y añadía con cierto abatimiento- No te canses. Esto ya no tiene solución.

Mario conoce el extremeño a la perfección. Ha nacido y vivido, salvo pequeños espacios de tiempo en su pueblo, pero sobre todo, se ha dedicado a conservarlo.

Enrique Louzado Moriano

Gana el tercer concurso Ruta de la Plata en 1979, en habla popular, con el poema “ Llanto” y obtiene también Accesit en habla popular, con “ Capullino Rosado”, el año 1981. Gana en habla popular del noveno Concurso Ruta de la Plata en 1986, con el poema “ Otra vez Vida”. Copio un par de estrofas de cada poema para confrontarlos.

 

LLANTO. 1979

Jui una madri cansina de esperanzas

con entrañas cansinas de deseos.

Esperanzas que al nacel ya se morían,

que los hijus al nacel ya nacían muertos.

Y no eran mis entrañas eriales,

ni la tierra e mi senara era desierto.

Era tierra jolgá, con mucha juerza

y en su punto conseguío de tempero.

Jueron muchos los hijus que yo truji

y de tos cuasi ya ninguno tengu,

que apenas de nacer ya galgueaban

a la busca del calol de otros alientos ....”

CAPULLINO SONROSAO

ENRIQUE LOUZADO MORIANO. Llanto . Ruta de la Plata. 10 Años de poesía en Extremadura. Impresión Jacaryán. S.A. Madrid. 1986. p. 41.

Era el tiempo en que jendía la joci,

entri los surcos de la mies de oro.

Era el tiempo en que el linal mecía

bandás de colorines primorosos.

Lo jaralis suaban mangria blanca,

zumbaban los tabarros y los moscos

y la nochi barruntaba los mil ruios

del baili de la charca y de los chopos.

Era nochi de junio. Nochi limpia,

sin la mancha siquiera de un rejogo

de nubi, que empañara los azulis,

ni a la luna jiciera un estorbo ...”

 

OTRA VEZ VIDA- 1986

Ehcuajá tenía el alma

por lah ansiah

y el cuelpu regilandu

por el mieu

cuando el sol ya llegaba

hahta la cumbri

con la juerza del veranu

en su apogeu.

Y a pesal de la caló

del meh de juliu,

tiritaba de fríu

comu un nigüeu.

No era el fríu que t' arrici

y engaraña

cuandu sopla la ventihca

del inviernu,

no era el fríu que t' empidi

con su lumbri

apiñal com' un güevu

toh loh deuh.

En los dos primeros poemas, de los años 1979 y 1981, respectivamente, Louzado, no cierra la “-o” átona final de palabra en “-u”, aunque sí cierra la “-e” átona final en “-i”.

La aspiración sigue representándose por la “j”, y no aspira las consonantes en situanción pimplosivas; sin embargo en el tercer poema, del año 1986, cierra la vocal “-o” átona final de palabra y adopta la “h” para representar aspiración extremeña cuando va en situaón implosiva. El porqué de este cambio debe encontrarse en el sexto Concurso Ruta de la Plata , año 1982, en que Gonzálvez obtiene el primer premio y el

ENRIQUE LOUZADO MORIANO. Capullino Sonrosao . Ruta de la Plata. 10 Años de poesía en Extremadura. Impresión Jacaryán. S.A. Madrid. 1986. p. 73

ENRIQUE LOUZADO MORIANO. Otra Vez Vida . Ruta de la Plata. 10 Años de poesía en Extremadura. Impresión Jacaryán. S.A. Madrid. 1986. p. 147.

accesit, modalidad en habla extremeña, con los poemas “ La Briega ” y “ Herraú a otru maeru” respectivamente, donde introduce el empleo de la “h” para representar la aspiración extremeña en todas sus formas, representada hasta entonces casi exclusivamente con “j”. Louzado, conoce la trascripción de Gonzálvez y no sé quien me ha dicho que exclamó: ¡ Como Pablo es como hay que escribir el extremeño! ¡Así es como lo habla el pueblo ! y elige para representarlas las eses aspiradas, la “h” aspirada de Gonzálvez, sin atreverse a romper con la tradición de la representación de la “J” de Galán, Chamizo y Juan García y abandona también los usos abiertos de las vocales finales átonas para cerrarlas en –u.

Breves reseñas de ambos poemas de Pablo Gonzálvez González. En ellos se puede comprobar las innovaciones que hace con relación a los poetas que preceden.

 

LA BRIEGA

“Arriba, modu, empienza a clareal.

Arriba ‘l labraol, mi modu, arriba,

que ya ‘l matagañanih se levanta

y ahuyin lah cabrillah.

L' anay de la luna anandu el cielu,

s' ehpeta en ‘a otra orilla

y el mu arbol moh cala

en humu ‘e gancha. Raya el día....”

 

HERRÁU A OTRU MAERU

“Herráu a otru maeru, Señol míu,

quie ehtal emberina boluntosu

mi coradón, mi lou, mi sel rihosu

que himpla y llora de pecal, cansíu.

 

Oy bengu aporrilláu, sin acedíu;

tuh ahinuh me güelbin alentosdu.

A ti llega humildáu, el ergullosu

pecaol a quien siempri dah arríu...”

Mis buenos amigos los hermanos, Maximiano y Florencio López Ortigo, a quienes Dios tenga en su gloria, me dieron una gran alegría al intervenir en el primer Congreso de Extremeño de Calzadilla

Los traigo a la memoria, no sólo porque se lo merecen a la hora de hablar del extremeño, sino porque, ambos confirman, de facto, junto con su paisano José María Alcón, el hecho de la existencia del extremeño de que me hablaba años atrás mi amigo Marío Simón Arias Camisón.

CARTA DEDE EL ESCAÑO A UN AMIGO EMIGRANTE.

Mi queríu amigu, jadi tiempu que te debu carta, peru entre las faenas de la siega, la trilla, el tejal y la vendimia, créimi que andu algu ajináu, pueh ya vamus mayorih y loh joíuh muchachuh ya no quierin sabel na del campu cuantu que sabin algu, y no quierin mah que pegali patáh a un pelleju hincháu y paseal sobri todu ellah; asín que casi tou loh trabajuh quean pa ella y pa mí y ya semuh setentonih; a vel si cobramuh prontu y moh quitamuh de estu que eh mu atau y mu ehclavu; por esu hemuh mandau a estudial a loh muchachuh, a vel si sacan algu y se quitan de ehtuh enritaeruh. Anda que buen sacrificiu moh cuehta, y hahta tenel que vendel algún güertu.

Cuandu unu se poni a hablal de lo suyu, casi se te olvía de loh demáh, y comu ehta carta eh pa ti, pa tu mujel y tuh hijuh , deseu que al recibila voh encontréih bien, musotruh lo ehtamuh a Dioh gracia, loh cincu que tengu, yo y ella, que comu no sabi leel te digu que ca ved ehtá mah empachosa, debi sel pol la edá; se nota en too; y la tuya comu anda, te preguntu ehtu porqui ellah eran mu amigah y cuandu eramuh noviuh ellah se contaban suh cosah y musotruh lah muehtrah ta cuerdah que en la plaza no querían bailal porqui lah veían suh madrih y nusotruh en venganza le dejatabamuh el mandil. T' acordaráh cuandu le rompihti el cantaru a la tuya pol querel dali un besu y el sogadu que me pegó la mía pol lo mismo , en el podu vieju. Ahora que en lah pilah de laval deloh Podituh ehtaban bien suavih. De tod moh y manerah, no moh ha íu mal con ella, anqui qué rehpeleñah son ”.

Maximiano López Ortigo.

Dos primeros párrafos de la Comunicación presentada en el primer Congreso de Extremeño de Calzadilla. 24-27 de octubre del 2002.

COSINAH DEL NOLTI DE CAZRI

El agüelu Pablu no sabi los añuh que tieni cumplíu y muchu menu el día, meh y añu que lo traju pacá su madri. Sí, recuelda mu requetebién, lah cosah que l' an pasáu de n di entonci j' ahtaquí. Eh(e)tá curtíu de tantuh fríuh y tantuh calorih aguantauh, de loh airih que ‘ an veníu de tao partih y manerah de tao lah calá que co g ió en loh muchuh díah lluviendu y, el probi siempri a la intemperie y sin tapiju. Lah pocah arrugah que tieni en la su cara, eh la mejol muehtra de lo rebonita que la tuvu de cuandu mozu. Ehtá mu sanu y con toítu el pelu, sólu que blanquinu del toh. Se rie de nah y enseña, mu graciosinu loh dientinu ehparramáu que le quean, ya mu dehgahtau de tantu roiju.

La agüela, sin sabel polqué, va siempri vehtía de negru, y ella idi que ya no le pega ponelsi colorini. Esu si no tieni vagal algunu, siempri anda atareá con loh quejaderih y atendieruh de la casa. Na mah levantarse mu de tempranu, cuasi de madrugá, lo primeru que ja d i eh ilsi derechina al palancaneru y vacial la jofaina en la palancana. Se repalti una embozá de agua pol la cabeza y se rehtrega con lah manuh el gañón, cara, brazu,.. toh, pa luegu ensecalsi con la toalla. En dihpué se repeina el su pelu y se lo quea mu tiranti, pa ja c elsi mejol y máh apretau el moñinu que se lo que comu una pelotina blanca. Y ya empieza a bregá en la cvasa que la va a tenel atareá y toh el ratu Nerea, sin paral na ahta meyudía . Ja c el la lumbri, preparal el almuerzu y almorzal, arrimal a la lumbri el pucheru de la merienda que vaya cociendu poquitu a pocu y ehté bien rendía, arreglal lah camah, barrel de h di la cocina ahta el cielleru, la sala, metácasa...toa la casa, avial el berbaju de loh lichoni y colgal el calderu de lah llarih pa que se vaya calentandu... y asina se le ehcurrici el tiempu y antavíael falta il a proagua al pozu”.

Florencio López Ortigo

Dos primeros párrafos del artículo COSINAH DEL NOLTI DE CAZRI. Cogido de La Comarca de la Vera.- La Revista.Nº 2.-Julio-Agosto-Septiembre 2003. p.14.

REQUILORIOS

Cuandu a la Romalda se le meti alguna cosa en la jineta... Mira qu'idil que hoy jadi fríu... ¡Me ca!, y la joía m' ha jechu ponelmi un jersé pa debaju el chalecu, comu si no tuvía bastanti con la camisa y la camiseta, que alegu al pardeal refresca muchu, me idi; a más que el chalecu tamié, m'está alguinu estrechu, ¡Ah!, y güenuh mal que no sabi que los calzoncillus los tengu de los de a media canilla que si no me jadi ponelmi los largus, d' esus que s'arreatan con'unus ataerus, qu'antovía me los jadi asina, los nuevus no los quierin ya d'esus, ni siquía de los de amedia canilla, ya se pònin unus que apaecin fragas, mu cortinus no hay de ponemilus qu'a más tien que jollal muchu en la entrepierna. Esta Romalda siempri está lo mesmu, coño, no deja a unu en pá. Peru taimen es que es mu güena, to lo hadi sin enteresis, amás, digu yo qu'enteresis iba a tenel ella colmigu, nengunu, nengunu, si lo que le doy de lo pocu que me dan del susidiu me lo zampu yo cuasi to, es que ella es mu güena, mu güena. ¡Ay!, y paeci que no hay naidi p'aquí antovía, tié que sel mu tempranu, sí qu'el sol está mu p' arriba, si es que antovía es meyudía.

José María Alcón Olivera.

Primer párrafo extraído de Requilorios. Institución Cultural El Brocense. 1985. p.1.

¿A la vista de estos textos, no habría que hablar de contradicciones en el extremeño? Pienso que no. Entonces ¿a quien seguir?. Hay que confirmar que si Galán y Chamizo fueron los pioneros, no son los mejores escribiendo el extremeño. Será importante ir reconduciéndonos y, como en el caso de Mario y Louzado aceptar los usos del pueblo que es nuestra auténtica fuente.

Última anécdota

Hace años, me decía, un amigo médico:

- El hombre es Anatomía y Fisiología.

Le argüía yo:

- Y sentimiento y voluntad, y recuerdos y afectos

Respondía él:

- Si, pero eso no se ve.

Volvía a insistir yo:

•  Pero se ven sus efectos: El hombre comunica sus sentimientos con los demás; llevado por el amor, hace actos nobles, ayuda a otros hombres, pone la hacienda o la vida al servicio de la humanidad. El lenguaje es una energía potencial, que puede convertirse en cinética: un mitin, puede enardecer a la gente y terminar en actos socialmente vandálicos; un sermón puede conmover de tal manera a la gente que la haga llorar y a confesar sus pecados; una conversación puede cegar la voluntad del hombre y llevarlo al crimen. El hombre no es sólo Anatomía y Fisiología, es también pensamiento, palabra, deseo, voluntad y otras muchas cosas. Mi amigo, el médico, se reía viéndome defender mis ideas con tanto entusiasmo.

He rememorado esta anécdota, porque hay quien cree que paseando Extremadura, ya está hecho a todo; pero, para poseer en la mente y el corazón del pueblo hay que conocer su lengua y nadie puede decir que conoce una lengua si no es capaz de expresarse en ella.

Me decía una señora: “ Loh carrucuh tenemuh lah cuencarráh mu grandih, peru pa na moh sirbin pa bibil ehti lumbrol ”. Muchos de ustedes serán técnicos en filología, pero sólo quien sepa extremeño, comprenderá el sentido que insinúa la frase y la captará en su plenitud.

Un dialecto no es solo anatomía y fisiología, es también psicología, ética, moral, manifestación y comunicación de lo que se siente, trabajos, angustias, amor y vida compartidos por una comunidad que se expresan de manera semejante. Ese es el extremeño.

V. NECESIDAD DE ORDEN

A punto de terminar, se me ocurre hacer una pregunta ¿No habría que hacer algo para ordenar esta selva?

Mil veces hemos deseado hacer algo por el dialecto; pero ¿Cómo mantenerlo en su nivel si hay estudiosos que lo apedrean y escritores que lo tullen?

Habría que exigir más seriedad, se deberían asumir sólo las características del extremeño, adoptar todos la misma manera de escribir, simplificar formas y estar atentos siempre al modo de hablar el pueblo. Ése es nuestra universidad. No podemos hacer la aspiración con h, j, g, j'h, hj, etc. al mismo tiempo, ni tener cuatro formas de infinitivo, ni representar la unión del infinitivo y el pronombre con las diferentes formas: amarlu, amalu, amal-lu, amaglu, etc. ni el pronombre posesivo: muehtru, nuehtru; ni el personal: nusotruh, musotruh; megu, con migu, colmigu, etc.

Se hace necesario, hacer el bosque transitable, poner orden. La Gramática que escribimos, no fue sobre el modo de hablar de Calzadilla, sino sobre el modo de hablar de Extremadura. La considero un buen punto de arranque para escribir. Nos queda luego el léxico. Ya aportaremos el suficiente léxico para hacer del extremeño, un dialecto completo y digno. Muchas Gracias.

San Pedro de Mérida 1 de octubre del 2004

Pablo Gonzálvez González

 

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