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La
ruta de los Molinos del río Mao se encuentra en la parroquia
de Manín (Lobios). Este río, que desemboca en
el Limia, discurre por las laderas de la Sierra de Santa Eufemia,
y los molinos construídos a lo largo de su curso (unos
veinte) molían el grano de los pueblos de Manín,
Ludeiros, Compostela y Aceredo. Los molinos que pertenecían
al pueblo de Aceredo quedaron casi todos bajo las aguas del
embalse de Lindoso (unos 8). Si empezamos en la dirección
contraria al curso del río - de abajo hacia arriba -
los primeros pertenecían a Aceredo, a continuación
se construyeron los del pueblo de Compostela, seguidamente los
de Ludeiros y, en la parte más alta, los de Manín.
Los que forman esta ruta - diez - pertenecen a los vecinos de
Ludeiros y Compostela.
Estos molinos
recuperados con el esfuerzo de los vecinos, dejaron hace años
de moler. Muchos de ellos aún se encuentran en condiciones
de poder hacer harina si alguien se lo propusiese, para otros,
el tiempo transcurrido ya les pasó factura. De cualquier
forma, son un vivo ejemplo de lo que supusieron para la subsistencia
de las gentes de estos lugares. |
ALGUNOS DETALLES
QUE NOS PUEDEN PONER SOBRE EL TERRENO...
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Junto al
primer molino podemos observar unos campos a la otra orilla
del río (aún no hace muchos años que se
cultivaban, y se venía desde los pueblos a trabajarlos).
Si tenemos en cuenta que el pueblo más próximo
se encuentra a 3 km. y que los medios y los caminos no son los
más idóneos, concluimos que trabajar estas tierras
resultaba un gran sacrificio. Lo mismo ocurría a la hora
de ir al molino; éstos, al encontrarse lejos, hacían
de la travesía una auténtica lucha por la supervivencia.
En ocasiones, muchos vecinos no disponían de burros,
mulas o caballos para transportar el grano y la harina, lo que
les obligaba a hacer la travesía desde sus casas con
los sacos (unos 50 kg) a cuestas.
Estos molinos
tenían unos caminos de acceso que cada uno de ellos difiere
del vecino. Acceder a algunos resultaba peligroso, otros tenían
mejor entrada y por lo tanto facilitaban el trabajo.
Todos ellos
están construídos con materiales propios de la
zona, siendo el granito el gran aliado; incluso podemos encontrarnos
a lo largo del recorrido algún ejemplar con toda su estructura
(techo incluído) de piedra. También son todos
ellos de rodicio dadas las características
de la zona.
La fuerza
motriz que impulsa la maquinaria necesaria para la molienda
se la da el agua cristalina de este río virgen, donde
en invierno el caudal es muy elevado y resulta peligroso acercarse
a sus inmediaciones.
Las épocas
ideales para visitar y hacer la ruta son la primavera, el verano
y el otoño, resultando poco recomendable intentarlo en
época de lluvia, debido a las fuertes corrientes y a
lo resbaladizo del terreno. |
MOLINOS
QUE COMPONEN LA RUTA |
| MOLINO
DO FLORES |
| MOLINO
DO DOMINGO DO FLORES |
| MOLINO
DO GAITEIRO |
| MOLINO
DO CARIXA |
| MOLINO
DO CÉ MARTÍNS |
| MOLINO
NOVO |
| MOLINO
DO MOSCAS |
| MOLINO
DA ESTRELA |
| MOLINO
DA MARANTEIRA |
| MOLINO
DA FERREIRA |
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Una de las señales
que podemos encontrar a lo largo del recorrido indicando la
dirección a tomar. |
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DESCRIPCIÓN DEL
RECORRIDO
Desde el primer molino "do
Flores" iniciamos el camino por el margen derecho del río,
subiendo un pequeño muro que nos pone sobre un sendero
difícil de apreciar, o bien siguiendo por "la levada
del agua". A unos 200 m. nos encontramos el molino "do
Domingos do Flores" con teja como cubierta y levantado
parte de él sobre el lecho del río. El camino
continúa subiendo y a pocos metros se vislumbra el molino
"do Gaiteiro", construído en una zona de difícil
acceso y aprovechando el margen del río.
Continúa la subida
y recorridos unos cientos de metros nos encontramos en un pequeño
descampado que nos permite observar a lo lejos el viaducto,
y enfrente la abundante vegetación y el siguiente molino
"o do Carixa". Éste no pasará desapercibido,
pues su cubo es distinto al de los otros, sobresale al lado
del molino un torreón por donde el agua llega al "rodicio"
y el canal que trae el flujo también resalta junto a
esta construcción. Nos aprovechamos del canal de traída
para subir al siguiente molino del "Cé Martíns"
(uno de los mayores y mejor conservados). Su estructura de piedra
cortada con grandes losas como tejado es una muestra de su belleza.
Continuando con el recorrido
nos acercamos al molino "Novo" situado en un pequeño
llano. A continuación, el molino del "Moscas"
(bien conservado y de buena planta). Más adelante, el
molino de la "Estrela" también en toda su planta
y cubierta de piedra. Estos últimos molinos se encuentran
en una especie de recinto amurallado, más bien un muro
de mampostería en el que se delimita el terreno que les
pertenece. Para llegar a los molinos de la "Estrela, Maranteira
y Ferreira" abunda la vegetación que lo envuelve
todo.
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Desde aquí ya sólo
nos queda volver, contemplando y observando el esplendor de la naturaleza,
no perder de vista el curso del río, que nos muestra a través
de sus aguas cristalinas algunos pozos dignos para el baño y,
cómo no apreciar los lagartos, culebras de agua y un sin fin
de seres vivos que hacen de este lugar su medio de vida, recorrer el
camino por un monte despoblado de árboles que nos adentra en
las "Touzas" de carballos que nos cubriran nuestro paseo hasta
acabar nuestro paseo por el río Mao en la Escusalla.

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