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| Tras la huella del lobo |
23-01-05 |
Francisco Álvares, Investigador del "Grupo Lobo" de la Universidad de Lisboa: "El lobo no es una maldición, sino una mina para el turismo" E. R. / VIGO El zoólogo Francisco Álvares, del "Grupo Lobo" de la Universidad de Lisboa, defiende que las comarcas donde hay lobos pueden beneficiarse de su presencia a través del ecoturismo, una iniciativa que ya se explota en Francia o Rumanía. -¿Cómo pueden obtenerse beneficios económicos de la presencia del lobo? -El lobo tiene un atractivo enorme para el gran público. Este animal está en el imaginario de las personas. Y las áreas con lobo deberían explotar esto a través del ecoturismo, con rutas de senderismo y alojamiento rural que muestren el hábitat de las manadas, donde se vea el ganado en libertad y se puedan visitar las loberas, los "foxos" donde en otros tiempos eran cazados. -¿Funciona en la Península alguna experiencia de promoción turística a través del lobo? -En Francia, donde tienen mucho menos lobo que aquí, existen varios proyectos en marcha. Y también en los Cárpatos, en Rumanía. En la Península Ibérica, la primera empresa que explota el ecoturismo vinculado al lobo está en Montealegre, un pequeño municipio portugués junto a la frontera de Ourense. Se llama "Nature Barroso" y ha creado rutas de senderismo, alojamientos y ha restaurado tres loberas. -¿No resulta difícil convencer al ganadero de que el lobo, una especie a la que teme desde tiempos remotos, puede ser una fuente de riqueza? -Por supuesto que es difícil. La gente del rural tiene una mentalidad distinta sobre el lobo que el científico. No se le puede ir a hablar de conservación si antes no hay unos planes de indemnizaciones cuando sufren ataques. Aún existe la idea hasta de que al lobo lo soltamos nosotros, cuando es totalmente falso. Por eso hace falta que las administraciones sensibilicen a los ganaderos y apuesten por estos proyectos de ecoturismo. -Habla de hacerles ver que el lobo no es una maldición... -Sí, porque, bien gestionado, el lobo no es una maldición, sino una mina para el ecoturismo. Los dominios del depredador- "Signatus". La variedad de lobo presente en la Península Ibérica es el Canis Lupus Signatus, adjetivo que recibe por una señal en forma de banda negra que tiene en las patas. - Características. Un lobo adulto puede tener una longitud de entre 100 y 120 centímetros, y una alzada a la cruz de entre 60 y 70 centímetros. El peso varía entre 30 y 50 kilos, aunque se han encontrado ejemplares de hasta 75 kg. Las hembras tienen unas dimensiones y peso inferiores a los de los machos. La edad del lobo en buenas condiciones de supervivencia puede alcanzar los 16 años. - La manada. El lobo es un animal social, que vive en manadas, formadas por una pareja reproductora, sus cachorros y uno o dos adultos o jóvenes no reproductores. También se dan lobos solitarios, en busca de pareja o de una manada en la que integrarse. - Lobeznos. Las parejas de lobos son estables. Se rompen si desaparece el macho o la hembra. Tienen una sola camada de entre tres y ocho crías al año. La loba amamanta a sus cachorros, mientras el macho caza y, alimenta luego a los lobeznos regurgitando el alimento ingerido. - El jefe. Los lobos son depredadores en la cima de la pirámide animal. No existen especies que la amenacen, salvo el ser humano. Dentro de las manadas son también jerárquicos. Desde lobeznos, unos lobos muestran más dotes de liderazgo que otros y, a los más débiles, la hembra puede terminar por repudiarlos. - Su alimento. El lobo se alimenta de mamíferos de menor porte, como zorros, perros, conejos y liebres. También en ocasiones cazan jabalíes solitarios, en especial a sus crías. En Galicia, ataca al ganado de monte y sólo en escasez de alimento opta por el ganado doméstico, como ovejas, terneros y potros. - El lobo y el perro. Lobo y perro
comparten un código genético. En realidad, según
los últimos estudios, parten de un reciente tronco común
hasta derivar en "canis lupus" y "canis lupus familiaris".
Sin embargo, el lobo puede alimentarse de perros. Y, también,
aparearse con ellos. Se sospecha que, en los últimos años,
en la Costa da Morte, se está produciendo un importante cruce
entre lobos y perros. Una curiosidad entre ambos animales es que, mientras
el perro puede morder como defensa, el lobo sólo ataca para alimentarse.
Por lo general, es esquivo y teme, con razones sobradas, al ser humano. |
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