Novas - Noticias - 2005

Tras la huella del lobo

23-01-05

LA XUNTA PAGÓ 163 AYUDAS POR ATAQUES AL GANADO EN 2004
Eduardo Rolland / VIGO
Ochenta manadas de lobos habitan las sierras de Galicia. La cifra es una conjetura de los investigadores, pues no existe un censo exhaustivo del "canis lupus" en la Comunidad, pese a que es la región con mayor presencia de este depredador en toda la Europa Occidental. Los últimos datos precisos siguen siendo los del censo que, en los años 70, elaboró el naturalista vigués Felipe Bárcena. Falta un estudio completo y actualizado. Pero, en las sierras de A Peneda-Xurés, en la frontera entre Portugal y Ourense, ese plan ha comenzado. Científicos de la Universidad de Lisboa, en colaboración con investigadores gallegos, han desarrollado aquí el más ambicioso trabajo jamás realizado sobre el lobo en la región.
Dos razones explican que falten estudios. El zoólogo Francisco Álvares, responsable del trabajo de campo del proyecto de O Xurés, las detalla: "La primera es la dificultad para seguir al lobo, que es un animal esquivo, pero la principal es que las administraciones tienen miedo de promover trabajos sobre una especie que les da problemas con los ganaderos".
Álvares, que pertenece al "Grupo Lobo" de la Facultad de Ciencias de Lisboa, ha comprendido, tras una década estudiando al "canis lupus", que los políticos "prefieren pagar indemnizaciones a estudiar el problema, y así estamos, sobre todo en Galicia, sin datos precisos sobre esta especie única".
El zoólogo habla de Galicia y de Portugal como si no existiese una frontera. Y, en su trabajo, de hecho no existe. Las seis manadas que ha seguido, en los últimos cuatro años, por las sierras de A Peneda-Xurés, actúan a uno y otro lado de la "raia".
El plan de Álvares -ayudado por los zoólogos gallegos Pedro Alonso y Pablo Sierra- le permitió capturar sucesivamente, entre 2000 y 2004, a tres lobos jóvenes, a los que colocó un collar con un radiotransmisor. Bautizados como Bandua, Laroco y Gubio los tres animales tenían su territorio en las sierras de Montealegre, en Portugal. Pero pronto se trasladaron a Galicia, donde un año después fueron muertos por el ser humano: Bandua, que había llegado a ser jefe de su manada, fue atropellado en 2003 a la entrada de Xinzo; Laroco murió envenenado en un monte de A Limia; y Gubio cayó presa de un lazo, también en Ourense.
"Seguí a los lobos por radio durante tres años y nos aportaron muchos datos sobre movilidad y alimentación -explica Álvares- y los tres terminaron por demostrar hasta qué punto el hombre es peligroso para ellos".
Nunca hasta ahora se habían radiomarcado lobos en Galicia. En Portugal, esta investigación servirá para determinar el efecto de las infraestructuras en la especie. "En la Universidad de Lisboa queremos saber cómo influye una autovía, una línea férrea o un parque eólico en las manadas de lobos", asegura Álvares.
El zoólogo vigués Pedro Alonso cree que Galicia podrá aprovecharse de este estudio: "Con estos datos, sabremos algo más sobre nuestra población, que en los últimos veinticinco años parece haberse reducido: estimamos que hoy hay la tercera parte de lobos que en 1974".
Pero la población sigue siendo aún la mayor de toda la Europa Occidental. Como lo demuestran los 41.371 euros que la Xunta pagó a ganaderos en 2004 en ayudas por un total de 163 ataques de lobo reconocidos.
Medio Ambiente ha llegado a autorizar batidas contra el depredador. Mientras muchos ganaderos hacen justicia por su cuenta, como demuestran las muertes de Laroco y Gubio en Ourense.
"Estamos jugando a ciegas y podemos cometer un grave error", advierte Pedro Alonso, "ochenta manadas no es tanta población como para que no terminemos por exterminar a la especie en Galicia".
Los zoólogos proponen estudios sobre el hábitat y la alimentación del lobo. Piden también planes que conciencien a la población rural y ayudas para los ganaderos. Y analizar qué razas de vacas y caballos de monte hacen frente con más éxito a los ataques. "Hay que armonizar la presencia del lobo con el interés de los ganaderos y, con una buena ordenación, no tendríamos los problemas que ahora hay", afirma Francisco Álvares. Su estudio en O Xurés ha demostrado que el lobo, aunque es territorial, se mueve más de lo esperado. Y esto explicaría que se reduzca su población en Lugo y la cuenca del Sil, mientras crece en O Suído, la sierra entre Pontevedra y Ourense. "Así se entenderían los ataques del año pasado en O Deza, Fornelos y A Lama", dice Alonso.
El trabajo portugués y gallego en la "raia seca" ha sido un paso importante. Ahora, los zoólogos quieren un estudio global, en toda la Comunidad, sobre el señor de la sierras de Galicia: el lobo.

Francisco Álvares, Investigador del "Grupo Lobo" de la Universidad de Lisboa: "El lobo no es una maldición, sino una mina para el turismo"

E. R. / VIGO

El zoólogo Francisco Álvares, del "Grupo Lobo" de la Universidad de Lisboa, defiende que las comarcas donde hay lobos pueden beneficiarse de su presencia a través del ecoturismo, una iniciativa que ya se explota en Francia o Rumanía.

-¿Cómo pueden obtenerse beneficios económicos de la presencia del lobo?

-El lobo tiene un atractivo enorme para el gran público. Este animal está en el imaginario de las personas. Y las áreas con lobo deberían explotar esto a través del ecoturismo, con rutas de senderismo y alojamiento rural que muestren el hábitat de las manadas, donde se vea el ganado en libertad y se puedan visitar las loberas, los "foxos" donde en otros tiempos eran cazados.

-¿Funciona en la Península alguna experiencia de promoción turística a través del lobo?

-En Francia, donde tienen mucho menos lobo que aquí, existen varios proyectos en marcha. Y también en los Cárpatos, en Rumanía. En la Península Ibérica, la primera empresa que explota el ecoturismo vinculado al lobo está en Montealegre, un pequeño municipio portugués junto a la frontera de Ourense. Se llama "Nature Barroso" y ha creado rutas de senderismo, alojamientos y ha restaurado tres loberas.

-¿No resulta difícil convencer al ganadero de que el lobo, una especie a la que teme desde tiempos remotos, puede ser una fuente de riqueza?

-Por supuesto que es difícil. La gente del rural tiene una mentalidad distinta sobre el lobo que el científico. No se le puede ir a hablar de conservación si antes no hay unos planes de indemnizaciones cuando sufren ataques. Aún existe la idea hasta de que al lobo lo soltamos nosotros, cuando es totalmente falso. Por eso hace falta que las administraciones sensibilicen a los ganaderos y apuesten por estos proyectos de ecoturismo.

-Habla de hacerles ver que el lobo no es una maldición...

-Sí, porque, bien gestionado, el lobo no es una maldición, sino una mina para el ecoturismo.

Los dominios del depredador- "Signatus".

La variedad de lobo presente en la Península Ibérica es el Canis Lupus Signatus, adjetivo que recibe por una señal en forma de banda negra que tiene en las patas.

- Características. Un lobo adulto puede tener una longitud de entre 100 y 120 centímetros, y una alzada a la cruz de entre 60 y 70 centímetros. El peso varía entre 30 y 50 kilos, aunque se han encontrado ejemplares de hasta 75 kg. Las hembras tienen unas dimensiones y peso inferiores a los de los machos. La edad del lobo en buenas condiciones de supervivencia puede alcanzar los 16 años.

- La manada. El lobo es un animal social, que vive en manadas, formadas por una pareja reproductora, sus cachorros y uno o dos adultos o jóvenes no reproductores. También se dan lobos solitarios, en busca de pareja o de una manada en la que integrarse.

- Lobeznos. Las parejas de lobos son estables. Se rompen si desaparece el macho o la hembra. Tienen una sola camada de entre tres y ocho crías al año. La loba amamanta a sus cachorros, mientras el macho caza y, alimenta luego a los lobeznos regurgitando el alimento ingerido.

- El jefe. Los lobos son depredadores en la cima de la pirámide animal. No existen especies que la amenacen, salvo el ser humano. Dentro de las manadas son también jerárquicos. Desde lobeznos, unos lobos muestran más dotes de liderazgo que otros y, a los más débiles, la hembra puede terminar por repudiarlos.

- Su alimento. El lobo se alimenta de mamíferos de menor porte, como zorros, perros, conejos y liebres. También en ocasiones cazan jabalíes solitarios, en especial a sus crías. En Galicia, ataca al ganado de monte y sólo en escasez de alimento opta por el ganado doméstico, como ovejas, terneros y potros.

- El lobo y el perro. Lobo y perro comparten un código genético. En realidad, según los últimos estudios, parten de un reciente tronco común hasta derivar en "canis lupus" y "canis lupus familiaris". Sin embargo, el lobo puede alimentarse de perros. Y, también, aparearse con ellos. Se sospecha que, en los últimos años, en la Costa da Morte, se está produciendo un importante cruce entre lobos y perros. Una curiosidad entre ambos animales es que, mientras el perro puede morder como defensa, el lobo sólo ataca para alimentarse. Por lo general, es esquivo y teme, con razones sobradas, al ser humano.