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MIEL UN ALIMENTO BIOLÓGICO
La miel es un alimento biológico
elaborado por la abejas obreras y consumido por los humanos
desde hace 200.000 años. Se trada de un producto biológico
de composición compleja y muy diversa, debiéndose
hablar de mieles en lugar de miel.
La miel procede del néctar
de las flores. Éste es absorvido por las abejas y enviado
al estómago donde se mezcla con determinadas ezimas procedentes
de las glándulas salivares, transformándose en
miel.
Los componentes esenciales
son: hidratos de carbono (azúcares), agua, proteínas,
sales minerales, vitaminas, aromas y otras sustancias.
El contenido en agua es de
18,6%.
Azúcares: principalmente
glucosa y fructuosa (dentro de los monosacáridos), sacarosa
(menos abundantes), y muchos otros azúcares (polisacáridos).
Proteínas: en cantidades
muy pequeñas, procedentes del néctar o de las
propias secreciones salivares de las abejas.
Sales minerales: en contenido
siempre inferior al 1%, siendo más abundante en mieles
oscuras. Lo más abundante es el potasio seguido del calcio,
sodio, manganeso e hierro. La mayor o menor riqueza de estos
elementos está relacionada con las plantas y la naturaleza
de los suelos que rodean a la colmena.
Vitaminas: la más abundante
es la vitamina C seguida de la B, y considerado un alimento
pobre en vitamina A.
Aromas: el aroma varía
segun la frescura y el contenido en agua.
Otras sustancias son ácidos
orgánicos tales como el acido fórmico de propiedades
antisépticas, y la inhibina (sustancia que paraliza el
desarrollo de baterias o que le confiere propiedades antibióticas
naturales), dotándolo de propiedades curativas.
Debido a su composición
se trata de un alimiento altamente energético y de gran
calidad. La ingestión de miel permite una alimentación
inmediata e intensiva de todo el sistema muscular especialmente
del corazón. También almacena parte de sus azúcares
en forma de glucógeno, reserva energética del
organismo.
Es muy importante para el desarrollo
infantil por su energía de utilización rápida
que ayuda en la asimilación del calcio y del manganeso,
de gran importancia en la etapa de crecimiento.
Aparte de las propiedades descritas,
la miel tiene importantes propiedades terapeúticas, y
todos recurrimos en más de una ocasión al tarro
de miel para mitigar los síntomas de un catarro o acelerar
la cicatrización de alguna herida.
Es reconocido su poder antiséptico
sirviendo con excelencia a la cicatrización de la piel,
se impregna sobre las quemaduras, heridas y grietas con excelentes
resultados.
También es utilizada
como producto de belleza dadas sus propiedades refrescantes
y emolientes.
Muchas veces es utilizada como
adulcorante para diabéticos, así como también
es usada para acelerar el metabolismo del alcohol en casos de
intoxicación etílica.
Hay muchas clases de miel en
función de las variedades florales de las que proceda,
lo que le confiere un amplio abanico de sabores o colores.
Las más comunes son
las mieles de romero, azahar, eucalipto, brezo, etc.
Se clasifíca en tres
grandes grupos:
- Mieles uniflorales, procedentes principalmente
de una especie vegetal única.
- Mieles multiflorales, procedentes de
flora muy variada.
- Miel de melada, obtenida primordialmente
a partir de secreciones azucaradas de las partes vivas de
una planta o encontrándose sobre ella.
En los establecimientos alimentarios podemos
encontrar miel en varias presentaciones:
- Miel decantada o escurrida.
- Miel centrifugada.
- Miel prensada.
- Miel cremosa.
- Miel en trozos de panal.
Sea cual sea su presentación y variedad
de la que se trate, debemos contar con la miel en nuestra alimentación
ya que se trata de un alimento de alta calidad y de propiedades
beneficiosas para nuestro organismo. |