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El día 19 de Julio de 1.991, el Gobierno español aprueba el acuerdo por el que se declara de Urgencia la ocupación de las tierras y bienes afectados por el "Embalse de Lindoso". En ese mismo verano del año 91 se buscan medidas de presión, adoptando la manifestación como primer camino a seguir en la defensa de sus intereses. La primera de las manifestaciones se desarrolla en la frontera de A Madalena, el día 1 de Septiembre de 1.991. Los vecinos cortan el tráfico en la frontera y corean consignas en contra de los poderes públicos y de la empresa constructora. Los manifestantes afirman: "Aquí va haber algo gordo, porque se están portando mal con nosotros". Este proyecto rompe la convivencia y la identidad de varios pueblos: "Yo, por ejemplo, nací aquí, viví toda mi vida aquí y no sé andar por el mundo, ¿a donde voy yo ahora, a mi edad tener que conocer cara nuevas?". Esto supondrá la dispersión de las gentes, hay familias que no se verán nunca más. Los vecinos no permiten el traslado de la iglesia de Aceredo: "Si no nos oponemos se van apoderando de las cosas poco a poco". "Al final igual nos dan un patada en el culo y nos echan fuera, el gobierno está apoyando más a la presa portuguesa que a nosotros". Los vecinos se quejan de que la empresa sólo les ofrece migajas: 32.000.-ptas. por metro construído y 474.-ptas por metro de huerta en tierras tan fértiles como las de este valle. Algunas de las consignas usadas: Goberno titireteiro, véndenos ó extranxeiro / Embalse de Lindoso, chanchullo escandaloso / Fraga presidente, ¿qué fás cas túas xentes? / Goberno Socialista, expropia con lei Franquista / Electricidade portuguesa, abaixo a túa presa / EDP raposo, fóra as mans do noso / O Estado español pretende regala-los nosos bens a Portugal / Expoliación camuflada. Non ó traslado da poboación con novas medicións / España e Portugal pobos irmans, e nós que somos ¿cáns?. 8 de Septiembre de 1991: 2º domingo que los vecinos se manifiestan en la frontera de A Madalena. 15 de Septiembre de 1991: tercer domingo de manifestación en la frontera de A Madalena. Ese mismo día por la tarde también se manifiestan en Lobios. Los vecinos intentan recabar el apoyo del alcalde socialista Antonio Ferreira, y solicitan las llaves de las antigüas escuelas donde tendrá lugar el levantamiento de actas previas en los próximos días.
LEVANTAMIENTO DE ACTAS PREVIAS 16 de Septiembre de 1991: se pretende levantar las actas de ocupación previa en Lobios. El acto está convocado para las 9 de la mañana aunque algunos vecinos deciden hacer guardia desde las cuatro de la mañana. Mientras, 200 vecinos afectados llegan a las ocho de mañana en autocar para incorporarse a la protesta e impedir dicho levantamiento de actas. Los peritos, como se esperaba, llegaron a las ocho de la mañana, y los representantes de EDP fueron recibidos a tomatazos. Se concentraron 80 miembros de las fuerzas de seguridad para velar por integridad de las personas encargadas del levantamiento de actas. Los vecinos -aconsejados por sus abogados- deciden no permitir el levantamiento de actas (esto podría suponer con la Ley en la mano la ocupación urgente en el plazo de 8 días, sin depósito previo y sin garantías). Los vecinos reclaman, ante tanta celeridad, la valoración de las propiedades así como indemnizaciones indirectas (provocadas por el cambio de residencia forzoso, los gastos de traslado, los jornales perdidos y otros conceptos que están recogidos en la petición de los vecinos a la empresa). Durante la manifestación y la protesta llevada a cabo para impedir el levantamiento de actas, los vecinos amenazan a los representantes de la empresa con frases del tipo "eiche comer os fígados". Se pretende expulsar a una familia con la simple indemnización de 1,5 millones de pesetas, cuando en Lobios un solar cuesta alrededor de 6 millones, más 10 millones que supone la construcción de una vivienda. Las posibilidades se vuelven nulas para muchos de los afectados. La queja de los vecinos resulta elocuente, más si cabe pensando en las cifras que reciben los Ayuntamientos, la Iglesia, y las Administraciones Autonómica y Central. Entre las frases de desesperación se escucha: ¿Para nosotros sólo quedan las migajas?. El responsable de EDP asegura que no se cerrará el Embalse hasta que se compre o se expropie la totalidad de los terrenos. En la última oferta se les fija un máximo de 45.000.-ptas. por m2 de vivienda (rechazado de plano por los vecinos). El principal núcleo de resistencia -que no acepta ningún acuerdo- se encuentra en Buscalque. Se denuncia por el presidente de la Asociación de ofectados Manuel Salgado Pereira que "se está visitando a xente de avanzada edade a altas horas de madrugada, para condicionalos a que vendan, nas últimas datas están ofrecendo cantidades irrisorias, como pode ser por un capital e unha casa tres millóns de pesetas, co cal non poden nin construir unha casa nin, por suposto, vivir como a facían aqui". "Os veciños teñen totalmente asumido que terán que sair dos terreos, mais cren que as compensacións por deixar toda unha vida atrás, ca carga emotiva que elo supón sería imposible de calcular". "O que se pide e unha peritaxe xusta dos terreos a ocupar". "En Galicia mátase por carballo, ai que imaxinarse o que se pode fager cando a un se lle vai toda a vida dun plumazo". Los vecinos no dejan de quejarse por la actitud de los poderes públicos: "Pasaron de nós ampliamente, reunense cos alcalde co gobernador civil, cós representantes sa Xunta de Galicia e formulanse preguntas parlamentarias, sacando como conclusión que se atopan desamparados".
Entre las estrategias de EDP, se decide el contacto individual con los vecinos y la negociación un por uno. Con esto se busca la división y sacr el mayor beneficio posible para la empresa. Como dice el refran "divide y vencerás".
Todo transcurre como si nada fuese a cambiar, la tienda del pueblo es un lugar que manifiesta esa normalidad. Tambien se sigue manteniendo la postura de fuerza no dejando trasladar la iglesia de Aceredo "simbolo de resistencia" a su nueva ubicación entre Ludeiros y Compostela. Se da el caso de que una familia trasladada a Aceredo cuando se ocupó su pueblo por el embalse de "As Conchas" aguas arriba, ahora de nuevo tiene que escapar de las aguas del Limia. Entre las muchas cosas que se pierden en la Baixa Limia, destacar las truchas que tenían en este río su habitat, aprobechandose de las aguas cristalinas de este lugar, ideal paraje para la práctica de deportes de caña. |
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Mis agradecimientos a Miguel A. Díaz Rodríguez por sus fotos, a Mª P. Paz Garrido por sus fotos y el apoyo incondicional a este reportaje y a Jesús M. Álvarez Plaza por las fotos enviadas. |
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Fuentes:
La Región, Faro de Vigo, La Voz de Galicia, Atlántico
Diario, Interviu, Nova Actualidade, Correio da Manha, Arco Atlántico. |