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Desde el 16 de Febrero de 1.907 (casi 100 años) existe un acuerdo para el aprovechamiento del río Limia a la altura de Lindoso (Portugal), concediéndose por Orden Real el aprovechamiento a dos personas: D. Justino Antunes Guimaraes, natural de S. Salvador de Britelo (Guimaraes) -Braga- Portugal D. Jesús Palacios Ramilo, natural de Ribadavia (Ourense) - España Se les concede los privilegios para aprovechar el río en el lugar denominado "Costa do Fajo" (Lindoso). El 19 de Mayo de 1.908 se constituye la Sociedad Eléctrica del Limia, a la cual se les concede la licencia oportuna. Esta sociedad se constituye con un capital social de 4 millones de pesetas. Ese mismo año comienzan las obras, sufriendo a lo largo de los años una serie de contratiempos debido a circunstancias políticas. En Portugal se implanta la República en el año 1.910, luego de 1.914 a 1.918 se desarrolla la Primera Guerra Mundial. En el año 1.921 se consigue acabar la construcción del canal (obra reseñable, pues su construcción se volvió muy difícil para esa época; estamos hablando de 17 Km. de canal en un lugar de roca viva, con un valor añadido pues este canal en la mayor parte de su recorrido está construído en túnel) cuya capacidad es de 20 m3/sg.
En el año 1.922 se pone en marcha la primera central, con una potencia de casi 9.000 Kwh, transportándose esta corriente hasta la ciudad portuguesa de Oporto. En los años 1.923 y 1.924 se aumenta el muro de la presa, pasando de los 5 m. iniciales a 23 m. de altura; a su vez se aumenta la capacidad del canal, pasando de 20 m3/sg a 30 m3/sg. Con el paso de los años también aumenta la capacidad de producción de la central, a la que se añaden más turbinas hasta llegar al año 1.951 en el que se consigue una producción de unos 92.000 Kwh. Debemos recordar que desde la ampliación del muro de la presa, los pueblos de Buscalque y O Bao sufren problemas de inundaciones cuando el caudal aumenta repentinamente debido a las grandes lluvias y al lugar escogido para ubicar la presa, donde confluyen dos ríos y un sinfín de regatos. Pero todo esto se queda pequeño a partir de la revolución industrial sufrida en los años 60. En estos años se comienzan las gestiones y mediciones para la construcción de una Macro Presa. En el año 1.968, el 25 de Mayo, se alcanza un acuerdo entre Portugal y España, entre los dictadores Salazar y Franco. Desde esa fecha hasta el año 1.992, se comienza con las gestiones y la compra de los terrenos a los vecinos afectados. Durante los años 70 no se consiguen grandes avances, pero en la década de los 80 comienza el hormigón a tomar forma en la Presa de Lindoso. Muchos de los afectados se van deshaciendo de sus propiedades mediante intermediarios de la E.D.P. (Electricidade de Portugal), alcanzando un total de 600 afectados ( 2/3 del total). Aunque no quisiera caer en la simpleza del dato técnico y mucho menos en la publicidad al intruso, considero que este reportaje debe tratar algunos de los aspectos del causante del daño: LA PRESA. Ésta tiene un muro de 110 m. de altura y 297 m. de longitud. Este gigante construido en 21 pilares con 21 m. de espesor en su base y acabando con 4 m. de espesor. El volumen es de 308.000 m3 de hormigón. Tiene una capacidad de 379 Hm3 y ocupa 1.072 hectáreas en 18 km de longitud, llegando a los pies de la central de las Conchas situada en el pueblo de O Valoiro (Lobios) ( de no existir esta central, estaríamos hablando de un monstruo aún mayor y con mayor poder de destrucción de pueblos y superficie natural protegida). El agua recorre en los túneles del Lindoso unos 5.000 m. excavados en roca y recubiertos de Hormigón. La Central Hidroelétrica se encuentra a 340 m. bajo el nivel del terreno y a 200 m. de la cota del río Limia. Produce alrededor de 950 Gwh, siendo el mayor productor eléctrico de Portugal. Por si fuera poco, todavía se tuvo que construir otra presa (Barragen de Touvedo) aguas abajo para regular el cauce del río a su paso por las villas como A Ponte de A Barca, Ponte de Lima, y otros pueblos colindantes. Con ello se termina con el cauce natural del río en casi todo su recorrido. Con una inversión de unos 60.000 millones de pesetas, de los que SÓLO se destinaron a los afectados, terrenos, y Administraciones 9.000 millones. ¡Increíble!, ¡qué poco cuesta la muerte de un valle!.
El factor social es quizás el más importante, sin dejar de lado el tema medioambiental, además de las consecuencias socioeconómicas que produce un acontecimiento de esta envergadura. Los Ayuntamientos afectados de Lobios y Entrimo en la provincia de Ourense, perdieron para siempre los pueblos de: Aceredo, Buscalque, O Bao y parte de Quintela en Lobios. En Entrimo desapareció A Reloeira y afectó en gran medida a las tierras de cultivo de Lentemil.
Novecientos son los vecinos afectados, de los que 300 quedarán hasta el final y adoptarán un posición de fuerza para defender sus derechos (ellos son los verdaderos protagonistas de esta historia; a ellos les dedico este pequeño trabajo). Crearon una asociación de afectados llamada "Alto Lindoso", que formaban entre otros: Manuel Salgado Pereira, Manuel Quintas y Emilio Paz. No quiero dejar de referirme a Manuel Quintas, uno de los protagonistas principales en este papel tan difícil que les tocó jugar, Quintas -como le conocíamos- nos dejó para siempre a finales del año 2001 pero siempre perdurará en nuestra memoria, a pesar de sufrir una minusvalía física que le impedía moverse fácilmente, luchó día y noche contra todos los envites económicos que siempre están detrás de obras como éstas para aunar a los vecinos y conseguir la fuerza precisa en la lucha que les quedaba por afrontar. Su labor en los primeros momentos de este conflicto contribuyó enormemente a fraguar la postura de fuerza, sabiduría, y buen hacer que tuvo esta gente en todo el proceso expropiatorio. Asimismo, sería injusto no reconocer la labor de otros muchos que lucharon de igual forma, pero siempre creí - y creo- que Quintas no ha sido tratado con el reconocimiento preciso. |
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Mis agradecimientos a Miguel A. Díaz Rodríguez por sus fotos, a Mª P. Paz Garrido por sus fotos y el apoyo incondicional a este reportaje y a Jesús M. Álvarez Plaza por las fotos enviadas. |
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Fuentes: La Región,
Faro de Vigo, La Voz de Galicia, Atlántico Diario, Interviu,
Nova Actualidade, Correio da Manha, Arco Atlántico. |