COLABORACIÓNS
baixalimiaxures.com
LOBIOS
ENTRIMO
MUIÑOS
LOBEIRA
BANDE
Parque Natural Baixa Limia-Serra do Xurés
Gerês Xurés
Parque Nacional Peneda Gerês
JOSÉ LAMELA BAUTISTA

Quo vadis, Riocaldo?

El manantial termal de Riocaldo, a vista de pájaro se encuadra en el núcleo central del Parque Natural del Xurés y, desde una perspectiva espacial y matemática, se sitúa justo en el centro de gravedad del Parque Nacional Peneda-Gerês luso. Por eso, Riocaldo constituye el corazón de una de las áreas naturales más interesantes de Europa. Un corazón que, además, late al misterioso ritmo cardíaco de las mareas oceánicas.
De estas mareas que se detectan en sus charcas, hablaron personas ilustres de antes: Murguia, Risco, Alonso y otros. La versión de Benito Fernandez Alonso, hace cien años, decía que “con el flujo y reflujo de sus hirvientes aguas fluyen a los empujes del alta y baja marea; eso es tan de admirar cuando se considere la distancia a que se hallan del gran océano, sin explicarse la razón de fenómeno tan patente como extraordinario”
Las termas de Riocaldo fueron glorificadas, como no, por los romanos que aprovecharon públicamente sus salutíferas aguas, a las que nombraban como Aquas Origines en el siglo II y Aquas Ocerensis en el siglo IV.
A la esencia mágica de esta agua, derivada de su condición medicinal, hay que añadirle un papel relevante en la conservación de la cultura tradicional local, mediante su explotación económica que reportó una importante contribución a la gestión de las leyes comunitarias que rigieron la población de Riocaldo desde tiempos inmemoriales, y, desde diversos frentes: la conservación de la Ermita del Xurés, el arreglo de caminos parroquiales, la construcción de cabañas pastoriles, puentes y dixurros. Aun se recuerda como fue adquirida en Lisboa la campana pequeña del Xurés a principios de siglo con fondos comunitarios de los baños.
Pero, un episodio descorazonador pone en peligro la supervivencia de Riocaldo. Justo encima del manantial aludido, se está construyendo un macro hotel gestionado por capital privado, y que va ahogar a los ojos de los vecinos y en beneficio propio, el manantial termal para siempre. Por si fuera poco, se va a encauzar el Rio Caldo 200 metros aguas arriba, arruinando definitivamente el marco de extraordinario potencial biológico sobre el que se halla asentado el balneario.
Al amparo de no sé que normas, de curiosas generosidades, de vaporosas promesas, de trámites supuestamente legales, y sobretodo, con una preocupante falta de información a los vecinos afectados, surge palmo a palmo la construcción de la mole granítica que aplastará el corazón del Xurés. Habrá probablemente leyes que autoricen esta obra, pero, el espíritu de esas mismas leyes quedará seriamente quebrantado.
De nada servirá entonces que inquietos investigadores trabajen en la línea de ver si de Rivus Calidum (nombre dado a Riocaldo hasta el siglo XIII) procede el étimo Cal- de la tribu Calecia, pobladora del Xurés y víctima de las tropas de Decio Junio Bruto, que dio el nombre a Galicia, e incluso, (si no falla la opinión de mi ilustre amigo, el profesor universitario de Lisboa, Manuel Antúnez) el nombre a Portugal (Portus Calem).
Como dice un vecino de Riocaldo “Os nosos descendentes terán todo o dereito a reclamarlle a esta xeración a fraqueza e a covardía de deixar que veñan de fora e nos quiten hasta a propia seña de identidade: os baños (¡Se meu avó levantara a cabeza!)”.

José Lamela Bautista

baixalimiageres@hotmail.com
© www.baixalimiaxures.com