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L a  A n t á r t i d a

E l   C o n t i n e n t e   B l a n c o

El relieve

Se supone, según investigaciones recientes, que la Antártida sin su capa de hielo es una vasta llanura (cuencas de Wilkes y Polar) que se extiende entre las montañas Gamburtsev y los montes Trasantárticos. El relieve de la Antártida se caracteriza por una gran amplitud altitudinal ya que el punto más alto asciende hasta los 5.140 m de altura y el más bajo se localiza a 2.499 m por debajo del nivel del mar (fosa subglacial de Bentley).

Tiene una altitud media de 1.800 m, con una elevadísima meseta central de unos 3.200 m. Junto al mar de Ross, se encuentran los montes Erebus, Markham y Kirkpatrik. Existen diversos volcanes; los más destacados y activos se localizan en la Tierra occidental de Ellsworth, en la Tierra de Marie Byrd y en algunos enclaves de la península Antártica y Tierra Victoria. Sin embargo, los núcleos principales se encuentran en el volcán Scotia; en el Erebus, que mostró un claro aumento de su actividad volcánica a mediados de 1970 y, finalmente, en la caldera de Isla Decepción, cuya erupción entre los años 1967 y 1970 destruyó gran parte de las estaciones científicas cercanas de Chile y Gran Bretaña.

El relieve de la Antártida se encuentra intensamente condicionado por los hielos, que debido a su presión sobre la superficie terrestre han condicionado que la base continental del Antártico sea la más honda de la Tierra. A este hecho también ha ayudado la intensa acción erosiva de los glaciares en su desplazamiento.

La gran capa de hielo que envuelve a la Antártida se encuentra hoy en estado de equilibrio; sin embargo, se supone que hace unos tres millones de años sufrió un proceso de deshielo, ya que se han hallado evidencias de que el nivel del mar estuvo más alto. En el entorno del mar de Ross se halló a finales del mes de marzo de 2000 el iceberg más grande del mundo, que se encuentra al sur de Nueva Zelanda; según las primeras estimaciones sus dimensiones son similares a la isla de Jamaica, unos 10.990 km2.

Sin embargo, el dominio antártico no se conforma sólo de hielo, también son habituales los denominados oasis antárticos, es decir, regiones libres de hielos o con hielos muy finos. Estos oasis se originan al abrigo de los promontorios cercanos a las zonas costeras, que crean un microclima más suave e impiden, o por lo menos minimizan, la tendencia del agua marina a helarse. Estas regiones libres de hielo aparecen como verdaderos nichos de actividad biológica ya que se convierten en el hogar de un gran número de pingüinos, focas, pájaros, etc.