Verso
original de Florencio Rodríguez al torero ribereño
MANUEL ALVAR
Este es Manuel Alvar,
El torero
ribereño,
El mago de
la muleta,
El del
capotillo mágico,
El que
deja en cada lance
Los
corazones parados.
El que
hermana la emoción
Con el arte
soberano,
El que,
clavando los pies,
Deja
llegar paso a paso
Al toro, y
tirando de él
Suavemente,
muy despacio,
Hace q
vibre en la Plaza
Un alarido
de espanto
Y, que
nerviosos, se pongan
De pie los
aficionados,
Mientras
el ruedo se aroma
De
jazmines y de nardos.
Que en el
Jardín de la Isla
Unos
duendecillos magos,
En verano
entretejen
Los
capotes a Manuel,
Para dejar
a Colmenar y Aranjuez
En un gran
dosel.
Aranjuez-Julio-1931