ESBOZOS DE UN BARRIO

Hacia 1958 y 1959 se empieza a terminar los últimos edificios de lo que se llamó la colonia de los Carteros, ( colonia de las Margaritas ), formada en sentido paralelo por las calles:
Arroyo de la viña, hoy calle Cartago, que daba a la montaña , su nombre viene de un arroyo que con su mismo nombre pasaba por allí.
San Eulogio, donde había entre otras cosas el colegio San Pablo, y un alquiler de bicicletas.
San Eloy, llamada también calle Ancha por sus dos carreteras separadas por un terreno con árboles.
San Aniceto, tenia el colegio San Isidoro, una taberna, una peluquería, un bar, una carbonería, entre otra cosas.
San Remigio, en el centro a cada lado tiene una plazoleta, que una da a la calle anterior, y la otra a la siguiente.
Sebastián Francisco, había un colegio público, una tienda y un bar.
San Faustino, que daba al campo y un camino que te llevaba al pueblo, en mitad del camino había un pilón de granito, y un rodillo de una apisonadora que no se que utilidad tuvo.
San Narciso, perpendicular a las anteriores, es la que se cogía para ir a la plaza de Canillejas o la iglesia.
San Hilario, Al otro lado daba al campo hoy a las cocheras del metro donde había huertos de melonares y trigales.
En dirección a la plaza y sus alrededores eran casa bajas algunas con sus huertos, típicas de cualquier pueblecito de aquella época.
Teníamos un cine que se llamaba Alaska hoy desaparecido, también en la Avenida de Aragón un baile.
La colonia de los carteros era un barrio joven con muchos niños, la vida de estos desde muy chicos era el colegio y luego la calle , el mayor peligro que había era el carro de madera tirado por una o dos mulas del barrendero o del chatarrero , y la bicicleta del afilador. No faltaba la amistad, porque en todo portal había niños más o menos de la misma edad.
Al ir desapareciendo los huertos, estos fueron ocupados por ellos, para el juego y el entretenimiento, más tarde se haría el campo de fútbol con sus porterías reglamentarias y vestuarios.
Se vivía modestamente, en las casas la cocina era de carbón, el frigorífico de hielo, una pila de piedra, y la radio de galena, los colchones de borra, la televisión en blanco y negro apareció después, la primera, como en un cine iba la gente a verla a un bar, el teléfono había uno particular en una tienda, este era de pared.
Los Reyes Magos de ese tiempo debían de ser muy pobres porque pocos juguetes traían, se suplía con el ingenio y la creación de aquellos niños, aprovechando cada estación del año para la construcción de su propio juguete y el predominio de sus juegos:
Arcos de madera y las flechas con una chapa alrededor de uno de los extremos para darla peso, pistolas hechas con las pinzas de tender y que disparaban chinitas o garbanzos, los tiradores, las ballestas, los patinetes con unas tablas y ruedas de rodamiento, las cabañas de madera y cartón hecha de todos los estilos, los tanques de barro y un largo etc.