Comentario
Me
complace mucho hablar de Alfonso y su obra, no sólo porque es parte
importante de esta web, sino porque, al margen del ejercicio poético,
que tan bien desarrolla, se mete con la palabra justa en otras
épocas, en otras historias. Es decir, nos mete en la historia y en su
tiempo con el estudio riguroso de las gentes que poblaron los campos
y las vegas y que tuvieron en su mano o, acariciaron el reino de
Navarra.
He
de constatar que yo me confundo mucho con la historia, pero he
comenzado a mirar hacia atrás gracias a textos como estos, donde se
saborea “aquella trova al anochecer”, en torno a las hogueras, “entre
las odres de las concurridas tabernas” –como bien señala José Luis
García Herrera en el prólogo de “Principe de Viana”.
Mejor
que hablarlo es exponerlo y, aunque carezco de permiso previo para
reproducirlo, entiendo que no es mucho pecado si traslado a los
visitantes el primer capítulo de esta interesante biografía. Espero
que el editor entienda la labor publicitaria que desarrollamos, e
incluso, que él mismo nos envíe su opinión al respecto de esta
versión de Alfonso sobre “El príncipe de Viana”, o la última y más
reciente “Iñigo Arista” (primero de los vascones).
Alfonso
sabe que tiene toda mi confianza. Ahora voy a viajar con su lectura.
Sé que voy a sumergirme por momentos en la tristeza, “que me subirá
el dolor hasta las sienes”, porque, a veces, también se aprende del
dolor de los Príncipes.
Froilán de Lózar
|

|
Príncipe de Viana
|
|

|
Iñigo
Arista
|
|
Otros libros
|
|

|
La
huerta de Ana
|
|