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I
Animus
Necandi
Viciousness in the kitchen!
Silvia Plath
La cabeza en el horno,
Como un asado
De ideas poco hechas.
No se perdona
Aquello que se ha sido.
Más gas para el asado.
Que no quede
La parte más pequeña
Sin sustancia.
Hay que adornarlo
Con jarabes y especias
Sin medida.
Sorprendente desayuno
El que la
Lucas
Prepara a los niños.
Se chuparán los dedos
Con su madre.
Si no fuera
Porque la cosa es seria,
Yo también repetiría.
II
Trabajar cansa
Nada mejor que un abrazo
Para el frío.
En mi barrio hay hombres que se cansan
De vivir continuamente.
Dan demasiadas vueltas
A las cosas importantes.
Si, como yo,
Sufres por dos y amas por dos,
Estamos perdidos de antemano,
Cesare amigo.
Pongo en duda dioses y hombres
Y el efecto de los días tristes
Que tanto se prolongan.
Tampoco yo sé si soy o no un poeta
Y no me quejo.
Digamos que la alegría de componer
Se hace pagar cara.
Digamos que la vida se venga
Como un hombre.
¡Más razón que un santo!
Digamos que dejamos de escribir
A ver qué pasa.
Igual se entera alguien
De pasada.
© ALFONSO
PASCAL ROS
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