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Una de las fiestas
con mas sabor popular de nuestra región es sin duda la que se celebra
en la localidad de Vargas, ¿ cuando nació...?, ni idea, y nadie
lo sabe, ni los más viejos del lugar lo recuerdan, ahora
bien, imaginación no ha faltado para buscar explicaciones , lo cierto
es que se celebra de toda la vida y todo el que ha acudido alguna
vez se lo ha pasado bien y ha vuelto.
Pero vayamos a sus
orígenes, lo que conocemos, y explicaremos en que consiste.
Una de las versiones......
hace mucho tiempo llegó a Vargas un mendigo anunciando que en los
alrededores se había declarado una epidemia de peste y pidiendo
de comer, los vecinos se apiadaron de su aspecto y le atendieron en lo
que pudieron, le dieron de comer y contribuyeron con sus pocos medios
para que pudiera seguir su camino, el mendigo marchó y según
cuentan era San Sebastián, pues
bien, el santo en agradecimiento evitó que la peste se propagara
por esta localidad.
Otra versión........
ante la eminente llegada de la peste que estaba haciendo estragos en los pueblos
de los alrededores los vecinos de Vargas se encomiendan al santo Sebastián
y le ofrecen acoger y proporcionar comida a todos los mendigos que se acerquen
a Vargas cada 20 de enero, su festividad. Según parece la peste no
llegó a este pueblo y desde entonces los vecinos obsequian a todos
los mendigos en principio y en la actualidad a todo el que está en
Vargas ese día a degustar le típico cocido montañés
u olla podrida.
Cada uno que elija la versión
que quiera, lo cierto es que el nexo de ambas es la peste y que
afortunadamente no llegó a este pueblo, por supuesto que desde entonces
los vecinos de Vargas celebran esta festividad salvo en una ocasión
y como homenaje a una persona que llevaba esta fiesta en su corazón,
en su memoria dejó de celebrarse en el año 92.
Ha habido ocasiones en que
no se presentó a esta celebración ningún indigente, no
obstante no por ello se perdió ni la tradición ni este suculento
plato y tuvieron ocasión de degustarlo los niños de la Obra
San Martín.
¿En que consiste
esta celebración?
Como he dicho cada
20 de enero se invita a comer el típico cocido montañés
a todo aquel que se presenta en Vargas provisto de plato , vaso y cubierto.
La fiesta da comienzo la víspera,
el día 19, en la cual se celebra un Concejo abierto en el que participan
los vecinos y en el cual el Presidente de la Junta Vecinal llamado también
Alcalde Pedáneo, que en la actualidad es José Gutiérrez,
informa a los asistentes del estado de cuentas y de cuantas realizaciones
se han llevado y se pretenden llevar a cabo a lo largo del próximo
año, al final y después de aclarar todas las dudas a los vecinos
se invita a los asistentes a pan, chorizo y vino..., el chorizo es una nueva
incorporación ya que en sus orígenes era solamente el pan y
el vino.
Así mismo en sus orígenes
en este Concejo se subastaba la limpieza de caminos, los vecinos pujaban por
ser ellos los que limpiasen los caminos, esto obedecía a promesas que
habían hecho en agradecimiento... así mismo se subastaba el
ser campanero, ahora esto no tiene mucha importancia pero en su momento fue
imprescindible en un pueblo la labor del campanero, por medio de los diferentes
toques de campana se avisaba a los vecinos de los acontecimientos más
importantes, por ejemplo los toques de alarma por fuego en viviendas , cosechas,
etc., la convocatoria de los vecinos a alguna reunión importante, avisos
de defunciones, de fiesta...
Actualmente... se sigue con
el Concejo y a los niños de la concentración Escolar se les
invita a un bocadillo y refresco por la tarde, ha desaparecido la limpieza
de los caminos y el oficio de campanero.
Por lo que se refiere a la
fiesta del día 20... hace muchos años, yo lo he oído
comentar, cada vecino en su propia casa elaboraba un cocido montañés
para posteriormente juntarse todas las raciones en una gran olla y dar de
comer a los indigentes, en la actualidad es una comisión de fiestas
de la que forma parte la Junta Vecinal de Vargas la que se ocupa de encargar
su elaboración y en la que participan los vecinos aportando bien los
materiales o monetariamente, al final no son muchos los indigentes que van
Vargas y los vecinos desde hace años dan buena cuenta de este plato
ayudados por turistas y amigos que en esas fechas se dan cita en Vargas.
¿Y cuales eran las obligaciones
de los indigentes para con el santo Sebastián?, pues bien, los indigentes
debían asistir a la misa y los oficios del santo, al final se les daba
la comida en el portal de la iglesia y se repartía la recaudación
de ese día entre los indigentes cabezas de familia.
En los últimos tiempos
las raciones preparadas han sobrepasado las 2.000 las cuales, en las ocasiones
en que debido al mal tiempo no se han consumido han ido a centros benéficos
de nuestra región, sin embargo en ocasiones la masiva afluencia de
visitantes han propiciado que las últimas raciones casi no llegasen
a ser ración.
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