DUNAS DE MASPALOMAS


LIBRO: SANTA CRUZ DOMINADORA En esta polémica monografía, que ahora ve su segunda edición ampliada, el autor desarrolla algunas de las claves del centralismo interno en la provincia única de Canarias y nos brinda una visión sintética de cuanto supuso la dominación de Santa Cruz de Tenerife en la política decimonónica. Las razones de la lucha por la división provincial se explanan en términos de aspiración autonomista. Mucho tendrá que investigarse todavía para aclarar multitud de cuestiones, mas a partir de esta obra ya nada será lo mismo. Según hemos visto en distintas webs el precio del libro está en torno a diez euros.


PRESENTACION DE LA SEGUNDA EDICION DEL LIBRO "SANTA CRUZ DOMINADORA" DE D. AGUSTIN MILLARES CANTERO QUE HIZO EL 31 DE MAYO DE 2007 D.ARTURO CANTERO SARMIENTO Hartos de replicar la reiterativa estulticia del editorialista-Condestable, basada en su negro odio a Gran Canaria y recientemente en proclamas a favor de la independencia del Archipiélago pero, eso si, con capitalidad en su Santa Cruz, en esta ocasión hemos decidido reproducir, extractadamente por razones de espacio, las acertadas palabras del arriba mencionado integrante de este Grupo de Opinión, en la presentación del referido libro…."Estamos educados en el santo temor de Dios y en el odio a Gran Canaria. Han oído Vds. bien. Odio a Gran Canaria. La citada frase no fue dicha en una reunión de beodos tabernarios, ni en una parranda barriobajera. Fue proclamada en una Asamblea de abogados, médicos, ingenieros y otras personas cultas de la sociedad de Santa Cruz de Tenerife, durante la reunión constituyente de ATI por su fundador espiritual, D. José Miguel Galván Bello, al levantar el banderín de enganche con el que anunciaba el enfermizo propósito de seguir fomentando el odio contra la isla de Gran Canaria y de no renunciar a lograr una hegemonía económica y política de Tenerife que ni tuvo, ni tiene, ni tendrá nunca. Fue el anuncio de que en Tenerife se renunciaba a una futura región vertebrada sobre bases de comprensión y de concordia, a menos que sus pilares fueran el centralismo pueblerino, vengativo y reaccionario. Aquella funesta frase fue repetida en algunas ocasiones por el entonces principal soporte económico de ATI en Tenerife, el "virrey" del Sur Francisco Ucelay. Frase indigna y sumisamente aceptada por los sucursalistas de ATI en Gran Canaria, ciegos, sordos y mudos, en una asombrosa muestra de antipatriotismo que hubiera hecho enrojecer de vergüenza a nuestros abuelos. (…) La cuestión venía, desgraciadamente, de mucho tiempo atrás. En Octubre de 1977 se hizo público el texto del pre-Estatuto canario donde se suponía que la sede del Parlamento sería alternante entre Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife. Si el propósito de la Autonomía era resolver un problema que se pudría de viejo desde 200 años atrás ¿cómo se iba a pretender resolver el absurdo del mal llamado pleito insular si empezábamos por otorgar a una de las partes litigantes la redacción de sus reglas de juego?. Doctores de la Universidad de La Laguna fueron encargados de redactar el Estatuto sin que participara nadie de Gran Canaria. Así, el Estatuto nació escorado hacia Tenerife y con un sistema electoral disparatado y antidemocrático. Como ha explicado reiteradamente D. Antonio Castellano Auyanet, dicho Estatuto fue cuidadosamente pensado contra Gran Canaria. Me atrevo a afirmar que desde ese momento desapareció de Canarias la posibilidad de crear una región vertebrada y fuerte. Finalmente al Parlamento de Canarias se le dio sede en la Ciudad de Santa Cruz de Tenerife. Donde estuviese el Parlamento estaría la Capital de hecho. El Parlamento actuaba como fuerza centrípeta, acentuándose con todo descaro los desequilibrios contra Gran Canaria a la que cedieron la irrelevante limosna que señala la disposición adicional 4ª."La Delegación del Gobierno de la Nación en la Comunidad Autónoma radicará en Las Palmas de Gran Canaria". (…) Había llegado "la hora de Tenerife", ante la asombrosa indiferencia de la clase política más antipatriótica del mundo que es la de la mayoría de los políticos de Gran Canaria. Actitud tal vez explicada por la ausencia de algún medio de difusión que defendiera a esta isla. Y sin embargo, de vez en cuando, se abre alguna rendija: así se ha colado que hasta hace poco, Tenerife acumulaba el 76% de los órganos de gobierno de la Comunidad canaria. Día a día aumenta el expolio económico contra Gran Canaria, la isla que más dinero ingresa en el erario regional. Solo daré algún apunte sobre los últimos atropellos: la Sra. Julios en un alarde de "patriotismo" otorga graciosamente dos tercios de las subvenciones sanitarias a la isla de Tenerife. Datos publicados en Agosto de 2005. El ilustre articulista Sr. Castellano Auyanet ha denunciado los últimos atracos: un Instituto de Medicina Legal es construido en Tenerife, cuando su sede, por Ley, es Las Palmas de Gran Canaria. El Instituto de Hemodonación y Hemoterapia, con sede en Las Palmas de Gran Canaria, se vacía de contenido llevando sus competencias a Tenerife. La compañera sentimental del Presidente se lleva el ISTAC a su isla, luego suprime HECANSA y liquida SATURNO y SOCAEM con ayuda de la cuñadisima la Dulce Xerach. Los combustibles en Tenerife, en particular las gasolinas, son más baratos que en Gran Canaria. Al año de ser prácticamente trasladado el ISTAC a Tenerife, dirigido ahora por el fanático Alvaro Dávila, amigo personal del Presidente, Tenerife aumenta milagrosamente en más de cien mil habitantes, superando, supuestamente en varios miles a Gran Canaria, pero las cuentas no le salen: 1) Porque en las tres últimas votaciones en el Municipio de Santa Cruz solo votó el 51% de los que tenían derecho a hacerlo, lo que hace pensar que en el censo de dicha Ciudad aparecen muchos ausentes en Venezuela . 2) Porque el número de trabajadores inscritos en la Seguridad Social en la isla de Tenerife es muy inferior al de Gran Canaria. 3) Porque según el Servicio Canario de Salud el número de partos en la isla de Tenerife es solo el 78% de los habidos en Gran Canaria. 4) Es inexplicable que los dos principales periódicos de Las Palmas de Gran Canaria vendan 70.387 ejemplares de media por solo 32.191 los de Santa Cruz de Tenerife y 5) Un dato demoledor, definitivo: los alumnos de enseñanza secundaria matriculados en Gran Canaria superan a los de Tenerife, La Palma, Gomera y El Hierro sumados. Si las cifras del manipulador Alvaro Dávila fuesen ciertas, Tenerife es la isla encantada: sus habitantes no votan, los trabajadores no se afilian a la Seguridad Social, la gente no compra periódicos, los jóvenes no asisten a los colegios y en Tenerife no hacen el amor, hay poco nacimiento. Y todavía, sin embargo, algunos periodistas se limitan a copiar servilmente las cifras oficiales, facilitando con ello la labor de zapa de Tenerife contra Gran Canaria Pero, en realidad, este procedimiento no es nuevo, es continuación de la formidable denuncia que publica Agustín Millares Cantero en esta obra antológica "Santa Cruz dominadora", que estamos presentando, un compendio abrumador en la que uno no sabe que admirar más si la coherencia del relato o el enorme trabajo de investigación de datos. (…) Agustín pone énfasis y demuestra que fue la izquierda republicana y no la derecha y menos aún los oportunistas asamblearios que aparecieron luego, quienes alzaron el estandarte contra la opresión, ejercida por la capa dominante de una sola isla contra el resto del pueblo canario en su conjunto y que desembocó en la división provincial de 1927. (…) Como destaca acertadamente Millares, antes de 1812 no existía en Canarias unidad administrativa, si bien los principales mandos, Audiencia Territorial, Comandancia General, Obispado, Inquisición, etc. tenían su sede en Las Palmas. La pugna empieza cuando se plantea adoptar el modelo administrativo francés. Antes, la Capitanía General se había trasladado a Tenerife, cuando los Comandantes Generales se percataron de la posibilidad de lucrarse con los negocios del vino y el contrabando. Finalmente, los absolutistas pudieron confirmar la capitalidad de Canarias para Santa Cruz en 1833, arrebatándosela a Las Palmas, gracias a arteras manipulaciones burocráticas en Madrid. Uno de los argumentos santacruceros es la supuesta superioridad poblacional de Santa Cruz, alegato que Agustín Millares rebate demostrando que siempre Las Palmas fue no solo el principal núcleo poblacional de Canarias, sino además -como ahora- el principal contribuyente a la bolsa regional. (…) Una vez hecha Santa Cruz con la capitalidad, Gran Canaria se convirtió en víctima de toda clase de saqueos. Uno de los más indignantes fue la tala de los montes grancanarios en 1834, hasta el punto que dos años después tuvo lugar un peligroso motín popular, pues era público que la deforestación grancanaria iba a surtir los almacenes de madera tinerfeños. El principal inconveniente con que se encuentra el lector ante el texto de Agustín Millares es que no hay nada superfluo, es una catarata de apuntes abrumadores: las tretas y artimañas de los Diputados tinerfeños para restar representatividad a Gran Canaria; la adulteración -como hoy- de los censos, las inversiones estatales en los puertos de Santa Cruz y de Las Palmas, cuadruplicando los de la primera a la segunda. El trato infame que se otorgó a Las Palmas en Sanidad, Educación Pública y Beneficencia. Millares lo resume acertadamente al final de su trabajo; Las continuas agresiones de Tenerife a Gran Canaria crearon una región imposible. Canarias se rompió por el egoísmo de Tenerife. La división provincial de 1927 fue una consecuencia, no su origen.(…) Pero, el centralismo interior que acogotaba a Gran Canaria y que aparecía vencido por la división provincial ha vuelto a renacer. En Santa Cruz de Tenerife reside el segmento de la burguesía insularista más reaccionario de la Historia. Para vencerlo no hay más camino que el que nos indica Agustín: Cambiar el disparatado sistema electoral, estableciendo una circunscripción regional mayoritaria. Pero, mientras no haya un "pacto de Vergara" entre socialistas y populares, ATI será la que mande siempre. Y como esa circunstancia no se va a dar en mucho tiempo no queda sino una solución: la doble autonomía. Hay muchos que se horrorizan ante esta última posibilidad. Pues les digo que se equivocan. Cuando nos hablan de la sacrosanta unidad de Canarias les digo que no hay nada que romper, puesto que la región está rota y bien rota a consecuencia del odio declarado de una de las partes. No lo afirmo yo, lo proclaman los próceres de Tenerife y también los "colaboracionistas", los partidarios de la "unidad" al precio que sea. Inconscientemente han sustituido la palabra "hegemonía" por la de "unidad". Creo que el único matiz de duda que me ofrece el texto de Millares es que tiende a equiparar la culpabilidad de ambas burguesías insulares cuando -en mi opinión- la de Tenerife, por afán hegemonista y odio a Gran Canaria, es la causante de los problemas que tienden a la división del Archipiélago." Grupo de Opinión "Tamarán" Hartos de replicar la reiterativa estulticia del editorialista-Condestable, basada en su negro odio a Gran Canaria y recientemente en proclamas a favor de la independencia del Archipiélago pero, eso si, con capitalidad en su Santa Cruz, en esta ocasión hemos decidido reproducir, extractadamente por razones de espacio, las acertadas palabras del arriba mencionado integrante de este Grupo de Opinión, en la presentación del referido libro...."Estamos educados en el santo temor de Dios y en el odio a Gran Canaria. Han oído Vds. bien. Odio a Gran Canaria. La citada frase no fue dicha en una reunión de beodos tabernarios, ni en una parranda barriobajera. Fue proclamada en una Asamblea de abogados, médicos, ingenieros y otras personas cultas de la sociedad de Santa Cruz de Tenerife, durante la reunión constituyente de ATI por su fundador espiritual, D. José Miguel Galván Bello, al levantar el banderín de enganche con el que anunciaba el enfermizo propósito de seguir fomentando el odio contra la isla de Gran Canaria y de no renunciar a lograr una hegemonía económica y política de Tenerife que ni tuvo, ni tiene, ni tendrá nunca. Fue el anuncio de que en Tenerife se renunciaba a una futura región vertebrada sobre bases de comprensión y de concordia, a menos que sus pilares fueran el centralismo pueblerino, vengativo y reaccionario. Aquella funesta frase fue repetida en algunas ocasiones por el entonces principal soporte económico de ATI en Tenerife, el "virrey" del Sur Francisco Ucelay. Frase indigna y sumisamente aceptada por los sucursalistas de ATI en Gran Canaria, ciegos, sordos y mudos, en una asombrosa muestra de antipatriotismo que hubiera hecho enrojecer de vergüenza a nuestros abuelos. (...) La cuestión venía, desgraciadamente, de mucho tiempo atrás. En Octubre de 1977 se hizo público el texto del pre-Estatuto canario donde se suponía que la sede del Parlamento sería alternante entre Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife. Si el propósito de la Autonomía era resolver un problema que se pudría de viejo desde 200 años atrás ¿cómo se iba a pretender resolver el absurdo del mal llamado pleito insular si empezábamos por otorgar a una de las partes litigantes la redacción de sus reglas de juego?. Doctores de la Universidad de La Laguna fueron encargados de redactar el Estatuto sin que participara nadie de Gran Canaria. Así, el Estatuto nació escorado hacia Tenerife y con un sistema electoral disparatado y antidemocrático. Como ha explicado reiteradamente D. Antonio Castellano Auyanet, dicho Estatuto fue cuidadosamente pensado contra Gran Canaria. Me atrevo a afirmar que desde ese momento desapareció de Canarias la posibilidad de crear una región vertebrada y fuerte. Finalmente al Parlamento de Canarias se le dio sede en la Ciudad de Santa Cruz de Tenerife. Donde estuviese el Parlamento estaría la Capital de hecho. El Parlamento actuaba como fuerza centrípeta, acentuándose con todo descaro los desequilibrios contra Gran Canaria a la que cedieron la irrelevante limosna que señala la disposición adicional 4ª."La Delegación del Gobierno de la Nación en la Comunidad Autónoma radicará en Las Palmas de Gran Canaria". (...) Había llegado "la hora de Tenerife", ante la asombrosa indiferencia de la clase política más antipatriótica del mundo que es la de la mayoría de los políticos de Gran Canaria. Actitud tal vez explicada por la ausencia de algún medio de difusión que defendiera a esta isla. Y sin embargo, de vez en cuando, se abre alguna rendija: así se ha colado que hasta hace poco, Tenerife acumulaba el 76% de los órganos de gobierno de la Comunidad canaria. Día a día aumenta el expolio económico contra Gran Canaria, la isla que más dinero ingresa en el erario regional. Solo daré algún apunte sobre los últimos atropellos: la Sra. Julios en un alarde de "patriotismo" otorga graciosamente dos tercios de las subvenciones sanitarias a la isla de Tenerife. Datos publicados en Agosto de 2005. El ilustre articulista Sr. Castellano Auyanet ha denunciado los últimos atracos: un Instituto de Medicina Legal es construido en Tenerife, cuando su sede, por Ley, es Las Palmas de Gran Canaria. El Instituto de Hemodonación y Hemoterapia, con sede en Las Palmas de Gran Canaria, se vacía de contenido llevando sus competencias a Tenerife. La compañera sentimental del Presidente se lleva el ISTAC a su isla, luego suprime HECANSA y liquida SATURNO y SOCAEM con ayuda de la cuñadisima la Dulce Xerach. Los combustibles en Tenerife, en particular las gasolinas, son más baratos que en Gran Canaria. Al año de ser prácticamente trasladado el ISTAC a Tenerife, dirigido ahora por el fanático Alvaro Dávila, amigo personal del Presidente, Tenerife aumenta milagrosamente en más de cien mil habitantes, superando, supuestamente en varios miles a Gran Canaria, pero las cuentas no le salen: 1) Porque en las tres últimas votaciones en el Municipio de Santa Cruz solo votó el 51% de los que tenían derecho a hacerlo, lo que hace pensar que en el censo de dicha Ciudad aparecen muchos ausentes en Venezuela . 2) Porque el número de trabajadores inscritos en la Seguridad Social en la isla de Tenerife es muy inferior al de Gran Canaria. 3) Porque según el Servicio Canario de Salud el número de partos en la isla de Tenerife es solo el 78% de los habidos en Gran Canaria. 4) Es inexplicable que los dos principales periódicos de Las Palmas de Gran Canaria vendan 70.387 ejemplares de media por solo 32.191 los de Santa Cruz de Tenerife y 5) Un dato demoledor, definitivo: los alumnos de enseñanza secundaria matriculados en Gran Canaria superan a los de Tenerife, La Palma, Gomera y El Hierro sumados. Si las cifras del manipulador Alvaro Dávila fuesen ciertas, Tenerife es la isla encantada: sus habitantes no votan, los trabajadores no se afilian a la Seguridad Social, la gente no compra periódicos, los jóvenes no asisten a los colegios y en Tenerife no hacen el amor, hay poco nacimiento. Y todavía, sin embargo, algunos periodistas se limitan a copiar servilmente las cifras oficiales, facilitando con ello la labor de zapa de Tenerife contra Gran Canaria Pero, en realidad, este procedimiento no es nuevo, es continuación de la formidable denuncia que publica Agustín Millares Cantero en esta obra antológica "Santa Cruz dominadora", que estamos presentando, un compendio abrumador en la que uno no sabe que admirar más si la coherencia del relato o el enorme trabajo de investigación de datos. (...) Agustín pone énfasis y demuestra que fue la izquierda republicana y no la derecha y menos aún los oportunistas asamblearios que aparecieron luego, quienes alzaron el estandarte contra la opresión, ejercida por la capa dominante de una sola isla contra el resto del pueblo canario en su conjunto y que desembocó en la división provincial de 1927. (...) Como destaca acertadamente Millares, antes de 1812 no existía en Canarias unidad administrativa, si bien los principales mandos, Audiencia Territorial, Comandancia General, Obispado, Inquisición, etc. tenían su sede en Las Palmas. La pugna empieza cuando se plantea adoptar el modelo administrativo francés. Antes, la Capitanía General se había trasladado a Tenerife, cuando los Comandantes Generales se percataron de la posibilidad de lucrarse con los negocios del vino y el contrabando. Finalmente, los absolutistas pudieron confirmar la capitalidad de Canarias para Santa Cruz en 1833, arrebatándosela a Las Palmas, gracias a arteras manipulaciones burocráticas en Madrid. Uno de los argumentos santacruceros es la supuesta superioridad poblacional de Santa Cruz, alegato que Agustín Millares rebate demostrando que siempre Las Palmas fue no solo el principal núcleo poblacional de Canarias, sino además -como ahora- el principal contribuyente a la bolsa regional. (...) Una vez hecha Santa Cruz con la capitalidad, Gran Canaria se convirtió en víctima de toda clase de saqueos. Uno de los más indignantes fue la tala de los montes grancanarios en 1834, hasta el punto que dos años después tuvo lugar un peligroso motín popular, pues era público que la deforestación grancanaria iba a surtir los almacenes de madera tinerfeños. El principal inconveniente con que se encuentra el lector ante el texto de Agustín Millares es que no hay nada superfluo, es una catarata de apuntes abrumadores: las tretas y artimañas de los Diputados tinerfeños para restar representatividad a Gran Canaria; la adulteración -como hoy- de los censos, las inversiones estatales en los puertos de Santa Cruz y de Las Palmas, cuadruplicando los de la primera a la segunda. El trato infame que se otorgó a Las Palmas en Sanidad, Educación Pública y Beneficencia. Millares lo resume acertadamente al final de su trabajo; Las continuas agresiones de Tenerife a Gran Canaria crearon una región imposible. Canarias se rompió por el egoísmo de Tenerife. La división provincial de 1927 fue una consecuencia, no su origen.(...) Pero, el centralismo interior que acogotaba a Gran Canaria y que aparecía vencido por la división provincial ha vuelto a renacer. En Santa Cruz de Tenerife reside el segmento de la burguesía insularista más reaccionario de la Historia. Para vencerlo no hay más camino que el que nos indica Agustín: Cambiar el disparatado sistema electoral, estableciendo una circunscripción regional mayoritaria. Pero, mientras no haya un "pacto de Vergara" entre socialistas y populares, ATI será la que mande siempre. Y como esa circunstancia no se va a dar en mucho tiempo no queda sino una solución: la doble autonomía. Hay muchos que se horrorizan ante esta última posibilidad. Pues les digo que se equivocan. Cuando nos hablan de la sacrosanta unidad de Canarias les digo que no hay nada que romper, puesto que la región está rota y bien rota a consecuencia del odio declarado de una de las partes. No lo afirmo yo, lo proclaman los próceres de Tenerife y también los "colaboracionistas", los partidarios de la "unidad" al precio que sea. Inconscientemente han sustituido la palabra "hegemonía" por la de "unidad". Creo que el único matiz de duda que me ofrece el texto de Millares es que tiende a equiparar la culpabilidad de ambas burguesías insulares cuando -en mi opinión- la de Tenerife, por afán hegemonista y odio a Gran Canaria, es la causante de los problemas que tienden a la división