ESLOVENIA    

 

Eslovenia se encuentra en la encrucijada de caminos que comunican los Alpes con el Adriático, las orillas del Danúbio con Venecia, los Balcanes y occidente. Nuestra primera visita a esta parte de la antigua Yugoeslavia se remonta al mes de Agosto de 1984. En aquella ocasión veníamos de Polonia, Checoslovaquia y Hungría. El paso por Eslovenia fue rápido debido a una avería en los frenos. Averia que no pudimos arreglar hasta llegar a España Más recientemente, hemos vuelto en algunas ocasiones y visitado este lugar con más detenimiento. La verdad es que este pequeño país nos ha cautivado. Situada a los pies de los Alpes meridionales, la campiña eslovena muestra paisajes tan bellos como variados. Recuerdo que cerca de la carretera que nos llevaba a la capital Ljubljana, a nuestro paso por campos plantados de frutales, los campesinos nos ofrecían cestas de melocotones recién cogidos. A esta hora, se habían  detenido a almorzar y se encontraban recostados bajo la sombra de los árboles. De nuevo a la carretera para atravesar un paisaje verde salpicado de árboles frutales y tierras de labor.  

Lago de Bled en  Eslovenia.

Visita a las cuevas de Postojnska Jama. Estas cuevas tienen una longitud de más de 24 Kms. Hace frío en ellas, la temperatura es de 8º constantemente. Se viaja a través de la gruta en un pequeño tren. Luego ,una hora a pie y finalmente otra vez el tren hasta la salida. Ljubljana, capital de Eslovenia es una ciudad limpia, soleada, se respira un buen ambiente en sus calles. Nos quedamos en un camping cercano y con las bicicletas que llevábamos nos dedicamos a callejear. Ljubljana a conservado un hermoso barrio antiguo junto al río Ljubljanica, con casas e iglesias barrocas. 

Esta ciudad sufrió en 1895 un violento terremoto que destruyó gran parte de la misma. La reconstrucción se llevó a cabo por el arquitecto Plecnik. Lo más interesante de la ciudad son las iglesias y palacios que adornan sus calles y plazas. En la plaza del Ayuntamiento. En su centro, hay una fuente monumental culminada por un obelisco y tres tritones. Muy cerca, las calles Mestni Trg y Stari Trg flanqueadas por hermosas casas. De la capital nos dirigimos hacia Bled al pie de los Alpes Julianos. Creo que en toda Europa no hay un marco igual al que compone el bellísimo lago de Bled. Este lugar está rodeado de boscosas montañas con el imponente fondo de los Alpes Julianos. A un lado del lago se extiende un abrupto acantilado de 100 metros de altura, culminado por una fortaleza medieval rodeada de bosques de pinos, hayas y alercas. En este castillo se puede visitar la capilla consagrada a la memoria del obispo San Albrin y el Museo con una interesante colección de armas y armaduras de los siglos XVI al XVIII. En el centro del lago y en una pequeña isla se encuentra la Iglesia de Nuestra Sra. del Lago. Se puede visitar en una especie de góndola llamada "pletna".Hay que subir 100 escalones hasta la iglesia.

En los alrededores de Bled existen lugares paradisiacos, como el desfiladero de Vintgar donde las aguas del río Radovna forman una cascada de casi 30 metros de altura. Cerca se encuentra la gruta natural de Bohinjska Bela. Desde Bled y en dirección a la frontera austriaca nos podemos dirigir a uno de los valles alpinos más bellos de Eslovaquia. Zgornjesavska. En este valle, surcado por las límpidas aguas del río Soca se puede visitar la población de Bovec con sus típicas casas con balcones de madera tallada y adornados con claveles rojos. Muy cerca, (todo se encuentra a un paso en Eslovenia) otro enclave paradisiaco; el lago Bohinj. Se trata de una amplia superficie acuática, de aspecto sombrio y salvaje, rodeada de pinares. En uno de sus extremos se encuentra la villa de Sueti Janez, en cuya iglesia gótica se guardan interesantes frescos medievales. En el otro extremo del lago hay una carretera que nos conduce a una espléndida cascada de 70 metros de altura en el río Savica, en un paraje de rocosa y agreste belleza. Y, ya en la costa. Casi tocando Italia, las tres poblaciones venecianas; Piran, Koper e Izola. Pertenecientes durante siglos a Venecia, en cualquiera de ellas es una delicia el pasear por sus calles, admirar sus muchos monumentos o tomar un café en cualquiera de los bares del puerto de Piran. Por A. Ortolá