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LA
CIUDAD: LA RECOLECCION INFORMAL DE BASURA OCUPA A UNAS 40.000 PERSONAS
Polémica
por la legalidad del trabajo de los cartoneros
Se
debatió en una audiencia pública una vieja ordenanza que
prohíbe su actividad. Ahora el Tribunal Superior de Justicia tiene
80 días para expedirse.
"¿Tiene algo para agregar?", le preguntaron. "Sí, que nos tengan
en cuenta". Así concluyó su alegato ante el Tribunal Superior de Justicia,
Lidia Quinteros, ex oficial zapatera devenida en cartonera por necesidad.
La mujer participó de la audiencia pública que ayer trató un pedido para
que se declare inconstitucional la ordenanza que prohíbe la recolección
informal de la basura. El Tribunal Superior de Justicia, máximo organismo
de la justicia porteña, tiene ahora un plazo de 80 días para dictar la
sentencia.
La ordenanza en cuestión es la 33.581 y fue dictada en 1977, bajo la intendencia
militar de Osvaldo Cacciatore. El pedido de inconstitucionalidad fue impulsado
por el legislador porteño Eduardo Valdés (PJ), quien procura que se considere
la actividad de los cartoneros como "un trabajo" y no se la reprima, tal
cual lo establece la ordenanza.
La posición sustentada por el Gobierno de la Ciudad, representado por
Víctor Zamenfeld, de la Procuración, no intentó rebatir este argumento
sino que apuntó en otra dirección: el peligro de derogar una norma sin
crear otra. Así, indicó que este tratamiento no le competía al Tribunal
Superior de Justicia, sino a la Legislatura porteña.
El marco en que se desarrolla esta discusión es complejo: las concesiones
del servicio de recolección de basura vencen a principios de 2003. El
gobierno pretende impulsar nuevas condiciones para los próximos adjudicatarios:
dejar de pagar a las empresas por tonelada recolectada, para pasar a hacerlo
por área limpia de la ciudad. Estos contratos involucran una suma cercana
a los 120 millones.
Los actuales concesionarios se han quejado por los efectos perjudiciales
que, dicen, tiene la actividad de los cartoneros: se calcula que la recolección
informal de basura recoge entre el 5 y 15 por ciento de las 5 mil toneladas
diarias producidas por los vecinos porteños.
Según las cooperativas de cartoneros y estimaciones oficiales, unos 40
mil cartoneros se mueven a diario por la ciudad.
Entre estos miles está Domingo Fresco, de la cooperativa "Nuevos Rumbos".
También ayer su voz fue escuchada por el tribunal. "Tengo 57 años y soy
electromecánico de profesión", dijo Fresco. Es cartonero desde hace 7
años y aspira a seguir trabajando en esta actividad. "Queremos que se
nos considere 'recolectores de residuos reciclables' y no cirujas", dijo.
"Nosotros no rompemos las bolsas de residuos porque al otro día tenemos
que volver. Pretendemos que la sociedad se organice para que podamos rescatar
los residuos que nos interesan", agregó.
Lidia Quinteros siguió a Fresco. Ella participa de la agrupación denominada
"Tren Blanco", en referencia a la formación de la línea Mitre que viene
desde José León Suárez cargada de cartoneros. Dijo ser "cartonera independiente".
Denunció que la policía les secuestra los cartones para "tirarlos en camiones
de basura".
También habló la periodista Alejandra Dandán. Cargó primero contra el
apoyo "a una estructura legal dictada por un gobierno ilegítimo". Luego
denunció el negocio del que participan camiones y fletes que entran al
microcentro, "zona que libera la policía".
Francisco Suárez, antropólogo e investigador de la Universidad de General
Sarmiento, apuntó la contradicción de penalizar la tarea del cartonero,
cuando el INDEC, un organismo estatal, lo considera un trabajo.
El diputado Valdez se refirió a la imposibilidad de penar a quien se apodera
de algo que otro abandona, en este caso, la basura. También dijo que la
ordenanza del año 1977 es discriminatoria y refleja una época en la que
se pretendió "criminalizar la pobreza".
Dijo, ante quienes defienden la ordenanza por el caos legal que dejaría
su derogación, que "hay otros instrumentos para penalizar a quien ensucie
la ciudad o para impedir que los camiones recolectores informales entren
al microcentro u otras áreas".
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ELECTROMECANICO
Y CARTONERO. DOMINGO FRESCO, DE PIE: "QUEREMOS SER CONSIDERADOS
RECOLECTORES DE RESIDUOS RECICLABLES Y NO CIRUJAS", DIJO. (Foto:
Gustavo Garello)
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Víctor Zamenfeld advirtió que, "si derribamos una norma sin tener otra,
cualquiera podrá dedicarse a la recolección, participarán empresas más
fuertes que las cooperativas de cartoneros y terminarán por apartarlas".
El fiscal general José Luis Mandalunis fundamentó su alegato en que la
actividad "está prohibida para quienes no cuentan con la autorización".
En la audiencia estuvo el ex campeón mundial de boxeo Horacio Acavallo,
"presidente honorario" de los cartoneros. Acavallo fue botellero desde
los 8 años hasta los 17. "Salía con un carro por la ciudad con mi viejo,
un italiano que no sabía leer ni escribir. ¿Sí era más fácil que ahora?
Yo creo que no: antes sólo te compraban botellas; ahora te compran cartones
y plásticos".
Horacio
Aizpeolea, Clarin, 7 de noviembre de 2002
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