|
|
LA
SITUACION FINANCIERA: HUBO UNOS 10 MIL DESPIDOS
El
ajuste llegó a los bancos y ya se cerraron 200 sucursales
Hace
un año los bancos manejaban depósitos por 70.000 millones
de dólares. Había 4.271 sucursales. Tras el corralito, las
colocaciones no superan los 2.900 millones de dólares.
Lentamente, y con mucho menos ruido que el provocado por el
corralito, el sistema financiero argentino está realizando un fuerte ajuste.
En lo que va del año, según datos extraoficiales, los bancos cerraron
más de 200 sucursales y los despidos suman casi 10.000 personas. Sin embargo,
el proceso recién parece comenzar ya que muchos especialistas sostienen
que para el actual volumen de la economía el tamaño del sistema financiero
argentino es demasiado grande. Pero como siempre sucede, hay excepciones.
Y en medio del ajuste también hay entidades que siguen creciendo.
Hace un año, los bancos argentinos manejaban depósitos por unos 70.000
millones de dólares (en aquel entonces valían lo mismo que los pesos)
y préstamos por 68.000 millones. Hoy, los depósitos "nuevos" —los
que no fueron reprogramados— apenas si superan los 11.000 millones
de pesos (es decir, unos 2.900 millones de dólares), de los cuales el
63% está constituido por dinero retenido en el corralito.
Aunque ese total podría crecer de manera importante cuando se computen
los nuevos plazos fijos realizados en la última semana.
Los préstamos casi han desaparecido (muy pocas entidades otorgan créditos
personales por montos chicos), y por el proceso de devaluación, pesificación
asimétrica y otras medidas oficiales, los bancos recién ahora están terminando
sus balances que, según las primeras estimaciones, arrojaría un patrimonio
neto negativo (los pasivos superan a los activos) para el conjunto del
sistema.
Tan violento fue el proceso iniciado en diciembre pasado cuando el ministro
Domingo Cavallo impuso el corralito, que hasta el propio gremio reconoce
la gravedad de la situación.
Por eso mismo, en la Superintendencia de Entidades Financieras del Banco
Central —organismo que controla a las entidades locales— funciona
una división especial cuyo objetivo es ir monitoreando cómo se van ajustando
los bancos. Ellos son los que registran los cierres de sucursales, que
los bancos deben informar, aunque en muchos casos esa información la entregan
tarde o en cuenta gotas. "Ningún banco va a salir a publicar que cerró
una sucursal: sería una propaganda horrible", comentó un veterano funcionario
de la entidad monetaria.
Fue esa misma división la que redactó el informe que el titular del Central,
Aldo Pignanelli, llevó a Washington para discutir con el Fondo Monetario
la reestructuración del sistema financiero. El punto de vista oficial
es que no vale la pena instrumentar un mecanismo especial, o algún "hospital
de bancos", porque las propias entidades se están achicando. Y esos funcionarios
habrían puesto la cifra de 210 sucursales menos respecto de las 4.271
que existían hace un año y que daban empleo a 101.614 personas.
"Lo que resulta sorprendente es que el ajuste no sea más fuerte y violento.
Es la peor crisis en toda la historia del sistema financiero. El ahorrista
quedó defraudado y los bancos muy golpeados y parece increíble que todavía
haya personas que dejen su dinero en plazos fijos. De todas formas, creo
que vamos hacia un sistema más chico y transaccional. Basta con ver el
volumen de depósitos por sucursal para pronosticar cuál podría ser el
futuro de los bancos", explicó Carlos Pérez, director de la Fundación
Capital.
Algunos bancos comenzaron el achique fusionando sucursales. Entre ellos:
· Banco Río: Tenían 278 sucursales y con la crisis comenzaron un proceso
de redimensionamiento. Fusionaron 35 sucursales , el 55% de las cuales
estaban en el interior del país. La gran mayoría eran filiales autómaticas
de sucursales cabecera.
· Banco Francés: el pasado 15 de julio culminó un proceso de fusión de
sucursales que correspondían a otras entidades absorbidas por la entidad.
Se cerraron 30 filiales, todas cercanas.
· Banco Galicia: como parte del proceso global de reestructuración de
la entidad tiene previsto cerrar 55 sucursales. En todos los casos —aseguran—
son filiales cercanas. También, debido al cambio de perfil del negocio
bancario, habrá cierres de otras dependencias.
· HSBC: tenían previsto el cierre de entre 10 y 16 sucursales.
Tampoco parece casual que sean los bancos privados con mayor cantidad
de sucursales los que se muestren más activos en el cierre. La fuerte
apuesta realizada para acercar la gente a los bancos y ganar el mercado
minorista terminó en el ajuste que inauguró el corralito.
Oscar Martinez, Clarin, Domingo 6 de octubre de
2002
|
|