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REGIONALIZACION
Y CRISIS, EN LA VISION DE UN DIARIO DE EE.UU. La "rebelión" patagónica,
según The New York Times
El
diario norteamericano The New York Times publicó ayer una nota
en la que sostiene que "algunos en Argentina ven la secesión como la
respuesta al riesgo económico", según reza el título de un artículo
firmado por Larry Rohter, corresponsal en Latinoamérica.
El periodista centra su análisis en la Patagonia como la región más dispuesta
a buscar esta alternativa. Y si bien sus fuentes son una encuesta de una
consultora, habitantes enojados por la desidia de Buenos Aires y rumores
que se encuentran fácilmente en sitios de Internet de fuerte contenido
nacionalista, el artículo refleja, sí, el riesgo que corren las naciones
en crisis o guerra (la ex Yugoslavia o la ex URSS, por caso). No muy
novedosas, las versiones argentinas seguramente tendrán repercusión internacional.
"El ancestral resentimiento hacia Buenos Aires se ha intensificado y la
autonomía política, la integración regional e incluso la secesión son
ahora abiertamente discutidas como solución", dice Rohter.
El NYT destaca que la Patagonia sería una nación despoblada
pero próspera ya que solo un 5 por ciento de la población argentina
reside allí, pero tiene casi la mitad del territorio, gran parte de las
reservas de agua y poder hidroeléctrico y el 80 por ciento del petróleo
y gas".
La nota reseña la reciente propuesta de fusionar las provincias de Neuquén
y Río Negro y que Carmen de Patagones desea abandonar la jurisdicción
de Buenos Aires para sumarse a ese conglomerado. Cita también un artículo
de la publicación El Parlamentario donde se dice que esos intentos
de reagrupamiento se ven como "el primer paso hacia una eventual independencia
de la Argentina". Eduardo Amadeo, quien fue hasta hace poco vocero presidencial,
desmiente las versiones de secesión como "una completa idiotez",
aunque rescata la validez de los proyectos de regionalización como "inteligentes"
para que el país haga "mejor uso de sus recursos".
El punto fuerte de Rohter es una encuesta del mes de mayo en la que "el
53 por ciento de la gente que respondió decía que que querían una Patagonia
independiente" y que la aceptación crecía hasta el 78 por ciento entre
los jóvenes. No menciona cantidad de encuestados, quién la hizo o dónde.
Pero, presumiblemente, se trataría de un estudio realizado por la consultora
Giacobbe y Asociados para un cliente innominado, que ya había creado una
fuerte polémica en Chubut y generó pedidos de informes parlamentarios.
El gobernador neuquino Jorge Sobich (de ancestros croatas, aclara el diario
norteamericano) "descartó las versiones de secesión como tirada de los
pelos", pero dijo que "una nueva relación entre la Patagonia y Buenos
Aires es esencial".
El corresponsal asegura que pese a esta relativización, "las autoridades
en Buenos Aires están claramente preocupadas sobre el posible desmembramiento
del país y la pérdida de ingresos que eso significaría. De acuerdo a un
civil que enseña en una institución militar —agrega— una de
las cuestiones que las fuerzas armadas han comenzado a analizar es cómo
reaccionar ante la eventualidad de que la Patagonia o cualquier otra
región trate de separarse".
Rohter habla de la debilidad política de Eduardo Duhalde, de las desobediencias
a la hora de emitir bonos como los de la provincia de "Chabut" (sic) y
también señala que hay una "creciente convicción" de que las regiones
más ricas están "cayendo en las manos de intereses extranjeros" y Buenos
Aires "sin hacer ningún esfuerzo para defender la soberanía nacional".
Para ejemplos cita el latifundio de la compañía Benetton y las propiedades
del magnate norteamericano Ted Turner.
El NYT señala que en la Patagonia está repleta de rumores de que
el gobierno federal en bancarrota "está pensando en vender parques nacionales
para obtener ingresos necesitados desesperadamente". "De acuerdo a estas
historias —continúa la nota— Argentina abandonaría
también sus reclamos a porciones de la Antártida y permitiría a tropas
norteamericanas estacionarse en Tierra del Fuego a cambio de alivio en
su deuda pública".
Clarin
, 28 de agosto de 2002
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