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LA
SITUACION FINANCIERA: EL PBI CAYO 13,6%
Fuerte
caída del consumo y la inversión en el segundo trimestre
El
primero cayó 16,7%. La inversión retrocedió 43%.
Hubo una leve mejora en el PBI, del 0,9% con respecto del primer trimestre.
Economía dice que habrá recuperación en el segundo
semestre.
Por la caída del consumo y la inversión, la actividad económica
se redujo en el segundo trimestre de este año un 13,6%. Y acumula un descenso
del 14,9% en la primera mitad del año, según difundió ayer el INDEC.
No obstante, los datos del período abril-junio muestran una leve mejora,
del 0,9% con relación al primer trimestre de este año, cuando se produjo
el impacto inicial de la devaluación del peso.
Ayer, luego de difundirse estos datos, el ministro de Economía, Roberto
Lavagna, destacó esta mejora y señaló que habría que remontarse hasta
el cuarto trimestre de 1999 para encontrar un período de 90 días de valor
similar con una variación positiva respecto del trimestre anterior.
Lavagna anticipó que el período julio-setiembre seguramente volverá a
mostrar una mejora, y que también se verá en la parte final del año.
De todos modos, en el proyecto de Presupuesto que Economía envió el viernes
al Congreso se estima que este año el PBI caerá el 11%, luego de una baja
del 4,4% durante 2001.
Con relación al segundo trimestre de 1998, cuando comenzó la recesión,
la actividad económica se redujo el 19%.
De acuerdo con las cifras oficiales, el Producto Bruto Interno (PBI),
a valores anuales de junio pasado, era de 333.771 millones de pesos, lo
que equivale a unos 90.000 millones de dólares.
Caídas generalizadas
Con excepción de la agricultura y ganadería, la caída de la producción
afectó a todos los sectores, pero en mayor medida a las ramas que fabrican
bienes que a las que brindan servicios.
Los que más cayeron fueron la construcción, con un desplome del 41,2%,
el sector financiero, con una baja del 23,7%, el comercio, con una reducción
del 22,6%, y la industria, con una caída del 16,5%.
Por el lado de la demanda, la contracción se explica por la caída del
43% de la inversión interna y del 16,7% del consumo privado, lo que no
fue contrarrestado ni por el consumo público —que cayó el 4,2%—
ni por las exportaciones, que descendieron el 0,8%, a pesar de las mejoras
de precios. En parte esto último se debió a que subsistieron los problemas
de financiamiento de exportaciones y dificultades en la importación de
insumos que luego, reelaborados, son exportados.
El dato sobresaliente es el desplome de la inversión, que acumula un descenso
del 58% desde que comenzó la recesión, en 1998. Esto significa que las
empresas no sólo no hicieron nuevas inversiones sino que no repusieron
el desgaste de los bienes a medida que se iban desactualizando, deteriorando
o amortizando. La baja de la producción, junto a esta desinversión, a
su vez, explican la pérdida de empleos, en especial entre el personal
especializado vinculado a las industrias más productivas.
Contra la creencia de que la mayor caída se dio en la construcción, las
cifras oficiales muestran que la desinversión tuvo un mayor impacto entre
los equipos de producción, ya que alcanzó al 70%.
No obstante, ya como producto de la devaluación, en el segundo trimestre
de este año hay una recuperación de las inversiones en los equipos nacionales
en detrimento de los importados, lo que indicaría un incipiente proceso
de sustitución de importaciones.
De un modo más general, todas las cuentas nacionales están influenciadas
por fuertes y desparejas variaciones de precios, como consecuencia de
la fuerte devaluación y del desigual traslado a los precios internos.
Así, por seguir la evolución del dólar, a valores actuales, las exportaciones
de abril-junio equivalen al 27,9% del PBI, cuando el año pasado alcanzaron
apenas al 11,4%. Y las importaciones subieron del 10,2 al 11,9% del PBI,
aunque en términos reales tuvieron un desplome por el encarecimiento del
dólar y la recesión.
Viernes
20 de setiembre de 2002
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