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Al oeste de la provincia de Salamanca, próxima a
la confluencia de los ríos Duero u Águeda se encuentra
La Fregeneda, enseñoreándose sobre unos parajes de
excepcional belleza y riqueza en fauna y flora,
enclavados en el Parque Natural de Arribes del Duero.
Aquí en la encrucijada de ambos ríos la naturaleza ha
ido labrando profundos valles que desde tierras altas de
la meseta Castellana descienden hasta los cauces
fluviales dando forma a un accidentado relieve.
En 45 kilómetros cuadrados y con 21 kilómetros de
la frontera con Portugal el viajero contemplará paisajes
muy diversos y valores naturales tan sorprendentes que
recuerdan más a las tierras del levante español que a la
meseta castellana. La benignidad del microclima
mediterráneo permite los cultivos del almendro, del
olivo o del naranjo. Exótica puede resultar la presencia
de chumberas y granados. La variedad y diversidad de
especies vegetales hacen de esta tierra un espacio
ecológico importante, que constituye un hábitat idóneo
para una nutrida fauna muy bien adaptada a este entorno
geográfico; especial mención merecen los murciélagos,
que se han cobijado en los monumentales túneles de la
vía férrea, las especies fluviales y las aves, cuya
diversidad motivó la protección de Las Arribes del Duero
en 1990.
De entre los árboles silvestres el mas
característico es el umbrío o enebro.
La mano del hombre ha dejado su huella desde
lejanas épocas pretéritas en las casitas de campo o en
los cabriteros en los que se guarece el ganado; su forma
casi siempre circular nos traslada a las primitivas
culturas que poblaron el norte y oeste de la península
Ibérica. Los tortuosos caminos, los paredones y las "terroñeras"
que soportan los bancales en las laderas atestiguan el
esfuerzo sobrehumano del hombre por conquistar la
tierra.
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Un Recorrido Por El Pasado: |

No es mucho lo que se sabe por ahora sobre la
villa de La Fregeneda hasta finales de la Edad Media. La
tradición secular ha atribuido a los romanos la
construcción del manantial del Pozo Abajo ( Instantánea
superior ), o Fuente romana y la milenaria calzada
vieja. A la época Visigótica han de remontarse las
tumbas excavadas en piedras sitas en los parajes del
Gusendo y Froya. (instantánea inferior).

Repoblada la comarca del Abadengo, a la que
históricamente La Fregeneda pertenece, por Fernando II
de León en el s. XII, bajo la jurisdicción temporal del
obispado de Ciudad Rodrigo. Una vez fijada la frontera
de Portugal y León en el río Águeda, en el siglo XIV,
cobran valor estratégico los diversos pasos fluviales DE
LA Fregeneda. Felipe II le otorgó importantes
privilegios en 1574 para poder nombrar Alcaldes,
Regidores, Procuradores y otros oficiales municipales.
Los avatares históricos de los siglos XVI - XVIII
están marcados por dos acontecimientos: La construcción
de la Iglesia Parroquial ( instantánea inferior )

que abarca todo este periodo, y por la guerra de
Secesión de Portugal, que azotó esta comarca fronteriza
del viejo reino Leonés. La guerra de la Independencia
trajo a los Franceses en 1808 y al duque de Wellington,
que acampó en la Villa en septiembre de 1811. El siglo
XIX se cierra con tres grandes construcciones el Muelle
fluvial de Vega Terrón, la carretera que lo unía con
Salamanca y la vía férrea que pretendía ser un eje
ferroviario que surcara el Duero hasta Oporto. Tras
cierto declive a finales del s. XX nuevas expectativas
se crean con las construcciones del muelle de Vega
Terrón y de un puente internacional sobre el rió Águeda,
inaugurado en Julio de 2000, para crear un eje
rodoviario viario hacia Oporto.

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Medios De Vida Y Gastronomía: |
La principal fuente de riqueza sigue siendo la
ganadería y la agricultura, en las que se ocupa la
mayoría de la población activa. La cría extensiva de la
oveja, la recolección de almendras y aceitunas
constituyen las principales tareas económicas; la
actividad industrial queda reducida a dos fabricas de
queso y una almazara para elaborar aceite.
La explotación de sus enormes posibilidades
turísticas y la viabilidad del Muelle de Vega Terrón
alimentan esperanzas de nuevas actividades que reactiven
el desarrollo local.
 
Precisamente de las ocupaciones agropecuarias
señaladas surgen productos que caracterizan la
gastronomía local: el queso de oveja, el cordero, el
aceite de oliva y una deliciosa repostería basada en la
almendra ( los repelaos, garrapiñadas, queso de
almendra). La gastronomía se completa con el afamado
hornazo y el " rebozao", plato típico de La Fregeneda,
elaborado con patatas, bacalao y hojas de borrajas. |