|
|
|
de Alcalá del Valle (siglo XVI) (En preparación álbum con numerosas fotos de La Cacería) |
Se trata de un cortijo de dehesa, esto es, un edificio cuyo fin es
almacenar el producto de las tierras de pan llevar y, además, albergar
los animales de fruto criados en el monte así como los destinados
al laboreo de la finca. Pertenece a una gran explotación señorial
denominada “Dehesa de Tomillos” que ocupa parte de los términos
municipales de Alcalá del Valle y Ronda. Como tal finca y con el
mismo nombre aparece ya en 1497 en un documento de compra-venta cuyo titular
es el señor Bernal Françes; posteriormente pasa a la Duquesa
de Alba, doña Beatriz de Pimentel y en 1762 ya pertenece al Marqués
de Benamejí. Sin embargo, según la inscripción que
se observa en el interior de un escudo que hay en el ángulo occidental
del lado sur del cortijo, la finca pertenecía al Marqués
de Benamejí con anterioridad a 1726. A tenor de esto podemos decir
que existía una construcción muy anterior posiblemente del
siglo XVI o principios del siglo XVII.
El edificio en planta (figs. 1 y 2) presenta unas características
muy similares a los edificios del entorno sevillano. Mantiene una planta
casi rectangular y presenta esa dualidad de señorío y casa
de labor. Pero en esta planta no se reflejan otros elementos que pertenecen
al edificio: la era, el pilar, la alberca y dos cortes al descubierto para
encerrar ganado. La ermita no está dentro del recinto del señorío
sino frente a la casa y al fondo de un corte en cuyo terreno hubo una huerta
y jardín. El señorío y la Casa de Labor se encuentran
separados y tienen una portada independiente pero a través del mirador
del señor podía observar las labores que se realizaban en
sus corrales y en casi toda la finca de ese lado. En el patio de labor
parece ser que se domaban algunos caballos y se realizaba la tienta de
algunas reses para deleite del propietario, quien poseía un pequeño
palco en la terraza. Los elementos de la casa de labor son: una nave para
el ganado menor de fruto, el tinahón, el pajar y un cubierto para
las carretas. En el señorío estaban la vivienda del marqués
en el piso alto, la del casero en el de abajo, las caballerizas, el granero
y la carrocera.
El cortijo de La Cacería no posee torres como sus hermanos
sevillanos, sin embargo en planta se intuyen de algún modo cuando
observamos que los ángulos meridionales de la casa del señorío
se resalta intencionadamente quebrando la línea recta del contorno
del edificio. Es interesante comprobar que el granero se encuentra sobre
las caballerizas, con lo que se aprovecha el espacio a la vez que se aísla
de la humedad el almacén de granos, al que se accede por una escalera
en rampa con dos direcciones para que puedan subir los animales con la
carga. En general todo el espacio está debidamente compartido y
mantiene las notas características de la tipología; además,
presenta una decoración y una tectónica acorde con el modo
constructivo de la cultura barroca, lo que demuestra el interés
que para sus patrocinadores podían tener estas villas haciendo de
ellas verdaderos palacetes. Por último, diré que muchas de
las advertencias y normas que daban los tratadistas clásicos para
construir las casas de campo, se mantienen en el cortijo de La Cacería
y en otros muchos. ¿Hasta qué punto tratadistas como Alberti,
Palladio, Vitruvio y el catalán Fray Miguel Agustín influyen
en los maestros de obra que construyen estos edificios? Esto es algo que
aún está por resolver; primero debemos averiguar el nombre
de ellos y luego localizar los inventarios de sus bibliotecas o los de
los grandes potentados que mandaban construir estos cortijos y haciendas,
para poder saber así el alcance real de estas influencias. Sólo
me resta exponer que estos edificios son tan importantes como otros cualquiera
y que merecen nuestro esfuerzo en la investigación para darles el
lugar que les corresponde dentro de la Historia de la Arquitectura.
Sebastián Bermúdez Hormigo, Doctor en Arte
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
![]() |
|
Para enviar su mensaje, pulse aquí |
(C)
Centro de Estudios Alcalareños El Castillón
Apdo.
428 - C.P. 29400 Ronda (Málaga)
e-mail:
alcaladelvalle@mixmail.com
Telf.
610 02 95 68
Última actualización de esta página, 21 de enero de 2000